30 abril 2015

El agotamiento emocional y físico causado por el trabajo

El burnout se caracteriza por una pérdida de control, fatiga intensa, ansiedad e incapacidad para alcanzar los objetivos en el ámbito profesional. Es fundamental pedir una baja médica y realizar sesiones de psicoterapia para reponerse.
Qué hacer para luchar contra ESTE SÍNDROME

Ciertos ámbitos profesionales y el estilo de vida moderno conllevan a que la persona enfrente una situación complicada que requiere una baja médica. Durante este tiempo de reposo, es necesario buscar algunas opciones para recuperarse de este agotamiento.

1. mÉDICO

Cuando padeces algunos síntomas del burnout (problemas de sueño, susceptibilidad, pánico, depresión, cansancio, angustia al ir a trabajar, entre otros), debes acudir a tu médico familiar, el cual realiza un chequeo general de salud para asegurarse que no sufres de ninguna patología orgánica. Toma en cuenta que generalmente, este profesional no puede establecer el diagnóstico preciso de burnout, el cual se efectúa con un psicólogo. Sin embargo, el doctor tiene que darte una baja médica para que no se agraven las manifestaciones clínicas. También debe orientarte con un terapeuta para iniciar un tratamiento óptimo.

2. PSICÓLOGO

Las personas afectadas por el burnout deben imperativamente recibir una ayuda psicológica, ya que es muy difícil recuperarse solo del agotamiento profesional. El psicólogo permite que el paciente supere este momento difícil y evita que los síntomas empeoren. No dudes en realizar sesiones de psicoterapia clínica para hablar de lo que provocó el burnout y del malestar que te causa. También es necesario efectuar terapias cognitivo-conductuales para modificar las acciones que acarrean tu angustia. Asimismo, puede ser interesante acudir a un psicólogo del trabajo para poder cambiar tu manera de trabajar y tener menos tensiones cotidianas.

3. SOFROLOGÍA

Es una disciplina que favorece el desarrollo armonioso de las capacidades físicas y psíquicas, gracias a la realización de ejercicios de respiración, relajación muscular y concentración. Es particularmente recomendada para combatir los síntomas del burnout, ya que permite evacuar el estrés y tomar tiempo para encontrarte contigo mismo. Además, ayuda a recuperar la energía perdida y prepararte para volver a efectuar tus actividades profesionales, pero con mayor positivismo. Por lo tanto, no debes dudar en iniciar sesiones de sofrología durante tu baja médica para reponerte de manera rápida.

4. YOGA

El yoga es excelente para reducir los niveles de estrés y los síntomas del burnout. Además, puede ser practicada a cualquier edad. Los ejercicios de respiración ayudan a mejorar la oxigenación del cuerpo y disminuir las tensiones. Asimismo, esta disciplina permite equilibrar el sistema nervioso, calmar los dolores crónicos, aumentar la calidad del sueño y tener estabilidad mental. También contribuye a aminorar la angustia y adoptar una visión más positiva, gracias a las técnicas de relajación y de meditación, así como al aprendizaje de las diferentes posturas.

Facilita tu reinserción profesional

Una vez que te hayas recuperado del burnout, es necesario que vuelvas a trabajar, pero efectuando algunos cambios para evitar las recidivas.

En primer lugar, debes hablar con tu superior para poder modificar los elementos que te causaron el agotamiento profesional. No dudes en explicarle el proceso que has necesitado para reponerte. De esta manera, será más fácil que te entienda. También es fundamental que te reinsertes progresivamente para limitar la acumulación inmediata de trabajo.

Por otro lado, es esencial que te comuniques con tus colegas para reiniciar tus relaciones sociales. Esto te ayudará a no sentirte solo y lograrás encontrar personas de confianza que puedan entenderte.

Es importante destacar que debes seguir tus sesiones de psicoterapia para no recaer y acumular nuevamente tus miedos. Se

recomienda también practicar sofrología o yoga una vez por semana. Al volver de tus jornadas laborales,

debes abrirte con tu

entorno y hablar directamente de tus angustias.

No olvides que tienes que intentar no efectuar los mismos errores que te llevaron a padecer burnout. Si los síntomas reaparecen, significa que los intentos que has desplegado para reducir las tensiones que ocasionan tu empleo no han sido suficientes. Por lo tanto, puede ser necesario que busques otro trabajo.



Cambios a nivel empresarial e individual para evitar el desgaste laboral

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Paola Vargas Méndez

Licenciada en Psicología

Magíster en Salud Mental

Actualmente, contamos con un alto nivel de exigencia laboral, lo cual hace que se presente en las personas distintos padecimientos como ser la adicción al trabajo, el estrés laboral y el síndrome de burnout. Estos fenómenos psicosociales necesitan atención para lograr tener una salud mental equilibrada.

El burnout es conocido como fatiga, desgaste y estrés laborales que se producen por la exposición a prolongadas presiones profesionales, donde se involucran las relaciones interpersonales y los factores emocionales. En este síndrome, intervienen las presiones económicas, la sobrecarga de trabajo, el ambiente competitivo, entre otros causantes, los cuales son percibidos como amenazas y provocan reacciones defensivas en la persona, tornándola irritable y sufriendo consecuencias nocivas en su organismo por periodos prolongados de tiempo. De esta manera, el estrés surge en este contexto como consecuencia de un balance negativo entre las exigencias del ámbito profesional y los recursos personales con los que cuenta la persona. Por lo tanto, el burnout es una condición que llega a quemar o agotar totalmente al sujeto. Entre sus principales síntomas, encontramos:

-En ambiente laboral: disminución de la capacidad de trabajo y calidad de los servicios que se prestan, interacciones hostiles, comunicaciones deficientes e ineficacia.

-Psicosomáticos: fatiga crónica, frecuentes cefaleas, problemas de sueño, úlceras, desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso y dolores musculares.

-Conductuales: ausentismo laboral, abuso de café, tabaco, alcohol o fármacos, incapacidad para relajarse, aislamiento social, superficialidad en el contacto con los demás y agresividad.

-Emocionales: distanciamiento afectivo, aburrimiento, actitud cínica, impaciencia, irritabilidad, sentimiento de omnipotencia, desorientación, incapacidad de concentración y depresión.

Es importante prevenir este síndrome de agotamiento en el ámbito profesional, buscando técnicas para controlar el estrés. En primer lugar, a nivel empresarial, se debe tener claridad en los roles de cada trabajador, favorecer una comunicación efectiva y asertiva, gozar de un clima laboral apropiado, además de ofrecer programas para estimular y reconocer el desempeño de los empleados. Asimismo, es interesante crear espacios para conversar sobre temas personales y organizar el tiempo de trabajo de manera óptima. También se deben establecer políticas claras sobre los horarios de almuerzo, tabaco, vacaciones, vestimenta y recreación.

Por otro lado, a nivel individual, la persona tiene que ser flexible ante los cambios, buscar un equilibrio entre la vida personal y profesional, realizar ejercicios sencillos de relajación y fijar metas u objetivos realizables. Asimismo, necesita periodos de descanso, no debe llevar sus problemas laborales a casa y tiene que poder hablar de sus sentimientos, aspiraciones, frustraciones, angustias, logros y fallos con su entorno para poder reflexionar acerca de lo que necesita. Además, es importante invertir más en uno mismo, la familia, las relaciones interpersonales y las actividades sociales para recuperar la autoestima y confianza en sus propias capacidades. De esta manera, se debe tratar que el trabajo no se convierta en el centro de la vida. Finalmente, es indispensable darse cuenta a tiempo que se padece burnout, reconociendo los síntomas de este síndrome y pedir ayuda profesional de un psicólogo para recuperarse rápidamente.

Contactos: 70743906

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