05 febrero 2012

Desempleo juvenil Una bomba de tiempo

FORO ECONÓMICO MUNDIAL

DAVOS, SUIZA

El mundo, dicen, está "sentado sobre una bomba de tiempo social y económica". El mundo está plagado de desempleo juvenil.

Davos está acostumbrado a las bravuconadas de los líderes políticos. Pero cuando jefes de compañías de todo el mundo acostumbrados a hablar en voz baja advierten "no de una crisis, sino de un desastre", cuando comienzan a llamar algo "un cáncer en la sociedad", uno sabe que hay un problema.
PREOCUPACIÓN GERENCIAL

Los líderes empresariales reunidos en el Foro Económico Mundial saben que las cifras son importantes: los jóvenes que estuvieron desempleados por mucho tiempo ganarán menos dinero durante toda su vida.

Tendrán menos probabilidades de ser empleados. No tendrán las habilidades que las empresas necesitan. Es más probable que tengan problemas de salud a largo plazo. Y la situación puede degenerar en descontento social.

Hay un término para eso: la generación perdida. O como dice un profesor de una escuela de negocios "El desem- pleo es una porquería. El desempleo juvenil es peor aún. Los jóvenes perdieron la línea de visión hacia el futuro".

A los jefes les preocupan estas cosas, hasta a los de corazón más frío, porque todo lo mencionado cuesta dinero.

Indirectamente, porque hay una menor demanda para sus productos y servicios; directamente, en costos de entrenamiento y de salud, e impuestos más altos.
El desempleo prendió la primavera árabe



Luego tenemos la parte demográfica. En Jordania cerca del 70 por ciento de la población tiene menos de 30 años. Si los jóvenes no están preparados para el trabajo, el país se quedará pronto sin talento, dijo un participante.

Para los políticos, la Primavera Árabe es algo que sigue fresca en la mente de la gente. Los levantamientos comenzaron en Túnez cuando Mohamed Bouazizi se inmoló.

"Se mató no porque quería hacer una protesta política. Se mató porque no tenía un empleo", dijo un gerente de fondos de inversión de Pakistán.

La falta de oportunidades para los jóvenes fue uno de los catalizadores de la llamada Primavera Árabe.

Los organizadores del Foro Económico Mundial de Davos quieren demostrar que su inmensa red –una combinación única de grandes empresas, gobiernos, activistas sociales y organizaciones no gubernamentales- puede hacer una diferencia.
FACTORES MÚLTIPLES

Claro que todo desempleo tiene una cosa en común: la falta de demanda de trabajadores. Pero cada país, cada región, tiene problemas diferentes.

La automatización reemplaza muchos trabajos rutinarios, no sólo en los países desarrollados.

Hay problemas estructurales, por ejemplo, cuando es muy burocratizado contratar a alguien.

También puede achacársele alguna culpa al sistema educativo, que falla en darles a los jóvenes las destrezas que se necesitan para trabajos en economías avanzadas.

En Corea del Sur es al contrario. Hay tantos graduados universitarios que el país se está quedando sin gente para llenar trabajos de obreros.

Además están las destrezas vitales o la falta de ellas. Algunos jóvenes no conocen lo básico, desde vincularse con compañeros de trabajo hasta tener las habilidades empresariales necesarias.

Pero a veces una mejor educación podría aportar una solución: en China, muchos repartidores de correspondencia sólo pueden leer chino, lo que les impide trabajar en compañías logísticas internacionales que distribuyen correos y paquetería llegada del mundo entero.

Algunos países gradúan grandes cantidades de mujeres en la educación universitaria, sólo para negarles las oportunidades de trabajo, con lo que desperdician sus talentos.
¿QUÉ HACER?

Es un tema que se presenta una y otra vez: negocios, universidades y escuelas, gobiernos y organizaciones no gubernamentales, no logran comuni- carse sobre qué es lo que necesitan y cómo lo pueden lograr.

"El sector privado podría ser un elemento de cambio", afirmó un participante del Foro. "Las universidades son simplemente muy lentas", dice un industrial, "Si les digo que necesito graduados con diferentes destrezas, les toma dos o más años cambiar sus cursos. Para ese entonces la tecnología estará cambiando de nuevo"

Pero de todos modos, otro empresario advirtió que "una buena educación ya no te garantiza una buena vida".

Sean del mundo árabe, de América del Norte, de América Latina o Asia, muchos ejecutivos lamentaron la falta de impulso empresarial y de destrezas básicas de negocios y la necesidad de una cultura donde el fracaso no sea celebrado.

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