11 octubre 2016

Chuquisaqueños viven del trabajo informal


PARA CONOCER

1.- Una persona considerada económicamente activa tiene entre 18 y 59 años.

2.- En Sucre existen unas 38 organizaciones que agrupan a gremiales.

3.- La tasa de desempleo en jóvenes en el mundo es del 13.1% según la OIT.

4.- El 37.7% de los jóvenes que trabajan en el mundo viven en la extrema pobreza.

5.- En Sucre, muy pocos jóvenes acceden a un empleo considerado profesional.

El 76% de la población en edad de trabajar en Chuquisaca sostiene su vida y la de su familia con actividades informales, sin estabilidad laboral, sin beneficios sociales para su jubilación ni seguros de salud, lo que muestra la realidad lacerante de una región carente de empleos.

El Instituto Nacional de Estadísticas, a través del Censo Nacional de Población y Vivienda, identificó que en Chuquisaca hay unas 350 mil personas consideradas en edad de ser Población Económicamente Activa (PEA), es decir, de 18 a 59 años; sin embargo, sólo el 24% de ellas recibe todos los beneficios establecidos por leyes laborales, informa el gerente General de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (CAINCO) Chuquisaca, Lorenzo Catalá.

“El comercio informal se convierte en regla en lugar de excepción, apenas el 24% de la gente en edad de trabajar en Chuquisaca recibe todos los beneficios. Tenemos un alto costo de formación de personas profesionales para que acaben vendiendo en las calles”, lamenta Catalá.

Ese 24% representa más de 80.000 personas de un universo de más de 350 mil en toda la región.

Y es que el aumento del comercio informal es un resultado de la tasa de mortalidad de emprendimientos y el desempleo al ser el modo de “subsistencia más simple en Bolivia”.

Catalá considera que el aumento del comercio informal es un fracaso como Estado que no logra cambiar la tasa de empleo en Bolivia, pero especialmente con trabajos estables que tengan todos los beneficios sociales amparados en leyes laborales.

“Creo que es un fracaso de todo el sector privado y público, es fracaso de todos porque al final lo que todos queremos es tener la mejor condición posible de empleo”, remarca.

TRABAJO SIN BENEFICIOS

Según el Gerente de CAINCO, el hecho de que Bolivia tenga una baja tasa de desempleo no significa precisamente que se haya mejorado las condiciones laborales, sino que han proliferado los empleos informales.

“¿Tienen trabajo? dicen sí, pero ¿de qué calidad, ¿estable?, ¿con beneficios?, ¿jubilación?”, cuestiona.

En el país se estima que la tasa de desempleo está en aproximadamente un 4%, según Catalá, pero el problema es que casi 3 millones de personas se dedican al comercio informal porque no tienen otra forma de subsistir.

CADA DÍA, UN COMERCIANTE MÁS

De acuerdo con el dirigente gremial Martín Quispe, al día, al menos una persona más se suma al comercio informal, por lo que las asociaciones y federaciones locales crecen a un ritmo inigualable.

La cifra es confirmada por Catalá, quien dice que coincide con la tasa de mortalidad de emprendimientos en Chuquisaca, por lo que un proyecto muerto o un desempleado más es igual a un nuevo vendedor en las calles.

“Estamos informalizando la economía, mínimamente hay un comerciante informal por día, porque de algo tiene que vivir la gente, a algo tiene que dedicarse”, reconoce Catalá.

Quispe realza el trabajo de los comerciantes, pero también remarca que es por la falta de fuentes laborales.

“Ahora (los comerciantes) nos hemos multiplicado, porque hay descontrol también de las autoridades que no crean empresas, y (porque) hay desempleo. Con 100 bolivianos te haces comerciante informal minorista y se evidencia que en Bolivia hay escasez de trabajo”, sostuvo el dirigente gremial.

Pero el problema del comercio informal en la región es que, además, las personas que viven de esas actividades no tienen una economía fuerte como en otros departamentos, por lo que su calidad de vida puede ser considerada incluso lacerante, precisa el Gerente de CAINCO.

ES UN PROBLEMA SOCIAL

Para el dirigente gremial, el aumento del sector informal en Chuquisaca y en el país es un “conflicto social” al que se llega porque a la gente sólo le queda buscar el pan de cada día.

“Todos lo hacemos, nosotros lo hacemos de otra manera, buscando en las calles nuestro pan. Los bolivianos, de una u otra manera debemos buscarnos la vida”, reflexiona al defender su derecho al trabajo.

Quispe afirma que actualmente hay entre 25.000 y 30.000 comerciantes afiliados a las federaciones locales.

“Todos los días aumentan comerciantes. Me acuerdo que la federación 12 de Abril era la única, ahora somos seis federaciones, y es porque el sistema burocrático nacional es paupérrimo, no genera empresas, para tener trabajo debes ser político. Hoy en día, es un privilegio entrar a la Alcaldía o la Gobernación”, reclamó al indicar que por su estilo de vida están “acostumbrados a comer lawa, pito, Yupi de refresco” y que el segundo aguinaldo no les ayuda mucho.

El dirigente afirma que el sector informal en realidad no tiene una fuente laboral, porque no cuentan con estabilidad ni con otros derechos, ya que dependen del trabajo del día y remarca que es su manera de subsistir.

Sin embargo Catalá también señala que además de esa “dura realidad” de varias personas que viven de la economía informal, por la falta de control de las autoridades se ha generado un pequeño sector de fortunas no visibles a causa de que hay gente que se dedica al contrabando y otras actividades que no aportan al país con impuestos.

“La informalidad tiene ese lado, no sólo precariedad, sino aquellos que aprovechan la ausencia de norma para enriquecerse”, sostiene al recordar que muchas veces el mismo sector informal, con movilizaciones y fuerza social, ha permitido que se generen ciertos privilegios y en un “mundo camuflado” de esa informalidad se han desarrollado esas “pequeñas grandes fortunas”.

UN MUNDO SIN TRABAJO DECENTE

Un total de 2.000 millones de personas, el equivalente a dos tercios de los trabajadores que hay en el mundo, no tienen un trabajo decente. Es decir, carecen de contrato laboral y de derechos o sufren discriminación, cobran salarios inferiores a sus capacidades, no tienen protección social, están sobreexpuestos a accidentes o enfermedades laborales, o padecen todas estas deficiencias a la vez.

Así lo revela un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con motivo de la Jornada Mundial del Trabajo Decente, que se celebró el viernes.

La OIT define el trabajo decente como el acceso a un empleo con derechos y sin discriminación, en condiciones saludables, con salarios suficientes y protección social.

Pero, según la OIT, casi 200 millones de personas no tienen trabajo, cifra a la que habrá que añadir los 1,1 millones de desempleados que se esperan para 2017.

Tras tres años de descensos en el tema de empleo, el paro juvenil aumentará este año en medio millón de personas, hasta alcanzar los 71 millones de jóvenes sin empleo.

A ello se suma que uno de cada cuatro trabajadores en el mundo se encuentra en situación de pobreza extrema o moderada. Entre los jóvenes, esta proporción es mayor: uno de cada tres trabajadores jóvenes (156 millones) está en situación de pobreza.

Además, la OIT denuncia en este informe que 168 millones de niños están atrapados en el trabajo infantil y 21 millones de personas son explotadas en condiciones de trabajo forzoso. El 75% de la población mundial no tiene cobertura adecuada de Seguridad Social y más de la mitad carece totalmente de ella, de forma que no tiene asegurada ningún tipo de protección frente al paro, las enfermedades, la discapacidad, la vejez o la maternidad.

“Este retrato desolador de la situación laboral mundial muestra cuán inmenso es el déficit de trabajo decente”, subraya la OIT, que exige una apuesta “decidida e innovadora” por parte de los gobiernos y agentes sociales para hacer posible el cumplimiento de los objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por Naciones Unidas para el periodo 2015-2030.

UNA GRAN BRECHA POR SALDAR

La OIT estima que la brecha de empleo respecto al nivel existente en 2007 es actualmente de 27 millones de puestos de trabajo, y todo ello en medio de un proceso de ralentización en la creación de empleo que ha llevado al paro mundial al rozar los 200 millones de desempleados este año.

La OIT insiste en que garantizar el acceso a un empleo decente ayudaría a erradicar la pobreza, mejorar el bienestar, elevar el crecimiento económico y los ingresos fiscales, y construir y mantener la paz social.

El reto para la OIT es grande, sobre todo teniendo en cuenta que en los próximos 15 años los métodos de trabajo experimentarán grandes transformaciones motivadas por cambios tecnológicos, medioambientales y demográficos.

Sin empleo

Martín Quispe
DIRIGENTE GREMIAL

"Ahora (los comerciantes) nos hemos multiplicado, porque hay descontrol también de las autoridades que no crean empresas, y (porque) hay desempleo. Con 100 bolivianos te haces comerciante informal".

Informalizando

Lorenzo Catalá
GERENTE CAINCO

"Estamos informalizando la economía, mínimamente hay un comerciante informal por día, porque de algo tiene que vivir la gente, a algo tiene que dedicarse".

Seguro

80.000

Una persona considerada económicamente activa tiene entre 18 y 59 años.

En el país

3 millones de personas aproximadamente se estima que se dedican al comercio informal en todo el país.




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