02 diciembre 2013

El nuevo año es una oportunidad para ‘reinventarse’ y para mejorar el potencial laboral



Ansiedad, optimismo, temor, esperanza o depresión, toda una mezcla de emociones se apoderan de la mente conforme se acerca fin de año. Hombres y mujeres comienzan a evaluar su situación laboral preguntándose si están conformes con lo que hacen en su trabajo o si ya es hora de plantearse nuevos desafíos para 2014.

¿Cuán feliz y realizado me siento con mi trabajo?, ¿Realmente estoy haciendo lo que me gusta?, ¿He crecido profesionalmente?
En esa encrucijada de preguntas se encuentra Lilian que ya lleva casi 10 años trabajando en el mismo lugar. Si bien ahora asegura sentirse relativamente estable tras haber pasado amargos momentos con “jefes dictadores” cree que no ha mejorado mucho profesionalmente.

El conformismo puede acarrear riesgos, aseguran los expertos en gestión de recursos humanos.
De acuerdo con sus explicaciones, cuando uno lleva mucho tiempo dedicándose a lo mismo es fácil acomodarse, lo conoce todo bien y empieza a creer que tampoco estaría tan mal seguir así, teniéndolo todo bajo control. Entonces, ¿para que intentar buscar un ascenso, cambiar de trabajo o invertir en su propio negocio?

El problema, según los especialistas, es que uno no se da cuenta de que lo que está haciendo no lo llena y que más bien tiene miedo de salir de su ‘zona de confort’, donde se siente seguro.

Los expertos consultados creen que hay que estar preparados para nuevos retos. “Si no tienes metas y no sabes qué camino seguir, es fácil que te quedes estancado y aceptes trabajos sin pensarlo, o que te quedes en el mismo porque no te planteaste que más hacer con tu talento”, alertan.

Por otro lado, agregan que asumir el rol de víctima (es decir quejarse todo el tiempo de su trabajo), es otro extremo que hay que evitar, ya que limita el hallazgo de nuevas oportunidades laborales y el crecimiento profesional.

Entretanto, si se opta por dejar el trabajo actual, se debe analizar a profundidad los pros y contras.

Mejor desempeño laboral
El nuevo año es una oportunidad para cambiar y para proyectar una mejor imagen, tanto con el grupo de trabajo como con los jefes. Así piensa Héctor, que en los últimos meses ha aprovechado sus ratos libres para tomar cursos de idiomas y de nuevas tecnologías para mejorar su desempeño laboral.
Los trabajadores deben ser conscientes de sus talentos (habilidades y destrezas) y de los que necesitan adquirir. “Nunca dejes de aprender. No te quedes obsoleto, así, si surgen oportunidades, estarás listo”, dicen los entendidos.
Forbes recopiló 12 consejos que pueden ayudar a mejorar el desempeño laboral en 2014.
Entre ellos: anticiparse a las necesidades (ser proactivo); mayor comunicación con los jefes; actitud positiva (confíe en su trabajo y aproveche las oportunidades); infórmese de los temas relacionados con su empresa; proponga nuevas ideas y soluciones; tenga visión (averigüe lo que sus compañeros de trabajo y jefes están haciendo, para que sepa cómo ser útil en ciertos proyectos); capacítese; no tenga miedo de hacer preguntas y de hablar de los problemas con valentía y honestidad y además cumpla con todas las tareas y compromisos con calidad, a tiempo y dentro del presupuesto.

Es importante tener metas
Fin de año es buena época para detenerse, mirar la brújula y ver cuánto se ha avanzado en el camino hacia los objetivos. Si uno se ha alejado mucho, es la oportunidad de replantearse nuevos retos que lo hagan volver a la ruta, observa Adriana de Souza, experta en gestión de recursos humanos.
Algunas personas tienen el hábito de escribir 12 metas para cada año, esa puede ser una práctica muy útil, más aún, si uno se compromete a cumplirlas.
Recordando las palabras que decía Napoleón Hill, el prestigioso escritor estadounidense de temas de superación personal, cada persona debe identificar qué sabe hacer bien y capacitarse permanentemente para volverse muy bueno en lo que hace. De esa forma no verá su trabajo como una obligación y lo disfrutará al máximo.
“Un trabajo que no nos llena completamente, no nos dará la satisfacción necesaria. Sin embargo, cuando hacemos lo que nos gusta y nos preparamos para hacerlo cada día mejor, entonces veremos pasar las horas placenteramente. Tenemos que identificar nuestros talentos y utilizarlos con pasión”, enfatiza De Souza.

Hora de pedir aumento
Lograr un aumento de sueldo era el mayor anhelo que tenía Rosalía para este año pero al no haberlo conseguido busca hacer otro intento más en 2014.
Antes de acercarse a los jefes, los especialistas aconsejan tener un ‘as bajo la manga, es decir un informe que ayude a justificar lo solicitado. “Hay que mostrar datos concretos, por ejemplo ¿cómo trabajaste los últimos meses?. Haz una lista de los problemas que ayudaste a resolver; las cifras aumentadas; los fines de semana laborados; la disposición para ayudar en nuevos proyectos” sugiere la sicóloga laboral, Berenice Espinoza en Cnnexpansion.com

Reacciones con riesgos
Las diversas reacciones emocionales que provoca la cercanía de fin de año, pueden derivar también en problemas sicológicos que deben tratarse a tiempo para evitar que pongan en riesgo las relaciones personales y laborales.

El temor de perder su trabajo o la decepción por no haber logrado mejorar su situación laboral en el año que se va, puede desencadenar en ansiedad, depresión, insomnio, melancolía o aislamiento social en ciertas personas, observa la sicóloga Liliana Zabala tras insistir que urge hacer un análisis profundo de los aciertos y errores.

“Así como hacemos un FODA para analizar la viabilidad de un proyecto, igual tenemos que hacerlo con nuestra vida. Debemos evaluar si estamos a gusto con el clima laboral de nuestra empresa y no solo pensar en la recompensa económica. Es importante medir nuestras aptitudes laborales y capacitarnos para plantearnos nuevos objetivos”, puntualiza.

Por su parte, el sicólogo Raschid Guardia enfatiza en la importancia de fijar metas. Aconseja tener una agenda de objetivos de superación para cada año y mientras más detallada sea, mejor.

Previo a ello, cree que es necesario hacer un “honesto análisis” de los éxitos y fracasos. “Todo debe estar escrito. Mucha gente se conforma con tener objetivos grandes y mal estructurados a largo plazo. Cuando se acerca fin de año ve que sus metas no fueron cumplidas simplemente por una desorganización y mala planificación. Eso provoca ansiedad que luego se refleja en improductividad y depresión”, indica Guardia.

La orientadora familiar Dalia Muñoz también coincide en la urgencia que hay de plantearse un ‘norte’ en la actividad laboral.
En su criterio, hay que planificar nuevas acciones para avanzar hacia el bienestar y la superación personal. “Debemos enfocar nuestra energía hacia objetivos específicos. Nuestras metas deben ser claras y realistas. Además hay que encararlas con optimismo y hay que buscar equilibro para evitar el estrés laboral”, reflexiona

Evalúese y mejore su desempeño
Por Juan José Jáuregui
Dir. Human Value BPO Center
Las preocupaciones sobre mi futuro laboral no ayudan en nada. En vez de preocuparme debo ocupar más tiempo en mí. Eso implica, mejorar mi desempeño profesional además de investigar el mercado laboral. Es importante también evaluarnos objetivamente. ¿Qué hice bien?, ¿qué hice mal?, ¿estoy satisfecho con lo que hago?, ¿cuánto he crecido laboralmente?, ¿estoy ganando lo que merezco?, ¿cuánto he aprendido?
Esas son preguntas que uno debe hacerse pero las respuestas tienen que ser realistas. Generalmente caemos en el error de sobrecalificarnos.
Por otro lado, se debe hacer un análisis frío del puesto laboral que uno ocupa. A veces uno cree que el pasto crece más verde en el jardín del vecino y no es así. En todas las organizaciones hay problemas. No tengo que esperar que la empresa reconozca mi trabajo y me considere un héroe. Es uno mismo el que se debe felicitar por su buen trabajo y superar errores.
Asimismo, hay que buscar una retroalimentación; preguntar a los jefes cómo califican su trabajo y pedir sugerencias sobre cómo mejorar.
A la hora de pedir un aumento salarial, hay que hablar con sinceridad con los jefes. Previo a ello hay que identificar los valores que uno ha aportado a la empresa

No al conformismo

Rompa paradigmas. Es importante usar la mente para crear valor. Las organizaciones no buscan trabajadores que cumplan, sino que lleguen a las empresas para transformarlas. Pregúntese ¿cuál fue mi última idea innovadora y cómo aporté un rasgo distintivo a mi trabajo?

Sea propositivo. Una actitud que le puede afectar al empleado es estancarse en una misma idea. Por ejemplo: “no me ascienden”. Identifique con claridad qué hacer para dar una contribución importante a la empresa y trabaje en los conocimientos o competencias que le faltan para lograr esa meta.

Actúe. No entre en una zona de confort personal y profesional. Mejore a través de cambios pequeños, pero continuos.
Optimismo.No enfrascarse en un diálogo negativo con los jefes. En vez de decir “las cosas siempre están mal”, ayude a buscar soluciones.
www.cnnexpansion.com

BUSCANDO EL EQUILIBRIO Anhelado

1
Competitividad
Hay personas que sienten que este año crecieron poco en su trabajo y quieren cambios en 2014. Aconsejan creer en uno mismo, fijarse metas claras y arriesgarse

2
Desafíos
Otros prefieren conformarse con lo que están haciendo y aún no se atreven a lanzarse a nuevos retos. En este caso, urge mejorar su desempeño laboral

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