09 septiembre 2012

Los empleos escasean, son temporales y muy inestables


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Las nuevas fuentes de empleo, se caracterizan por ser eventuales y por cuenta propia, lo que no garantiza que los trabajadores gocen de los beneficios laborales, establecidos por la Ley General del Trabajo.

No hay empleos suficientes y los que se generan en la actualidad son de baja calidad. La mayoría de ellos son con bajos salarios, por debajo del mínimo nacional, sin beneficios sociales y sin derecho a la seguridad social, lo que se resume en empleos sumamente precarios, afirmó el investigador, Bruno Rojas, de la Unidad de Empleo y Derechos Laborales del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).

La versión del Ejecutivo señala que en los últimos seis años se han generado aproximadamente 370 mil nuevos empleos, lo que es insuficiente ya que una gran parte de la población aún está desocupada.

Los analistas dudan de estas cifras porque en las grandes ciudades se observan a centenares de jóvenes que concluyeron con sus estudios académicos o técnicos y no encuentran una fuente de trabajo.

“Uno de los aspectos en contra de las nuevas fuentes de empleo, es que los mismos son eventuales, de corto plazo, por lo que los trabajadores no gozan de los beneficios laborales establecidos por la Ley General del Trabajo”, indicó.

De acuerdo con los últimos estudios, señaló que existen cuatro variables que miden la baja calidad del empleo, mismos que actualmente enfrenta la población boliviana, éstos pueden ser identificados en el trabajo eventual, los bajos salarios, la carga horaria de trabajo y la falta de seguridad social.

“Una primera variable está referida al inestabilidad laboral, que obstaculiza la permanencia o continuidad del empleo, aspecto que se consolida en el mercado actual de trabajo. Datos recogidos de la Encuesta Urbana de Empleo nos muestran que alrededor del 50% de los empleos generados en el ámbito urbano: La Paz Santa Cruz, Cochabamba y El Alto, son empleos eventuales, temporales e inestables en general”, resaltó Rojas.

Explicó que la segunda variable está referida a los salarios e ingresos laborales. En este caso cerca al 65% de los trabajadores tienen ingresos por debajo del costo de la canasta alimentaria básica, el mismo que fue estimado en Bs. 1.792 en el 2011.

“Los salarios que se encuentran por debajo del valor de una canasta alimentaria básica, sencillamente reflejan que los empleos actuales no garantizan ni el suministro de los alimentos básicos para una familia”, sostuvo.

De acuerdo con los datos de Rojas, el 33% de la población empleada, gana por debajo de un salario mínimo nacional de Bs 815, que fue incrementado a Bs 1.000 en esta gestión.

Los trabajadores se encuentran en diferentes sectores, como el empresarial, semiempresarial e informal, entre otros, y particularmente en el sector doméstico como el que desarrollan las trabajadoras del hogar.

Rojas dio a conocer que la tercera variable que denota la baja calidad del empleo está referida a la seguridad social. Remarcó que sólo el 22% aporta al sistema de la seguridad y de este sólo el 10% aporta regularmente; “la proporción de personas ocupadas que no acceden a la seguridad social, a largo plazo no gozarán de una jubilación, es este caso se habla de casi un 90%, q ue estaría en una situación de desprotección social”, dijo.

Cuando hablamos de desprotección social, el analista explicó, que las personas que no tienen acceso al seguro, no podrán ser asistidas en caso de accidentes y otro tipo de contingencias, que surjan a raíz del trabajo. Estas personas están desamparadas, desprotegidas y con las limitaciones para acceder a los servicios de salud”, argumentó.

La última está referida a la jornada de trabajo. De acuerdo con la legislación laboral se establece ocho horas de trabajo por día, lo que suman 48 horas semanales, sin embargo, no se cumplen, en algunos casos las personas empleadas trabajan más de 50 horas semanales, que no son remunerados.

“El Estado es el responsable del cumplimiento de los derechos en general, pero sobre todo de los derechos laborales, sin embargo, no existen niveles de control que favorezca el cumplimiento de los derechos laborales, lo que conlleva al desmejoramiento del empleo y una mayor precariedad laboral”, concluyó.

DATOS

- De acuerdo a los datos de Rojas el 33 por ciento de la población empleada gana por debajo de un salario mínimo nacional.

- Sólo el 22 por ciento de los asalariados aporta al sistema de la seguridad y de este sólo el 10 por ciento aporta regularmente.

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