09 agosto 2010

Empieza un proyecto para dar oficios a jóvenes presos

Setenta jóvenes privados de libertad del Centro de Terapia Varones y del Hogar Fátima (mujeres) de La Paz podrán adquirir un oficio en el marco de la rehabilitación y reinserción social, se informó ayer.

Según Jenny Vásquez, pedagoga del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), institución al cargo del proyecto de instalación de hornos industriales y de talleres con máquinas de costura, la idea nació en 2009, se gestionó durante este año y en los próximos días los jóvenes podrán elaborar pan y confeccionar su propia ropa.

Para el efecto se compraron 50 máquinas de costura y dos hornos industriales y uno semiindustrial. “Tienen la capacidad de hornear en media hora cerca de 60 panes”.

Vásquez adelantó que la población beneficiada de ambos centros tendrá la capacitación técnica adecuada para el uso de las máquinas de uno y otro oficio (costura y panadería). Se prevé la entrega de certificados que avalen la capacitación y les abran puertas cuando dejen esos centros.

En principio, los jóvenes elaborarán panes para su centro, dijo Vásquez, pero la meta es que ellos abastezcan al total de los hogares dependientes del Servicio.

“Tenemos 14 hogares, antes la provisión de pan era mediante el hogar Ciudad del Niño, hasta que éste cerró. En la actualidad tenemos un presupuesto para la compra de pan”.

En cuanto los jóvenes del Centro de Terapia de Varones y del Hogar Fátima inicien las clases de capacitación, también se proyectará la cantidad de insumos que se necesiten, entre ellos la harina. “En esta etapa la acción se coordinará con la Unidad de Nutrición”.

La funcionaria subrayó que los y las jóvenes, en su mayoría recluidos por la Ley 1008, necesitan de una terapia. “Ellos están como en una pequeña cárcel y el objetivo del Servicio es rehabilitarlos”, precisó. El gestor del proyecto, Álex Sánchez, indicó que los planes apuntan a que los internos, de entre 14 y 18 años, una vez cumplida la sentencia, puedan ejercer la carrera técnica, en este caso de panaderos y costureros. “Incluso pueden estar capacitados en abrir un pequeño negocio, sea de panadería o confección”.

Con la apertura de los dos centros de terapia también se benefició el Centro Educativo Félix Méndez Arcos (San Pedro), que cuenta con una población de 80 adolescentes (chicos de provincia becados y otros sin familia).

Estos muchachos, además de estudiar carreras técnicas, como electrónica, carpintería o computación, ahora podrán aprender repostería y corte y confección.

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