21 abril 2014

El país se detiene en nuevas inversiones para generar más mercado laboral La barrera infranqueable del empleo

El empleo formal en el país se ha estancado en los últimos años en un promedio del 30%, frente a una economía predominantemente informal del 70%. Esta realidad es diametralmente opuesta al crecimiento macroeconómico que el país vive en los últimos años, cuyos márgenes se ubicaron por encima de otros países de la región con un 6,5% y superávit fiscal del 1%, registrados a diciembre 2013.

En la primera conclusión, el economista Julio Alvarado, cita que de esos 32% de población con empleo formal, solo un 20% tiene una remuneración adecuada, seguridad laboral y social. "La gran mayoría, no. El empleo en Bolivia cada día, se va deteriorando, a pesar de la bonanza económica. Y el mejor dato se refleja en el crecimiento de las remesas. Por ejemplo el 2013, Bolivia recibió 1.200 millones de dólares de remesas, de ellas casi la mitad, eran provenientes de España", enfatizó.

Un contexto que se agrava. La situación no ha cambiado en los últimos años, precisa Bruno Rojas (experto en el tema del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario- CEDLA), quién cita estudios donde se señala que alrededor del 65% de la población urbana y ocupada del eje central se encuentran en actividades económicas familiares y semi empresariales, catalogadas como empleo informal. "Se caracteriza por unidades económicas de un alto nivel de precariedad, con bajos ingresos y desprotección social, entre otros", señaló.

En cambio, un 3% están ocupados por un sector doméstico (cocineras, jardineros) y otro 12% de la población se encuentran ocupados en el sector estatal de la economía. Y el restante 20% es acaparado apenas por el sector empresarial de la economía. "Más o menos, un 30% de la población se constituiría con un empleo formal. Pero con un gran problema que tiene que ver con la calidad del mismo, cuya situación no difiere substancialmente del empleo informal. Por ejemplo en el sector estatal, se ha impuesto una nueva forma de regulación del trabajo, como es el Estatuto del Funcionario Público, que ha generado muchas restricciones a sus derechos, supeditado a cuestiones político partidiarias", señaló.

En cambio, en el sector empresarial mediano y grande, sobre todo en la industria y construcción, dice Rojas, los trabajadores están soportando un proceso de precariedad debido a la "eventualidad" y "temporalidad del trabajo". Ese índice, según estudios del CEDLA, en el 2011 era del 48%. A ellos, se suma una constante "terciarización del empleo" basada en la subcontratación de servicios de pequeñas y microempresas, a la que acuden normalmente, las pocas y grandes inversiones. "Estas características, penosamente se ha ido profundizando y generalizando con más empleos sin protección social, con salarios bajos y otros, en varios rubros como en el caso de la construcción, la situación es dramática", apuntó.

Otras variables que hacen al tema. Si bien, en los últimos dos años, el proceso de formalización de las empresas, sobre todo en pequeñas y medianas se ha duplicado en número, el mismo no ha incidido significativamente en la creación de nuevos empleos. El registro de nuevos emprendimientos formales que lleva adelante Fundempresa explicitan esta situación. Al mes de marzo de 2013, la Base Empresarial Activa contó con 78.774 empresas, pero un año más tarde, es decir a marzo de 2014, se estableció en 137.155 empresas, presentando un crecimiento de 74%.

Pero de ese número de empresas existentes hasta el 31 de marzo de este año, el 93% son unipersonales. Incluso el crecimiento en número de empresas unipersonales, ha ido en aumento en los ultimos años. "El año 2009, de las empresas inscritas el 80% fueron unipersonales; de enero a marzo de 2014, el 93%. El 2009 de las empresas inscritas, el 19% fueron sociedades de responsabilidad limitada; de enero a marzo de 2014 el 7%", sustenta el informe de Fundempresa.

"Esas unidades económicas son de muy baja productividad, lo que obviamente no es la base para el desarrollo económico y menos para generar nuevos empleos para la gente", precisó el economista Armando Méndez.

En la visión gubernamental. El gobierno de Evo Morales, en reiterativas intervenciones públicas, ha mencionado que la tasa de desempleo disminuyó del 8,1% en 2005 a 3,2% en 2013, consecuencia de la mayor actividad empresarial y pública, que va de la mano con incrementos salariales por encima de la tasa de inflación.

Además destaca que el PIB per cápita que mide el nivel de ingreso de la población, se triplicó en los últimos ocho años; en 2005 se situaba en 1.010 dólares y en 2013 se incrementó a 2.794 dólares, lo que significa que en promedio cada persona aumentó su ingreso diario a 7,8 dólares en 2013 de 2,8 dólares registrados anteriormente al 2006.

"Todos los ingresos que el país ha tenido con cierta bonanza se deben a la exportación del gas. Es más, la característica de este modelo (denominado de economía social, comunitaria y productiva), confisca los recursos destinados a sectores generadores de empleo. Todos los ingresos los destina al sector público y a las empresas estratégicas como YPFB y Comibol, basadas en empresas extractivistas de recursos no renovables. Así no hay incentivo para que el sector privado pueda generar más empleos en el país", señaló Germán Molina, economista.

Escasas perspectivas. Además, los hechos que evidencian lo crítico de esta situación del empleo formal, tienen que ver, por ejemplo con el egreso cada año de 14.000 profesionales de las universidades bolivianas, de ellos solo el 20% consigue insertarse dentro el mercado laboral. El resto está condenado a sobrevivir en el ámbito de una economía informal, no necesariamente ejerciendo su capacidad y formación profesional.

Según Roberto Laserna, el Estado definitivamente no es el gran creador del empleo. Nunca lo ha sido, nunca lo va a ser y por tanto tampoco es el motor del desarrollo del país. "Lo que el Estado debe hacer, en lugar de dirigir, controlar, reglamentar y restringir la iniciativa de la gente, es simplemente apoyarla, aceptarla y respaldarla. En concreto debe dejar de estorbar", puntualizó.

Y Méndez argumenta que el Estado tiene que atraer a las inversiones extranjeras directas. "Un país no podrá desarrollarse sino es con el capital extranjero", enfatizó.

"Si no se hacen reformas estructurales en la base productiva, vamos a seguir siendo un país exportador de seres humanos sin trabajo. En este país no hay una revolución industrial, no existen condiciones"

Julio Alvarado
Economista

"Es bueno que cada año haya más empresas que se formalizan. Pero estas se tropiezan con los impuestos, donde se cometen abusos. Eso desalienta la inversión y por ende la creación de nuevos empleos en el país"

Humberto Vacaflor
Periodista y Analista Económico

Apuntes
Las causas para que el empleo informal persista

Modelo. La economía boliviana posee un patrón de acumulación basado en una economía extractivista y primario- exportadora. Concentra el crecimiento económico en pocos sectores y empresas (minería e hidrocarburos) que tienen como prioridad la exportación antes que atender la demanda del mercado local. Esta concentración provocó que otros sectores económicos que generan más empleos tengan menos apoyo del Estado (políticas) y se mantengan en su atraso y bajas inversiones.

Matriz. La débil industrialización del país provocó que la economía de las ciudades se terciarice (comercio y servicios) y la producción local se concentre en pequeñas unidades económicas. Para el 2004, 92% de los establecimientos industriales en La Paz y El Alto eran micro y pequeñas empresas.

Realidad. El empleo que se genera es insuficiente y para colmo, eventual, temporal o a contrato (flexibilizado) lo que obliga a la población a buscar otras alternativas de empleo y subsistencia, basados en el trabajo familiar (negocios y empresas familiares). Es una respuesta al desempleo generado por la economía.

Proyecciones
La necesidad de cambiar el timón

Datos reales. Según los analistas, la tasa de desempleo que maneja el gobierno es maquillada, al igual que la tasa de inflación, al igual que el superávit fiscal, porque la realidad económica dice lo contrario, lo que más se ha incrementado es el empleo informal, el subempleo y en materia de pobreza muy poco se ha avanzado, porque no se tienen empleos sostenibles.

Restricciones. El Estado los castiga con sus leyes, restricciones y resoluciones administrativas en las diferentes áreas, créditos, comunicaciones, juegos, servicios, además de la falta de competencias de otros niveles de gobierno para invertir en diferentes sectores estratégicos. Esta situación debe cambiar el actual gobierno, si se quiere no solo generar empleo, sino crear empresas competitivas.

Rentismo. Según los expertos, con los dobles aguinaldos, bonos productivos, el costo laboral es muy alto para los empresarios y mantener los precios congelados, tipo de cambio fijo, produce desempleo directo, porque las empresas bolivianas se vuelven menos competitivas.

Garantías. El gobierno, con la actual Ley de Inversiones debe garantizar sobre todo la inversión externa, como uno de los timones para generar empleos.

Punto de vista

Carlos Schlink
Analista Económico

"La gente prefiere subsistir en los mercados informales"

"la falta de crecimiento del nivel de empleo formal, se explica principalmente por la falta de incentivos del gobierno, es decir políticas públicas que incentiven al sector privado a formalizar sus negocios, por el contrario se aplican políticas que desincentivan a la formalización de la economía, como es el control de los precios de los bienes y servicios, prohibición a las exportaciones, tipo de cambio fijo, falta de acceso al crédito, falta de uso de la biotecnología, apertura de nuevos mercados, falta de seguridad jurídica protegiendo la propiedad privada, además de la falta de infraestructura caminera y productiva.

Con todas estas políticas hemos incrementado el contrabando, el narcotráfico, acrecentado el sector informal además que los salarios son demasiado bajos, por eso la gente prefiere subsistir en los mercados informales.

Además, el estado ha cambiado su rol de regulador y trabajar con el sector privado, a convertirse en un gobierno empresarial competidor del sector privado, además del beneficio de controlar las leyes por las cuales controla precios y mercados de exportación.

Esto incentiva a incrementar la informalidad de la economía y prueba de ello es que el crecimiento de la economia se explica en un 70% por el consumo interno, que es alimentado por la informalidad de la economía."

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