05 octubre 2014

Experiencia, un requisito difícil de alcanzar para los jóvenes

“Buscamos gente con experiencia”, ésa es la frase con la que jóvenes con grandes logros académicos se encuentran al momento de buscar su primer empleo en un mercado laboral altamente competitivo. La primera oportunidad para conseguir un trabajo puede llevar meses e incluso años aún si se tiene un diploma de excelencia académica.

Las dificultades de los jóvenes para acceder a un trabajo, también, se reflejan en las estadísticas, pues mientras desempleo de la población económicamente activa llega al 8,2 por ciento, el desempleo juvenil es casi el doble con el 14,5 por ciento, según el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).

A ello se suma que los primeros empleos son precarios, inestables, con bajos ingresos y sin seguridad social. El panorama se complica puesto que la tasa de desempleo ilustrado afecta al 18 por ciento de la población joven. Las mujeres son las más afectadas por la realidad laboral.

En Cochabamba, el porcentaje de titulados con calificaciones altas varía de acuerdo a la universidad. Los titulados con excelencia en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) representan el 18,3 por ciento. En tanto que en la Universidad Católica Boliviana (UCB) llegan al 3 por ciento. Por otro lado, los jóvenes que realizan dos o más carreras simultáneamente no superan el 1 por ciento en ambas.

Los jóvenes profesiones coinciden en afirmar que las empresas no “valoran” sus logros académicas. Por el contrario, priorizan la experiencia con la cual no cuentan. Ante ello, el primer empleo que obtienen es por “muñeca” y el primer sentimiento que experimentan es la frustración.



Experiencia

Con cinco libros publicados desde los 17 años, la escritora Ana Triveño (23), además de una licenciatura en Comunicación y un diplomado en Educación Superior tiene dificultades para conseguir un trabajo.

La escritora, que explota la narrativa fantástica y pone énfasis en la juventud, contó que la editorial Kipus publicará su tesis sobre la construcción de la identidad cultural en la literatura cochabambina este año; sin embargo, aseguró que a pesar de sus logros y realizar prácticas en radiodifusión y en el Observatorio Cultural Municipal todavía no obtuvo su primer empleo porque le dijeron que era “imposible” contratar a más personal.

A ello se suma que le es “muy difícil” encontrar trabajo porque en su área de interés laboral: la docencia solicitan personas con “experiencia”; sin embargo, Triveño comentó que asumió el reto y pide al Gobierno y la sociedad creer en la juventud.

Y es que a pesar que las buenas calificaciones o la cantidad de títulos académicos conseguidos en la universidad, el mercado laboral para los jóvenes con excelencia académica es más reducido que para la mano de obra no calificada.

Los jóvenes con una brillante carrera universitaria, como la bailarina Iliana Villarroel, se enfrentan a una serie de obstáculos a la hora de conseguir trabajo. Pero, la mayor barrera es la falta de experiencia que exigen ineludiblemente las empresas e instituciones. Iliana se gradúo de una universidad privada como ingeniera comercial con una calificación de tesis de 92 sobre 100, sin embargo, en su búsqueda laboral se encontró con muchas puertas cerradas, porque le exigían una experiencia mínima de dos años.

Después de postularse durante seis meses a varias convocatorias y becas figuró entre las mejores, pero, nunca supieron explicarle las razones por las cuales no fue aceptada. Luego, de varios intentos, finalmente, consiguió su primer trabajo. Hoy y por “recomendación de una amistad” se desempeña como administradora de una empresa importadora de embalajes plásticos flexibles. “Es el derecho de piso que los jóvenes de alguna forma tenemos que pagar siempre”, comentó.

A pesar de haber realizado dos carreras: Ingeniería Comercial y Administración de Empresas en universidades privadas, Lilian Salvatierra, otra joven contó que el principal problema para obtener su primer empleo a pesar de realizar pasantías fue la falta de experiencia.

“Por más que te gradúes con excelencia o tengan más de dos carreras, si no tienes experiencia laboral es difícil que te valoren”, puntualizó. Salvatierra consiguió su primer empleo como asesora comercial después de postularse a convocatorias durante cinco meses.

La historia se repite con el graduado con excelencia con 83 sobre 100 puntos de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), Álvaro Emilio Victoria. Éste se tituló a los 23 años de la carrera de Ingeniería Electrónica. Pero, recién nueve meses después logró insertarse en el mercado laboral. Hoy realiza prácticas y prevé estudiar instalación de gas para ampliar sus posibilidades.

Según el investigador del Cedla, Bruno Rojas, el “drama mayor” lo experimentan los bachilleres, universitarios y profesionales. Estos se enfrentan a un mercado con mayor apertura a personas con “poca calificación y donde el mérito académico tiene poca incidencia”.

Los jóvenes demandan al Gobierno valorar el capital intelectual formado en las universidades, mayor contacto entre la universidad y empresas a fin de ganar experiencia y políticas reales de empleo juvenil. El artículo 46 de la Constitución Política del Estado establece el derecho de toda persona al “trabajo digno”. Asimismo, indica que el Estado garantizará la incorporación de jóvenes al sistema productivo.

Programa prevé mejorar empleo juvenil e ingresos

A través de un comunicado expuesto en la página oficial del Programa de Apoyo al Empleo (PAE), se conoció que el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social prevé implementar el proyecto “Mejora de empleabilidad e ingresos laborales de jóvenes”. Éste será aplicado en las nueve capitales del país entre 2015 y 2020.

Sin embargo, a pesar de que el PAE garantiza la capacitación en puestos laborales públicos o privados de trabajadores, técnicos y profesionales mayores de 18 años en situación de desempleo y con ello la inserción laboral, lanza convocatorias de puestos de trabajo al interior de la misma con requisitos de experiencia general de siete años; específica de cinco años y dos en el área a postular.

A la fecha una de las experiencias de inserción laboral promovida por el Gobierno a través del Ministerio de Trabajo se traduce en el Programa “Mi primer empleo digno”. Este benefició, entre el 2008 a la fecha, a 6000 jóvenes con capacitación técnica laboral. Las áreas, entre algunas son: metal mecánica, construcción de unidades habitacionales, instalación de gas domiciliario, confección industrial y gastronomía.

En Cochabamba, el municipio de Quillacollo firmó en julio pasado un convenio con el Ministerio de Trabajo para transferir el modelo del programa que será aplicado a partir del 2015.

Quillacollo es el primer municipio que trabaja en la promoción del empleo juvenil.

¿Al final de qué me ha servido todos los años universitarios con un excelente promedio?, ¿De qué me sirve si llego a esta instancia de la vida y no puedo acceder a aquello que me gustaría?

ILIANA VILLARROEL, | INGENIERA COMERCIAL



Si consigo mi primera oportunidad puedo probarme y conseguir cosas. Le digo al Gobierno que no subestimen a la juventud. Las nuevas generaciones salen con capacidades bastante desarrolladas por el Internet y la tecnología

ANA TRIVEÑO | ESCRITORA Y COMUNICIADORA SOCIAL



“Por más que te gradúes por excelencia o tengan más de dos carreras, si no tienes experiencia laboral es difícil que te valoren (...) Yo estuve bastante tiempo estudiando y no tuve experiencia laboral. Ése fue mi problema”

LILIAN SALVATIERRA | INGENIERA COMERCIAL Y ADM. DE EMPRESAS



El drama mayor lo viven todos los jóvenes bachilleres, universitarios y profesionales en un mercado de trabajo estrecho y más abierto a las personas con poca o ninguna calificación y donde el mérito académico tiene poca incidencia

BRUNO ROJAS | INVESTIGADOR CEDLA



Este trabajo, iniciativa de la Fundación Para el Periodismo (FPP) y Solidar Suiza, tiene el apoyo del fondo concursable de investigación periodística sobre el empleo juvenil en Bolivia.



EXPERIENCIA
Aporte de la bolsa de empleo

Con miras a facilitar la inserción laboral de los jóvenes formados a nivel de técnicos superiores, la Fundación Infocal regional Cochabamba, implementa la “Bolsa de Trabajo”. El servicio, virtual y gratuito, se constituye en una intermediación laboral entre el estudiante y las empresas que buscan mano de obra calificada.

Éste prioriza a empresas y socios que aportan con Infocal. Entre las ventajas que se otorgan a las empresas se encuentran: la facilidad para publicar avisos de requerimiento de personal y vacancias de pasantías, además de acceder a los avisos de técnicos que buscan trabajo en todas las ciudades de Bolivia.

Los beneficios para los estudiantes son: acceder a información respecto a oportunidades de trabajo en todo el país y publicar avisos de búsqueda de empleo. Además son asesorados en técnicas para encontrar trabajo, solicitud de empleo, elaboración de currículum y estrategias para lograr una exitosa entrevista laboral y conservar el trabajo. A diferencia de la iniciativa de inserción laboral aplicada recientemente por Infocal y el seguimiento que la Universidad Católica realiza de sus estudiantes titulados en Cochabamba, la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) no monitorea el destino de los profesionales que forma. Argumentó que su función se limita a la formación académica.


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