06 mayo 2012

Ocho de cada diez trabajan por cuenta propia en el país

El 80 por ciento de los trabajadores en construcción desempeña empleos por cuenta propia en el territorio boliviano, para ello, cumplen eventualmente un corto contrato laboral, asimismo, se conoce que sólo el 20 por ciento tiene un empleo estable, es decir, que van renovando de forma constante sus contratos con empresas constructoras. La información la hizo conocer el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores en Construcción de Bolivia, Jesús Acosta, quien señaló que actualmente en el país existen 450 mil trabajadores en la construcción. “Lastimosamente sólo un 20 por ciento responde a una relación obrero –patronal, entre ellos los trabajadores de obras públicas y alcaldías y el otro 80 por ciento está desprotegido o son trabajadores de empresas en la que no se respeta sus derechos laborales, al trabajador cualquier rato lo despiden. A esta masa es donde queremos que llegue una política salarial, seguridad, y salud”, señaló. El dirigente de los albañiles sostuvo que la gran mayoría de las empresas en construcción no respeta los derechos laborales de los obreros pese a que existe ítems de un 55 por ciento para las cargas sociales. La mano de obra de la mujer se va incrementando, resaltó Acosta, sin embargo, señaló que este sector al igual que los hombres no están protegido con la seguridad industrial”. Todos vemos al pasar por una construcción que hay mujeres de pollera sin cascos, sin guantes, sin botas y que están haciendo el mismo trabajo de un hombre”, dijo. “Pese al auge de la construcción, muchas de las empresas, incluso de las mismas alcaldías cuentan con trabajadores de la construcción que no son favorecidos con la seguridad social, industrial y los aportes a las AFP”, enfatizó. Recordó que otro de los planteamientos que hicieron al Gobierno, es que los obreros deben contar con una vivienda digna y social para sostener a sus familias, pues los mismos en su mayoría construyen muchas casas pero no utilizan su mano de obra para realizar su propia vivienda, porque no poseen un terreno. “En el tema de vivienda hemos planteado precisamente al Estado Plurinacional contar con una vivienda digna. Nosotros estamos dispuestos a pagar nuestra vivienda con nuestra propia mano de obra, no le estamos pidiendo al Gobierno nada regalado, solamente le queremos decir que queremos entrar a un plan de vivienda”, remarcó. Acosta señaló que de los 450 mil obreros afiliados a la Confederación, todavía existen cientos de albañiles que no están asociados a los sindicatos, por lo que sostuvo que inició un censo nacional de los trabajadores en la construcción a través de una campaña. TESTIMONIOS DE OBREROS DE LA CONSTRUCCIÓN VÍCTOR RENJIFO (Maestro Constructor) “Como obrero trabajo 23 años, en mis inicios tuve muchos accidentes, como por ejemplo, me caí una vez de una casa, rompiéndose mi rodilla, así también una vez hice trabajos en una construcción de cinco pisos donde tuve otro accidente juntamente con otros compañeros; en ese hecho hubo un fallecido. Cuando me inicié en estas labores era un peón, ayudante y al pasar de los años fui subiendo de grado, hasta que ahora tengo el cargo de jefe de personal. Este trabajo es uno de los oficios más riesgosos, pero yo me dediqué a esto porque en esa época no tenía otra opción”. TEODORA MAMANI (Ayudante) En esta obra yo estoy trabajando desde hace un mes, ya que antes de esto estaba desempleada, porque no tengo un trabajo que sea permanente, siempre estoy en una construcción cinco seis u ocho meses, incluso a veces menos. Trabajo seis años como albañil porque con este oficio pude sacar adelante a mis cuatro hijos, pues es solo en la albañilería donde se gana un poco más a comparación de los otros, y a mi no me alcanza si trabajo de otra cosa, porque yo sola mantengo a mi familia. JUAN SÁNCHEZ (Contramaestro) “Yo tuve muchos accidentes durante los 22 años que trabajo como albañil, pero tuve unos dos que fueron fuertes, una que me caí de un edificio de cuatro pisos y en la otra cuando un montón de tierra se cayó encima de mí por lo que quedé totalmente enterrado. En esos accidentes nadie se responsabilizó de mi, ni siquiera los que me emplearon, los gastos de curación corrió por mi cuenta. Actualmente gano 120 bolivianos pero este salario es muy poco porque el trabajo es riesgoso, tenemos que pisar clavos”.

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