03 mayo 2018

02 mayo 2018

Día del Trabajo Calidad de empleo bajó e informalidad creció

A propósito de la celebración del Día Internacional del Trabajo, el analista Iván Arias afirmó que durante los últimos diez años en el país, no se mejoró la calidad del empleo, es más creció la informalidad y existencia de trabajos precarios.

Añadió que estas condiciones no dan las oportunidades de contar con un empleo “digno”, contar con un seguro de salud, vacación, la capacidad de ahorro, además de mejores perspectivas de desarrollo del trabajador, tal como establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“Según las proyecciones deberíamos crear 120 mil fuentes de empleo anuales para absorber la manos de obra de los jóvenes y eso no generamos, es cierto que se bajó el desempleo al 4%, pero son empleos precarios”, dijo.

Un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) señala en últimos diez años, bajó la calidad del empleo del 80% al 20%

En ese contexto, afirmó que en estos últimos 10 años el Gobierno abrió la brecha de la flexibilización laboral con empleos precarios, con derechos laborales restringidos o subempleos por horas a “destajo”.

Para Arias programas como “Mi Primer Empleo”, el Apoyo al Empleo, la Bolsa de Trabajo y otros han apuntado a fuentes laborales temporales, en algunos casos con salarios bordeando el mínimo nacional, y sobre todo sin derechos.

Con el propósito de generar mayores fuentes de empleo, el presidente Evo Morales promulgó la Ley de Creación de Empresas Sociales que buscan dar estabilidad laboral a los trabajadores.

La Ley de Creación de Empresas Sociales se enmarca en el artículo 54 parágrafo tres de la CPE, que establece tres modalidades para crear empresas sociales en el país: quiebra, liquidación y abandono.

Solo en La Paz cerraron 10 empresas en los últimos dos años y cinco pasaron a ser administradas por los trabajadores, según el secretario ejecutivo de la Confederación General de Fabriles de Bolivia, Vicente Pacosillo.

Según trabajadores Doble aguinaldo afectará a obreros

Los trabajadores asalariados, sobre todo aquellas madres obreras cuyos salarios bordean el salario mínimo nacional (y un poco más), expresaron ayer su pesar por el anuncio del Gobierno del pago de un segundo aguinaldo y advirtieron que una medida de esa naturaleza antes de beneficiarlas, les provoca problemas en su “magra” economía.

En La Paz, las calles y avenidas del centro capitalino fueron el escenario de una multitudinaria marcha de obreros, trabajadores fabriles, mineros y otros sectores laborales, afiliados a la Central Obrera Departamental (COD) que conmemoraron el Día del Trabajo.

Mientras la multitudinaria movilización se desplazaba por el centro de la ciudad, EL DIARIO realizó un sondeo de opinión entre los trabajadores y dirigentes de los diferentes sectores presentes que coincidieron –por separado– en cuestionar la falta de equilibrio en el incremento salarial.

Para los entrevistados, mientras algunos sectores como los empleados públicos, mineros, obreros de las empresas estatales, petroleros, tienen salarios que bordean los 9 mil bolivianos, otros sectores como los fabriles, obreros, jubilados, cuenta propia, entre otros, sus salarios están entre los 2.500 a 3.000 bolivianos.

“Nosotros como sector (febril) no tenemos nada que festejar. Como sector estamos en desacuerdo con el 5,5% y el 3% al básico, sabemos que eso no nos ayuda, porque la canasta familiar subirá y eso no nos alcanzará para nada, sobre todo a los fabriles. Es un incremento de 60 bolivianos, 3,5 bolivianos por día”, dijo secretario general de la Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia, Denis Cuevas.

El dirigente advirtió que el anuncio del doble aguinaldo, por parte del Gobierno, es otro factor que provocará inflación y el alza del precio de los productos de la canasta familiar, y provocará una peor desigualdad.

El secretario general de la Central Obrera Departamental (COD), Miguel Elías, afirmó que el incremento del 3% no refleja la realidad de los trabajadores frente a un 2,7% de la inflación.

Por su parte, Sandalio Quispe, dirigente de la COD La Paz, criticó la falta de interés del Gobierno por mejorar el salario de los menos beneficiados.

“Como trabajador veo una desigualdad total en estas medidas salariales. Hay empleados públicos que trabajan en ministerios, el Banco Central o YPFB, con sueldos de hasta 10 mil bolivianos y nosotros 2.000 ¿eso es justo?”, cuestionó el dirigente.

MARCHA

Desde tempranas horas de la mañana de ayer, los sectores afiliados a la Central Obrera Departamental se concentraron en la avenida Montes, esquina Perú, para comenzar la movilización social conmemorando el 132 aniversario del Día del Trabajo.

Portando los estandartes con la tricolor boliviana, los obreros asalariados (hombres y mujeres) en su mayoría trabajadores fabriles marcharon por el centro paceño demandando mejoras laborales.

La multitudinaria concentración llegó hasta la histórica plaza de San Francisco, donde los dirigentes emitieron sendos discursos ponderando las reivindicaciones laborales logradas a costa de marchas, paros y huelgas del movimiento obrero, en toda la historia del país.

Al término del mitin de protesta, los obreros quemaron un ataúd con las inscripciones “muera el capitalismo transnacional masista”, como una forma de rechazo a la pretensión de Evo Morales de prorrogarse en el Gobierno.

SONDEO DE OPINIÓN

Zenobia Machaca (Trabajadora de La Paz Limpia)

“Como madre creo que a nosotros no nos va alcanzar para nada el aumento, porque nuestros salarios son mínimos. A esto se suma el segundo aguinaldo, que para nosotras es muy negativo, porque todas las cosas suben el doble. El salario debería ser justo, pero no debió aprobarse el segundo aguinaldo. Como trabajadores no tenemos nada que celebrar, estamos tristes”.

Beatriz Patty (Trabajadora fabril)

“El aumento es muy poco, como mamás no nos alcanza, somos nosotras las que más sufrimos, porque mientras algunos tienen dinero para comprar y nosotros casi nada, 100 pesos ya no es nada. En esta situación es peor si dan segundo aguinaldo, porque todo sube y nosotros ya no podemos comprar nada para la comida y eso no se dan cuenta los del Gobierno”.

María Huanca (Trabajadora fabril)

“Este incremento es poco, considerando que cada día los productos de la canasta familiar suben de precios y será peor con el anuncio del doble aguinaldo. Ahora con el aumento salarial y el segundo aguinaldo van a empezar a subir los productos. En mi caso gano el salario básico y tengo que pagan a las AFPS, luz, agua, pasajes para mis hijos; además de los alimentos”.

Gabriel Choque (Ejecutivo de COD La Paz)

“El salario básico depende de la categoría de cada trabajador, en el caso de los mineros es de 7.000, 9.000 a 10.000 bolivianos. En el caso de los mineros el aumento depende del esfuerzo y las responsabilidades del trabajador. Ahora indistintamente de estos aspectos el aumento salarial siempre provoca un aumento en el precio de los productos”.

Primo Choque (Dirigente fabril)

“El sector fabril no está conforme con lo que está pasando, hay amenazas de despidos, hay un abuso patronal y este incremento salarial es muy bajo, sin embargo somos orgánicos y respetamos las decisiones de la COB. En el caso de los mineros sus salarios se han disparado demasiado, razón por la que ya no se ven sus luchas en las calles”.

Según OIT Más de 61% de trabajadores del mundo se encuentran en economía informal

Dos mil millones de personas, o más de 61 por ciento de la población mundial empleada, se gana la vida en la economía informal indicó ayer un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En el informe llamado “Mujeres y hombres en la economía informal: Una imagen estadística”, la OIT indicó que la transición a la economía formal es la condición para lograr un trabajo decoroso para todos.

La mayoría de quienes trabajan en la informalidad se encuentran en países emergentes y en desarrollo y la mayoría carece de protección social, derechos laborales y condiciones de trabajo decorosas, señaló el informe.

El informe indicó que el 93 por ciento del empleo informal mundial se encuentra en los países emergentes y en desarrollo. En África, el 85,8 por ciento del empleo es informal.

La cifra es de 68,2 por ciento en Asia Pacífico, 68,6 por ciento en los países árabes, 40,0 por ciento en las Américas y 25,1 por ciento en Europa y Asia Central.

Florence Bonnet y Vicky Leung, dos de las autoras del informe, señalan que aunque no todos los trabajadores informales son pobres, la pobreza es tanto causa como consecuencia de la informalidad.

El informe suministra estimaciones comparables sobre el tamaño de la economía formal y un perfil estadístico de la informalidad utilizando criterios de más de 100 países.

De acuerdo con el informe, si se excluye la agricultura, la mitad de la población empleada se encuentra en la informalidad.

El empleo informal es una más importante fuente de empleo para los hombres (63,0 por ciento) que para las mujeres (58,1 por ciento).

De los 2.000 millones de trabajadores informales de todo el mundo, poco más de 740 millones son mujeres.

De acuerdo con la OIT, el empleo asalariado representa sólo la mitad del empleo mundial y el restante adopta formas como el trabajo por cuenta propia o actividades económicas familiares. Además, solo una cuarta parte de los trabajadores tiene una relación laboral estable, a tiempo completo y con contrato permanente.

Pone en evidencia que la inseguridad va en aumento en el mercado laboral, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes y de bajos ingresos.

El modelo considerado como “estándar” –el que mejor garantiza la protección social– ya no es predominante entre los empleos que se generan, ni siquiera en los países desarrollados.

Las últimas estadísticas disponibles muestran, por ejemplo, que sólo el 16% de trabajadores por cuenta propia o independiente contribuyen a un régimen de pensiones.

En el resto del mundo, aunque se ha observado cierta mejora de los contratos y de las relaciones de empleo, la informalidad sigue siendo la práctica más generalizada.

En los niveles inferiores de las cadenas de aprovisionamiento mundial –donde se generan uno de cada cinco empleos a escala global– los contratos de muy corta duración y horarios irregulares se están convirtiendo en la norma.

Si los contratos son vistos como uno de los mecanismos más efectivos para la protección del trabajador, la situación es precaria porque, según datos de la OIT, más del 60 por ciento de los empleados carecen de uno de cualquier tipo.

Para los economistas, las grandes causas de la informalidad en las actividades lícitas tienen que ver con temas tributarios y del mercado laboral, como elevadas tasas impositivas, salarios mínimos que se encuentran por encima de sus niveles de mercado, o excesivos aportes patronales y de seguridad social.