De acuerdo con estudios de la experta en temas laborales, Beatriz Muriel, economista del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad), los empleados son los que más trabajo logran en el grupo de los asalariados, mientras que en el no-asalariados son los cuentapropistas (informales) los que ocupan la segunda posición. Empero, en el caso de los asalariados, el aumento de los costos laborales puede afectarles gravemente, ya sea con despidos o la no creación de nuevos puestos de trabajo.
POR SECTORES
De acuerdo con la información que presenta Muriel, los trabajadores asalariados están divididos en: Obrero con 9,4 por ciento, empleado con 37,6 por ciento, empleada del hogar con 2,9 por ciento y patrón, socio o empleador asalariado con 0,5 por ciento. Entretanto, en los no-asalariados, la distribución es la siguiente: patrón, socio o empleador no-asalariado 7,1 por ciento, cuenta propia 34,5 por ciento, cooperativista de producción 0,5 por ciento y trabajador sin remuneración 7,6 por ciento.
En los datos de empleo urbano por categoría ocupacional, los asalariados tienen un porcentaje de 50,3 por ciento, mientras que los no-asalariados están con el 49,6 por ciento, la informalidad casi está a la par de los formales.
Al 2014, el número de personas entre ambos grupos llegó a 3.211.257. Muriel, en su análisis, muestra que en 1999 los asalariados estaban con un porcentaje de 49,5 por ciento, mientras que los no asalariados estaban con 50,4 por ciento, pero a partir del 2001 la situación cambió y hasta el 2013 la diferencia fue mayor en puntos porcentuales, pero se acortó en 2014.
CAMBIOS EN DATOS
Según la Red de empleo, ingreso y producción (Emimpro), en Bolivia, la participación del empleo agropecuario bajó significativamente (de 44,6% en 1992 a 28,6% en 2012); mientras que hubo una alta creación de fuentes de trabajo en los diferentes servicios urbanos.
Entretanto, el Gobierno señala que el desempleo bajó entre 2013 a 2015, de 3,2 a 3 por ciento. Sin embargo, economistas señalan que la informalidad absorbe a los desempleados, que aparte de no ser asalariados, carecen de servicios de salud y menos del derecho a la jubilación en la tercera edad.
El desempleo, la gente desocupada, pero que está en edad de trabajar y no consigue un empleo, disminuye según el Gobierno; por lo general, son profesionales que no encuentran un puesto de trabajo.
De acuerdo a Emimpro, el número de la Población Económicamente Activa subió entre 2001 a 2012, de 3.136.743 a 4.749.455, según los censos elaborados por el Instituto Nacional de Estadística.
EMPLEOS, EMPRESAS E INFORMALIDAD
El Gobierno destaca el crecimiento del número de empresas registradas en Fundempresa, pero economistas señalan que en los últimos años la cifra disminuyó se cerraron o pasaron junto a sus trabajadores al sector informal, debido a las políticas sociales y al tema tributario.
Se estima que, en la actualidad, hay alrededor de más de 5 millones de personas económicamente activas, superior a la cifra que presenta la encuesta de hogares de 2012, y el número de desocupados está en alrededor de 170.000 personas.
El mayor número de desocupados, en el período analizado, se encuentra en la industria extractiva, manufacturera y construcción. Sin embargo, esta última área muestra todo lo contrario, por el boom de la construcción.
Según cifras del INE, en 2009 el número de desocupados alcanzaba a 144.283 personas, y en 2010, la cifra había bajado a 111.564. En similar período, el número de población ocupada calzaba a 2.037.442 y 2.145.453.
Sin embargo, el mayor número de empleos, son informales, mientras que un porcentaje mínimo son formales.
Los empleos informales por lo general no tienen beneficios sociales, y son precarios. En la mayoría de los puestos generados, son por cuenta propia, y en el sector de comercio, ganan de acuerdo a sus ventas.
Uno de los problemas que afronta el país así como la región es el incremento de la informalidad. La presión tributaria o la burocracia así como los elevados costos laborales son causales del trabajo precario, generado por este sector.
COSTOS LABORALES
Por otra parte, el panorama para genera mayores fuentes de trabajo es incierto, debido a las alertas del sector privado al Gobierno, quien no crea las condiciones para que los emprendimientos desarrollen su potencial. A esto hay que sumar el aumento de los costos laborales y de productividad.
El empresariado solicitó, en un comunicado, prudencia en la decisión del aumento salarial, pero la cifra establecida por el Gobierno, de 6 por ciento y 9 por ciento, genera desacierto en el sector.
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04 mayo 2016
14 enero 2016
Estudio de Cedla: Siete de diez ocupados tienen empleos precarios
Bruno Rojas, investigador de temas laborales del Centro de Estudios Laborales y Agrario (Cedla), admitió que si bien las cifras han mejorado en el descenso del desempleo en Bolivia, es preocupante cómo se acentúa la precariedad, pues aunque se crean más fuentes laborales, los salarios son menores.
EMPLEO PRECARIO
Rojas explicó que es alto el porcentaje de los que no tienen empleo de calidad, porque están principalmente representados por los informales, que son siete de cada diez ocupados. “Los informales tienen pequeños negocios al margen del sistema formal de la economía. Si existen empleados en este sector, tienen pocos beneficios, al punto de que carecen de seguro de salud y no aportan a las Administradoras de Fondo de Pensiones para su jubilación”.
DESEMPLEO CERO
El ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, informó que con la implementación del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020, el Gobierno proyecta llegar a nivel “cero” de desempleo en Bolivia, con las inversiones que se planifican en diferentes sectores, en particular, en las áreas de carreteras, energía e industrialización de recursos naturales.
CIFRAS DEL CEDLA
A pesar de que la tasa de desempleo en el área urbana disminuyó a 3,2% y a nivel global a 5%, el empleo de mala calidad o precario en Bolivia se amplió por el incremento del sector informal, que llega a 70% de los ocupados. Estos datos están incluidos en informes del Observatorio Boliviano del Empleo y Seguridad Social del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) y del Instituto de Estudios de Avanzados en Desarrollo (Inased), que coinciden con informes gubernamentales de reducción del desempleo, pero observan la falta de un empleo de calidad.
SITUACIÓN PREOCUPANTE
El experto del Cedla citó tres casos preocupantes de desempleo: primero, los jóvenes, que constituyen una tasa de 13,5%; el segundo grupo poblacional afectado es el de las mujeres, y el tercero lo constituyen los bachilleres, profesionales, técnicos o simplemente gente que está cursando estudios universitarios. La tasa de desempleo en este segmento es de 12,5%.
CÁLCULOS OFICIALES
“Calculamos que Bolivia va a ser uno de los pocos países cuyo desempleo va a ser cero. Mientras en el resto de los países la crisis económica está mandando gente a la calle, en Bolivia estaremos contratando y recontratando”, dijo el ministro Trigoso, en respuesta a la consulta sobre cuál es el horizonte que se tiene en estos cinco años en materia laboral.
Bolivia registró hasta 2013 una tasa de desempleo de 3,2%, según la autoridad, “una de las más bajas del mundo” y posible de reducir.
INVERSIONES
Trigoso, en entrevista con la Red Patria Nueva, dijo que hasta 2020 Bolivia dará un salto cualitativo en materia laboral, después de 10 años de siembra en materia económica y social, para dar paso a la consolidación de su desarrollo con una millonaria inversión pública de al menos 48.000 millones de dólares.
“Estos cinco años van a ser de un nivel de desarrollo económico, que para nosotros va ser cómo mantenemos la estabilidad y cómo articulamos con el enorme desarrollo. Eso nos va a patear el tablero (porque) son miles de millones de dólares”, indicó.
EXPECTATIVA
“Este 2015 y 2020 se va a ver recién la trasformación del país, hasta aquí se ha sembrado, es decir se ha dejado el capullo para que renazca el país y eso lo estamos viendo con el Plan de Desarrollo”, aseguró.
La autoridad proyectó que el sector sindical se convertirá en uno de los más importantes, porque las inversiones a realizarse permitirán múltiples contrataciones, por ejemplo, en proyectos carreteros.
DESAFÍO PRINCIPAL
- Roberto Ballesteros, director nacional de Empleo del Ministerio de Trabajo, citado en la publicación del Cedla, admitió los problemas de precariedad e indicó que éste es el principal desafío. “Hay personas que trabajan y no tienen los beneficios sociales que les corresponde de acuerdo a la ley”, agregó.
- Dijo que el gobierno impulsa una serie de políticas con el objetivo de mejorar la calidad de empleo y, “para ello, pedimos a los sectores que lo vean de manera integral, es decir, sentarnos con empleadores y trabajadores para configurar políticas de corto y largo plazo”.
EMPLEO PRECARIO
Rojas explicó que es alto el porcentaje de los que no tienen empleo de calidad, porque están principalmente representados por los informales, que son siete de cada diez ocupados. “Los informales tienen pequeños negocios al margen del sistema formal de la economía. Si existen empleados en este sector, tienen pocos beneficios, al punto de que carecen de seguro de salud y no aportan a las Administradoras de Fondo de Pensiones para su jubilación”.
DESEMPLEO CERO
El ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, informó que con la implementación del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-2020, el Gobierno proyecta llegar a nivel “cero” de desempleo en Bolivia, con las inversiones que se planifican en diferentes sectores, en particular, en las áreas de carreteras, energía e industrialización de recursos naturales.
CIFRAS DEL CEDLA
A pesar de que la tasa de desempleo en el área urbana disminuyó a 3,2% y a nivel global a 5%, el empleo de mala calidad o precario en Bolivia se amplió por el incremento del sector informal, que llega a 70% de los ocupados. Estos datos están incluidos en informes del Observatorio Boliviano del Empleo y Seguridad Social del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) y del Instituto de Estudios de Avanzados en Desarrollo (Inased), que coinciden con informes gubernamentales de reducción del desempleo, pero observan la falta de un empleo de calidad.
SITUACIÓN PREOCUPANTE
El experto del Cedla citó tres casos preocupantes de desempleo: primero, los jóvenes, que constituyen una tasa de 13,5%; el segundo grupo poblacional afectado es el de las mujeres, y el tercero lo constituyen los bachilleres, profesionales, técnicos o simplemente gente que está cursando estudios universitarios. La tasa de desempleo en este segmento es de 12,5%.
CÁLCULOS OFICIALES
“Calculamos que Bolivia va a ser uno de los pocos países cuyo desempleo va a ser cero. Mientras en el resto de los países la crisis económica está mandando gente a la calle, en Bolivia estaremos contratando y recontratando”, dijo el ministro Trigoso, en respuesta a la consulta sobre cuál es el horizonte que se tiene en estos cinco años en materia laboral.
Bolivia registró hasta 2013 una tasa de desempleo de 3,2%, según la autoridad, “una de las más bajas del mundo” y posible de reducir.
INVERSIONES
Trigoso, en entrevista con la Red Patria Nueva, dijo que hasta 2020 Bolivia dará un salto cualitativo en materia laboral, después de 10 años de siembra en materia económica y social, para dar paso a la consolidación de su desarrollo con una millonaria inversión pública de al menos 48.000 millones de dólares.
“Estos cinco años van a ser de un nivel de desarrollo económico, que para nosotros va ser cómo mantenemos la estabilidad y cómo articulamos con el enorme desarrollo. Eso nos va a patear el tablero (porque) son miles de millones de dólares”, indicó.
EXPECTATIVA
“Este 2015 y 2020 se va a ver recién la trasformación del país, hasta aquí se ha sembrado, es decir se ha dejado el capullo para que renazca el país y eso lo estamos viendo con el Plan de Desarrollo”, aseguró.
La autoridad proyectó que el sector sindical se convertirá en uno de los más importantes, porque las inversiones a realizarse permitirán múltiples contrataciones, por ejemplo, en proyectos carreteros.
DESAFÍO PRINCIPAL
- Roberto Ballesteros, director nacional de Empleo del Ministerio de Trabajo, citado en la publicación del Cedla, admitió los problemas de precariedad e indicó que éste es el principal desafío. “Hay personas que trabajan y no tienen los beneficios sociales que les corresponde de acuerdo a la ley”, agregó.
- Dijo que el gobierno impulsa una serie de políticas con el objetivo de mejorar la calidad de empleo y, “para ello, pedimos a los sectores que lo vean de manera integral, es decir, sentarnos con empleadores y trabajadores para configurar políticas de corto y largo plazo”.
04 enero 2016
Empleo precario y “cama adentro” van en aumento, según el CEDLA
Cada noche esperaba que salgan los últimos comensales, alrededor de las 23:30. A esa hora ya debía tener decenas de papas peladas, verduras picadas y carne trozada listas para cocinarlas al día siguiente. Lo último que hacía era ordenar las mesas, limpiar los pisos y los baños del restaurante hasta las 0:30 pero, a diferencia de otros empleados, Mariana no salía de su trabajo en las noches.
Ella descansaba en un pequeño cubículo de aproximadamente 90 centímetros de ancho por 80 centímetros de alto y cerca de dos metros de largo en uno de los muros de la bodega.
Ahí tenía su colchón, un par de frazadas y una almohada. En el lado derecho de su "cama” guardaba algunos objetos de aseo personal como jaboncillos, cepillo dental o alguna toalla.
Estas precarias condiciones de vida y trabajo fueron descubiertas en un operativo desplegado por el Viceministerio de Defensa del Consumidor. La exautoridad, Dante Justiniano, tenía como objetivo verificar la calidad de los alimentos que se sirven en esta chifa de la avenida Buenos Aires, uno de los barrios más populosos y comerciales de la urbe.
"Verificábamos que cumplan con las normas básicas de salubridad, pero al ingresar a la bodega encontramos estos espacios que claramente sirven para que las señoritas descansen”, declaró Justiniano en el operativo hecho en marzo pasado.
La joven de 22 años, con el rostro cubierto, declaró a algunos medios de comunicación reunidos en el lugar que llegó a La Paz en noviembre de 2014 "para poder ganar más dinero”. Su salario, dijo, llegaba a los 1.200 bolivianos.
"Ganamos el mínimo (1.440 bolivianos) pero nos descuentan como 240 bolivianos”. Sin embargo, desconocía si esta reducción iba para su jubilación. Tampoco tenía un seguro de salud o un contrato formal.
De lo que sí estaba segura era que a fin de año podría cobrar su aguinaldo. Mariana -junto con otras dos compañeras- consideraba que estaba ahorrando porque no debía preocuparse por una vivienda.
Este tipo de empleos se los considera como precarios porque ganan menos del salario mínimo nacional que, tras las reformas hechas en mayo pasado, alcanza a los 1.656 bolivianos.
Además, la legislación laboral obliga a los empleadores a prestar un seguro de salud, vacaciones, aportes a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y otros.
Sin embargo, según los datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), el porcentaje de los empleos precarios creció del 22%, registrado en 2001, hasta llegar a un 51% en 2011, lo que revela que la mitad de los trabajadores del país no cuentan con las condiciones mínimas laborales y corren el riesgo de caer en la pobreza ante cualquier eventualidad. Por ejemplo, una enfermedad les impediría continuar trabajando y generando ingresos.
El caso de Alejandra S. fue evidente. Ella era una trabajadora del hogar y, pese a las normas que se crearon para el beneficio del sector, tenía un ingreso mensual de 1.800 bolivianos, superior al mínimo nacional del país. Sin embargo, en 2012 descubrió que tenía cáncer.
"Trabajó más de 25 años, nunca tuvo dolor alguno ni necesitó ir al médico. Pero de un día al otro tuvimos que vender nuestra vivienda para cubrir el tratamiento. Llegamos al punto de desprendernos de los electrodomésticos y muebles”, declaró Pedro C., su esposo, que la acompañaba en una cama de la Unidad de Oncología del Hospital de Clínicas.
Economía paceña
La economía de La Paz se caracteriza por el predominio de las actividades relacionadas con servicios que representan un 58,7%; y, en un segundo lugar, se encuentra el comercio que llega al 26,7%.
Las principales actividades económicas son: hoteles y restaurantes, comercio al por menor en almacenes, servicios empresariales y seguros, comercio y mantenimiento y reparación de vehículos, informó Bruno Rojas, investigador del CEDLA.
Estos datos fueron comprobados por el Ministerio de Economía y Finanzas al informar que las ventas de los restaurantes crecieron de 67 millones de dólares registrados en 2005 a los 635 millones de dólares en 2014, lo que implica un aumento del 853%.
El año pasado, La Paz registró la apertura de nuevos restaurantes de comida rápida y de aquellos "temáticos”, especializados en comida andina que ofrecen recetas a base de quinua, amaranto y racacha, entre otros ingredientes, según el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA).
Pese a que los restaurantes tienen un Número de Identificación Tributaria (NIT), dan factura a los clientes, pagan sus impuestos y cumplen con las normas de salubridad, no prestan las mejores condiciones laborales a sus empleados. En otras chifas de la misma avenida Buenos Aires, los ingresos de los meseros, cocineros y ayudantes son mínimos, considerando que deben cubrir jornadas laborales de hasta 10 a 11 horas diarias.
"Llegamos a las 6:00 para comenzar a cocinar. Al mediodía es el momento más ajetreado. Luego, podemos almorzar a las cuatro de la tarde y de nuevo tenemos que volver a limpiar todo para el día siguiente. Al final salimos a las 18:00”, declaró Leonardo, otro de los empleados de una chifa en inmediaciones de la plaza España en Sopocachi.
Él aseguró que pasado el mediodía entran otros empleados para cubrir el turno nocturno.
En la avenida Landaeta, otras chifas aun más pequeñas no contratan personal. Son los hijos de los propietarios quienes tienen la obligación de ayudar en la limpieza como en la atención de los clientes.
Informalidad
En la misma avenida Buenos Aires y calles paralelas, los negocios ambulantes o "puestos de venta” se extienden por millares. En la vía se ofertan productos incluso por horas.
Temprano salen las "mañaneras” a vender ropa; pasadas las 10:00, las vías son tomadas con abarrotes, más prendas de vestir y en las noches, las comideras arman comedores callejeros.
La calle Uyustus se especializó en el comercio informal al punto de volverse un paseo peatonal. Lo propio sucede en la Cancha en Cochabamba o La Ramada en Santa Cruz. A estos comercios se los considera "informales”.
A 2012, la tasa de informalidad en el país era del 81% del total de los trabajadores y es la tercera más grande de la región después de Honduras (83%), e igual que Nicaragua (81%).
Además, Bolivia está por encima de 15 países y el último de ellos es Uruguay con una tasa de informalidad del 23%, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Sistema de Información de Mercado Laboral y Seguridad Social (SIMS), a base de Encuestas de Hogares de América Latina.
"Cuando hablamos de los no asalariados, sólo el 3% está cotizando para la jubilación. Su situación es compleja porque no valora la importancia de tener una jubilación o no tienen los fondos para cotizar una jubilación y esto crea una posible pobreza futura”, alertó el especialista en Mercados Laborales del BID, Manuel Urquidi.
Peligro de la informalidad
El 57% de los trabajadores informales lleva más de cinco años realizando esa actividad. "Conforme más tiempo estés en un puesto informal, las posibilidades que te vuelvas formal y encuentres un empleo más estable se van reduciendo. Además, depende de qué clase de formación tengas”, advirtió el especialista del BID.
Por ejemplo, citó a un abogado que se volvió taxista. "Tras cinco años, sus estudios de derecho prácticamente no valen nada porque no tienen experiencia relevante. Ni siquiera leyó lo que aprendió en la universidad, se olvidó o cambiaron algunas normas. Eso significa un costo para la sociedad que te formó y no está rentando”.
Protección laboral
"Trabajé 20 años en el Ministerio de Salud soportando varios cambios de gobierno y de directores generales. Pero, al final me dieron una carta de agradecimiento y me retiraron sin mayores conflictos”, declaró Armando C. un exempleado público que ahora atiende un restaurante en la avenida Landaeta. Por fortuna suya, logró ahorrar un capital que le permitió abrir su negocio.
"No es sencillo conseguir un empleo cuando tienes 50 años. Además, no podía jubilarme, los aportes que había hecho eran insuficientes. Estos últimos años estoy aportando el mínimo para que al final tenga una renta”, agregó. Armando era contador y trabajó en la parte administrativa por dos décadas; pero no pudo hacer ningún reclamo.
El 19% de los trabajadores son formales porque tienen aportes a su jubilación, seguro social, pero no todos tienen la protección estatal. Un funcionario público como Armando C. no puede exigir una cesantía de tres meses de salario, quinquenio si corresponde, vacaciones o la opción de reclamar al Ministerio de Trabajo para ser restituido en su fuente laboral.
El estudio del BID da cuenta que sólo el 9% de los trabajadores del sector privado están protegidos por todas las normas laborales.
Para los próximos cinco años, nueve de cada 10 empresas tienen la intención de crear empleos para los jóvenes. Pero el CEDLA alertó que el 30% serán requeridos para el comercio y ventas, otro 30% en producción, un 20% a la administración y 16% a servicios generales.
Sin embargo, el empleo informal tiende a crecer en el país a un rito más acelerado que la oferta de empleos dignos.
Ella descansaba en un pequeño cubículo de aproximadamente 90 centímetros de ancho por 80 centímetros de alto y cerca de dos metros de largo en uno de los muros de la bodega.
Ahí tenía su colchón, un par de frazadas y una almohada. En el lado derecho de su "cama” guardaba algunos objetos de aseo personal como jaboncillos, cepillo dental o alguna toalla.
Estas precarias condiciones de vida y trabajo fueron descubiertas en un operativo desplegado por el Viceministerio de Defensa del Consumidor. La exautoridad, Dante Justiniano, tenía como objetivo verificar la calidad de los alimentos que se sirven en esta chifa de la avenida Buenos Aires, uno de los barrios más populosos y comerciales de la urbe.
"Verificábamos que cumplan con las normas básicas de salubridad, pero al ingresar a la bodega encontramos estos espacios que claramente sirven para que las señoritas descansen”, declaró Justiniano en el operativo hecho en marzo pasado.
La joven de 22 años, con el rostro cubierto, declaró a algunos medios de comunicación reunidos en el lugar que llegó a La Paz en noviembre de 2014 "para poder ganar más dinero”. Su salario, dijo, llegaba a los 1.200 bolivianos.
"Ganamos el mínimo (1.440 bolivianos) pero nos descuentan como 240 bolivianos”. Sin embargo, desconocía si esta reducción iba para su jubilación. Tampoco tenía un seguro de salud o un contrato formal.
De lo que sí estaba segura era que a fin de año podría cobrar su aguinaldo. Mariana -junto con otras dos compañeras- consideraba que estaba ahorrando porque no debía preocuparse por una vivienda.
Este tipo de empleos se los considera como precarios porque ganan menos del salario mínimo nacional que, tras las reformas hechas en mayo pasado, alcanza a los 1.656 bolivianos.
Además, la legislación laboral obliga a los empleadores a prestar un seguro de salud, vacaciones, aportes a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y otros.
Sin embargo, según los datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), el porcentaje de los empleos precarios creció del 22%, registrado en 2001, hasta llegar a un 51% en 2011, lo que revela que la mitad de los trabajadores del país no cuentan con las condiciones mínimas laborales y corren el riesgo de caer en la pobreza ante cualquier eventualidad. Por ejemplo, una enfermedad les impediría continuar trabajando y generando ingresos.
El caso de Alejandra S. fue evidente. Ella era una trabajadora del hogar y, pese a las normas que se crearon para el beneficio del sector, tenía un ingreso mensual de 1.800 bolivianos, superior al mínimo nacional del país. Sin embargo, en 2012 descubrió que tenía cáncer.
"Trabajó más de 25 años, nunca tuvo dolor alguno ni necesitó ir al médico. Pero de un día al otro tuvimos que vender nuestra vivienda para cubrir el tratamiento. Llegamos al punto de desprendernos de los electrodomésticos y muebles”, declaró Pedro C., su esposo, que la acompañaba en una cama de la Unidad de Oncología del Hospital de Clínicas.
Economía paceña
La economía de La Paz se caracteriza por el predominio de las actividades relacionadas con servicios que representan un 58,7%; y, en un segundo lugar, se encuentra el comercio que llega al 26,7%.
Las principales actividades económicas son: hoteles y restaurantes, comercio al por menor en almacenes, servicios empresariales y seguros, comercio y mantenimiento y reparación de vehículos, informó Bruno Rojas, investigador del CEDLA.
Estos datos fueron comprobados por el Ministerio de Economía y Finanzas al informar que las ventas de los restaurantes crecieron de 67 millones de dólares registrados en 2005 a los 635 millones de dólares en 2014, lo que implica un aumento del 853%.
El año pasado, La Paz registró la apertura de nuevos restaurantes de comida rápida y de aquellos "temáticos”, especializados en comida andina que ofrecen recetas a base de quinua, amaranto y racacha, entre otros ingredientes, según el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA).
Pese a que los restaurantes tienen un Número de Identificación Tributaria (NIT), dan factura a los clientes, pagan sus impuestos y cumplen con las normas de salubridad, no prestan las mejores condiciones laborales a sus empleados. En otras chifas de la misma avenida Buenos Aires, los ingresos de los meseros, cocineros y ayudantes son mínimos, considerando que deben cubrir jornadas laborales de hasta 10 a 11 horas diarias.
"Llegamos a las 6:00 para comenzar a cocinar. Al mediodía es el momento más ajetreado. Luego, podemos almorzar a las cuatro de la tarde y de nuevo tenemos que volver a limpiar todo para el día siguiente. Al final salimos a las 18:00”, declaró Leonardo, otro de los empleados de una chifa en inmediaciones de la plaza España en Sopocachi.
Él aseguró que pasado el mediodía entran otros empleados para cubrir el turno nocturno.
En la avenida Landaeta, otras chifas aun más pequeñas no contratan personal. Son los hijos de los propietarios quienes tienen la obligación de ayudar en la limpieza como en la atención de los clientes.
Informalidad
En la misma avenida Buenos Aires y calles paralelas, los negocios ambulantes o "puestos de venta” se extienden por millares. En la vía se ofertan productos incluso por horas.
Temprano salen las "mañaneras” a vender ropa; pasadas las 10:00, las vías son tomadas con abarrotes, más prendas de vestir y en las noches, las comideras arman comedores callejeros.
La calle Uyustus se especializó en el comercio informal al punto de volverse un paseo peatonal. Lo propio sucede en la Cancha en Cochabamba o La Ramada en Santa Cruz. A estos comercios se los considera "informales”.
A 2012, la tasa de informalidad en el país era del 81% del total de los trabajadores y es la tercera más grande de la región después de Honduras (83%), e igual que Nicaragua (81%).
Además, Bolivia está por encima de 15 países y el último de ellos es Uruguay con una tasa de informalidad del 23%, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Sistema de Información de Mercado Laboral y Seguridad Social (SIMS), a base de Encuestas de Hogares de América Latina.
"Cuando hablamos de los no asalariados, sólo el 3% está cotizando para la jubilación. Su situación es compleja porque no valora la importancia de tener una jubilación o no tienen los fondos para cotizar una jubilación y esto crea una posible pobreza futura”, alertó el especialista en Mercados Laborales del BID, Manuel Urquidi.
Peligro de la informalidad
El 57% de los trabajadores informales lleva más de cinco años realizando esa actividad. "Conforme más tiempo estés en un puesto informal, las posibilidades que te vuelvas formal y encuentres un empleo más estable se van reduciendo. Además, depende de qué clase de formación tengas”, advirtió el especialista del BID.
Por ejemplo, citó a un abogado que se volvió taxista. "Tras cinco años, sus estudios de derecho prácticamente no valen nada porque no tienen experiencia relevante. Ni siquiera leyó lo que aprendió en la universidad, se olvidó o cambiaron algunas normas. Eso significa un costo para la sociedad que te formó y no está rentando”.
Protección laboral
"Trabajé 20 años en el Ministerio de Salud soportando varios cambios de gobierno y de directores generales. Pero, al final me dieron una carta de agradecimiento y me retiraron sin mayores conflictos”, declaró Armando C. un exempleado público que ahora atiende un restaurante en la avenida Landaeta. Por fortuna suya, logró ahorrar un capital que le permitió abrir su negocio.
"No es sencillo conseguir un empleo cuando tienes 50 años. Además, no podía jubilarme, los aportes que había hecho eran insuficientes. Estos últimos años estoy aportando el mínimo para que al final tenga una renta”, agregó. Armando era contador y trabajó en la parte administrativa por dos décadas; pero no pudo hacer ningún reclamo.
El 19% de los trabajadores son formales porque tienen aportes a su jubilación, seguro social, pero no todos tienen la protección estatal. Un funcionario público como Armando C. no puede exigir una cesantía de tres meses de salario, quinquenio si corresponde, vacaciones o la opción de reclamar al Ministerio de Trabajo para ser restituido en su fuente laboral.
El estudio del BID da cuenta que sólo el 9% de los trabajadores del sector privado están protegidos por todas las normas laborales.
Para los próximos cinco años, nueve de cada 10 empresas tienen la intención de crear empleos para los jóvenes. Pero el CEDLA alertó que el 30% serán requeridos para el comercio y ventas, otro 30% en producción, un 20% a la administración y 16% a servicios generales.
Sin embargo, el empleo informal tiende a crecer en el país a un rito más acelerado que la oferta de empleos dignos.
18 junio 2012
La tensión en el trabajo es un peligro
De repente escuchamos que levantan la voz, es tan evidente que no podemos dejar de observar que sucede, dos colegas están discutiendo. El ambiente en estos momentos se ponen tenso para los demas trabajadores y para los protagonistas de la pelea, peor. Es inevitable y muy frecuente que en el ambiente laboral existan los conflictos, ya que las personas somos distintas, dice la psicóloga Fanny Parrado Flores, Especialista en Formación y Desarrollo Humano.
Sentimientos. Debido que sentimos, pensamos y expresamos nuestras ideas de manera diferente frente a algunas situaciones en el trabajo, la psicóloga indica que las divergencias pueden generar conflictos y disputa entre los colegas. "Más a allá de la responsabilidad del cargo uno puede anteponer sus conflictos personales", dice. Ante esta situción se debe poner en practica nuestra inteligencia emocional que es esa habilidad para expresar nuestras ideas en el momento exacto y de la manera más adecuada, enfatiza.
Acciones. Parrado recomienda un ambiente de diálogo y respeto, "cuando se está en esta situación es preferible parar, callar y evitar bajo cualquier circunstancia que se salga de control la discusión". Si es pósible dejar para otro momento lo que se estaba haciendo o si es algo urgente tratarlo frente al responsable del área. Se debe evitar ingresar en una acalorada discusión pues esta solo pone en evidencia nuestra falta de control emocional, mezclando nuestros conflictos personales con las decisiones laborales, subraya la profesional.
Qué partes del cuerpo cubrir. En el caso de que suceda la pelea, es muy difícil que no afecte la rutina laboral. Es fundamental aclarar la situación del conflicto, para resolver cualquier situación a título personal y como dice el dicho: "nadie es monedita de oro para caerle bien a todo mundo". No obstante es importante poner los límites de las relaciones interpersonales.
Peleas frecuentes. Si es difícil controlar sus emociones lo que causa frecuentes altercados con sus compañeros de trabajo "es importante replanteárselo y ver hasta qué punto le afecta en su vida cotidiana". "Porque es seguro que algo está fallando y esas disconformidades las proyecta en el trabajo" asegura. En esta situación se debe tomar conciencia y buscar ayuda para encontrar los verdaderos motivos de su conflicto personal, concluye Parrado.

Sentimientos. Debido que sentimos, pensamos y expresamos nuestras ideas de manera diferente frente a algunas situaciones en el trabajo, la psicóloga indica que las divergencias pueden generar conflictos y disputa entre los colegas. "Más a allá de la responsabilidad del cargo uno puede anteponer sus conflictos personales", dice. Ante esta situción se debe poner en practica nuestra inteligencia emocional que es esa habilidad para expresar nuestras ideas en el momento exacto y de la manera más adecuada, enfatiza.
Acciones. Parrado recomienda un ambiente de diálogo y respeto, "cuando se está en esta situación es preferible parar, callar y evitar bajo cualquier circunstancia que se salga de control la discusión". Si es pósible dejar para otro momento lo que se estaba haciendo o si es algo urgente tratarlo frente al responsable del área. Se debe evitar ingresar en una acalorada discusión pues esta solo pone en evidencia nuestra falta de control emocional, mezclando nuestros conflictos personales con las decisiones laborales, subraya la profesional.
Qué partes del cuerpo cubrir. En el caso de que suceda la pelea, es muy difícil que no afecte la rutina laboral. Es fundamental aclarar la situación del conflicto, para resolver cualquier situación a título personal y como dice el dicho: "nadie es monedita de oro para caerle bien a todo mundo". No obstante es importante poner los límites de las relaciones interpersonales.
Peleas frecuentes. Si es difícil controlar sus emociones lo que causa frecuentes altercados con sus compañeros de trabajo "es importante replanteárselo y ver hasta qué punto le afecta en su vida cotidiana". "Porque es seguro que algo está fallando y esas disconformidades las proyecta en el trabajo" asegura. En esta situación se debe tomar conciencia y buscar ayuda para encontrar los verdaderos motivos de su conflicto personal, concluye Parrado.

13 marzo 2012
El empleo de mujeres bajó durante la última década
La tasa de ocupación femenina se contrajo de 49,7% en el 2001 al 47,5% en el 2010 en las principales ciudades del país.
Pese a los retrocesos recientes, se destaca la importante contribución de las mujeres a la economía y a la generación de ingresos personales y familiares, según el estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).
“La ausencia de objetivos de empleo en las políticas públicas y los cambios en el mercado laboral no siempre aseguran el trabajo para quien lo demanda, peor aún para las mujeres, negándoles con frecuencia ese derecho y en consecuencia sus posibilidades de independencia económica” hasta el 2010, se informa en el estudio.
El CEDLA muestra que la población ocupada femenina pasó de 634.763 a 773.962 personas, con un promedio anual de 15.500 nuevas trabajadoras.
Pese a los retrocesos recientes, se destaca la importante contribución de las mujeres a la economía y a la generación de ingresos personales y familiares, según el estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).
“La ausencia de objetivos de empleo en las políticas públicas y los cambios en el mercado laboral no siempre aseguran el trabajo para quien lo demanda, peor aún para las mujeres, negándoles con frecuencia ese derecho y en consecuencia sus posibilidades de independencia económica” hasta el 2010, se informa en el estudio.
El CEDLA muestra que la población ocupada femenina pasó de 634.763 a 773.962 personas, con un promedio anual de 15.500 nuevas trabajadoras.
26 enero 2012
Parte 1 del Estudio del Mercado Laboral en Bolivia 2011
REvisar la Parte 2 en: Parte 2 del Estudio del Mercado Laboral en Bolivia 2011
REvisar la Parte 3 en: Parte 3 del Estudio del Mercado Laboral en Bolivia 2011
Estudio Laboral 2011 Parte
REvisar la Parte 3 en: Parte 3 del Estudio del Mercado Laboral en Bolivia 2011
Estudio Laboral 2011 Parte
13 diciembre 2011
Si quiere subir de puesto, retorne a clases
Recibir un salario más elevado y escalar a posiciones estratégicas, son algunas de las metas de quienes ven más allá de su título profesional. Incluso, siete de cada 10 profesionales que buscan trabajo optan por participar en algún tipo de curso que les ayude a cotizarse mejor en el mercado laboral, señala un estudio de la firma especialista en selección de personal Michael Page.
¿Qué programa elegir? De acuerdo con un análisis de la consultora de recursos humanos Adecco, dentro de los posgrados la maestría es una de las alternativas más solicitadas, porque ofrece un conocimiento más detallado sobre determinada área.
LOS MBA COTIZAN AL ALZA. Con ese antecedente, dentro de las maestrías, son los master en administración de negocios (MBA) los programas con mayor crecimiento en el mercado porque se enfocan a manejo de empresas, y los profesionistas que saben cómo dirigir un negocio tienen una tasa de empleabilidad y de remuneraciones superiores, menciona Patricia Noriega, psicóloga con experiencia en reclutamiento laboral.
Uno de los secretos para escalar a esas posiciones es saber elegir dónde estudiar. "Hay que ver con cuál institución te “casas”, qué tipo de experiencia te dan más allá de contenidos. Todas las escuelas (de negocios) comparten un núcleo común de conocimientos, por eso hay acreditaciones. Pero hay que analizar qué tipo de entorno internacional genera, qué diversidad existe en las clases y cuál es el acceso a las redes de contactos, entre otros indicadores", comenta Santiago Iñiguez de Onzoño, decano de la escuela de negocios española IE Business School.
LA PRÁCTICA NO BASTA. Aunque hay conocimientos que se adquieren diariamente. De acuerdo con Santiago Iñiguez de Ozoño, regresar a la escuela permite adquirir otras habilidades muy útiles en el manejo de un negocio, como aprender a gestionar equipos, desarrollar la capacidad de innovación y la visión de futuro para prever escenarios.
Al regresar a la escuela "se disminuye mucho el ensayo y error, y se desarrollan capacidades básicas para el trabajo directivo", mencionó en entrevista el autor del libro The Learning Curve: How Business Schools are Re-Inventing Education (La Curva de Aprendizaje: Cómo las escuelas de negocios están reinventado la educación)
¿CUÁNDO VOLVER A CLASES? Para los hombres, el momento clave en su “curva de aprendizaje” se da cuando observa que la empresa está registrando cambios y él puede moverse a un nuevo puesto, así que apuntala esa decisión con su regreso a la formación académica.
¿Qué programa elegir? De acuerdo con un análisis de la consultora de recursos humanos Adecco, dentro de los posgrados la maestría es una de las alternativas más solicitadas, porque ofrece un conocimiento más detallado sobre determinada área.
LOS MBA COTIZAN AL ALZA. Con ese antecedente, dentro de las maestrías, son los master en administración de negocios (MBA) los programas con mayor crecimiento en el mercado porque se enfocan a manejo de empresas, y los profesionistas que saben cómo dirigir un negocio tienen una tasa de empleabilidad y de remuneraciones superiores, menciona Patricia Noriega, psicóloga con experiencia en reclutamiento laboral.
Uno de los secretos para escalar a esas posiciones es saber elegir dónde estudiar. "Hay que ver con cuál institución te “casas”, qué tipo de experiencia te dan más allá de contenidos. Todas las escuelas (de negocios) comparten un núcleo común de conocimientos, por eso hay acreditaciones. Pero hay que analizar qué tipo de entorno internacional genera, qué diversidad existe en las clases y cuál es el acceso a las redes de contactos, entre otros indicadores", comenta Santiago Iñiguez de Onzoño, decano de la escuela de negocios española IE Business School.
LA PRÁCTICA NO BASTA. Aunque hay conocimientos que se adquieren diariamente. De acuerdo con Santiago Iñiguez de Ozoño, regresar a la escuela permite adquirir otras habilidades muy útiles en el manejo de un negocio, como aprender a gestionar equipos, desarrollar la capacidad de innovación y la visión de futuro para prever escenarios.
Al regresar a la escuela "se disminuye mucho el ensayo y error, y se desarrollan capacidades básicas para el trabajo directivo", mencionó en entrevista el autor del libro The Learning Curve: How Business Schools are Re-Inventing Education (La Curva de Aprendizaje: Cómo las escuelas de negocios están reinventado la educación)
¿CUÁNDO VOLVER A CLASES? Para los hombres, el momento clave en su “curva de aprendizaje” se da cuando observa que la empresa está registrando cambios y él puede moverse a un nuevo puesto, así que apuntala esa decisión con su regreso a la formación académica.
01 mayo 2011
Infografia El 44% de los bolivianos vive de su fuerza física
Buena parte de los jefes de los hogares de Bolivia asegura el sustento diario haciendo uso de su fuerza física en diferentes sectores del mercado laboral. Una encuesta realizada por Captura Consulting, que recogió datos de 4.000 personas en las ciudades de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y El Alto, revela que el 44 por ciento de los consultados gana el pan del día haciendo trabajos físicos.
El 25% de los padres de familia se dedica a la albañilería y trabajos de campo. El 19% lo hace como camionero y maestro de obras civiles, entre otros. Por debajo de ese rango se encuentran los que utilizan el esfuerzo mental como la herramienta principal para llevar a cabo una labor. Sólo el 5% de los encuestados dice que ejerce en mandos medios de empresas privadas o instituciones públicas, y apenas el 1% es gerente o socio accionista de alguna firma.
La encuesta revela también que el 74% de los jefes de hogar es trabajador no calificado (frente a un 26% que sí lo es),_y que el 65% es independiente y el 35%, dependiente público o privado.
La economista María Fátima Antequera considera que si bien la tecnología ha venido remplazando la fuerza física, hay actividades que no han sido absorbidas aún por las máquinas, pero el mercado laboral exige cada vez más mano de obra calificada y para ello deben capacitarse cada día. “En el momento que lo hagan se van a dar cuenta de que conseguirán mejores beneficios con menos esfuerzos”, señaló.
Cuentapropistas
Respecto al abultado porcentaje de gente que dice trabajar por cuenta propia (65%), la economista considera que hay muchas personas que prefieren no estar contratadas porque su nivel de ingreso se ve mermado y se rige a un sueldo fijo, y que, por otro lado, el mercado laboral tampoco ofrece grandes expectativas.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en América Latina, los países de menor grado de desarrollo relativo muestran mayor participación laboral de las personas de edad avanzada, una situación que está estrechamente asociada con la escasa cobertura de la previsión social que caracteriza a las sociedades menos desarrolladas. En este escenario, Bolivia es uno de los países con las mayores proporciones de adultos mayores insertos en la actividad económica.
Baja calidad de empleo
La pérdida de calidad del empleo es una tendencia que se reafirma año tras año, así lo dice un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).
De un periodo en el que predominaba la estabilidad laboral dentro de un modelo de relaciones laborales, reguladas política y socialmente (hasta antes de 1985), se ha pasado a otro –el neoliberalismo, aún vigente– que dejó que las fuerzas del mercado actuaran sin traba alguna, empeorando las condiciones laborales de la población, precisa la institución.
La investigación hace hincapié en que tanto el Estado como las empresas continuaron actuando sin el menor respeto por los derechos laborales, acudiendo a la contratación temporal y al despido por causas ajenas al trabajador, a la modificación de las formas de pago, las jornadas laborales, la asignación de tareas, entre otros, de manera funcional a la acumulación de capital o a las políticas de ajuste fiscal.
El 25% de los padres de familia se dedica a la albañilería y trabajos de campo. El 19% lo hace como camionero y maestro de obras civiles, entre otros. Por debajo de ese rango se encuentran los que utilizan el esfuerzo mental como la herramienta principal para llevar a cabo una labor. Sólo el 5% de los encuestados dice que ejerce en mandos medios de empresas privadas o instituciones públicas, y apenas el 1% es gerente o socio accionista de alguna firma.
La encuesta revela también que el 74% de los jefes de hogar es trabajador no calificado (frente a un 26% que sí lo es),_y que el 65% es independiente y el 35%, dependiente público o privado.
La economista María Fátima Antequera considera que si bien la tecnología ha venido remplazando la fuerza física, hay actividades que no han sido absorbidas aún por las máquinas, pero el mercado laboral exige cada vez más mano de obra calificada y para ello deben capacitarse cada día. “En el momento que lo hagan se van a dar cuenta de que conseguirán mejores beneficios con menos esfuerzos”, señaló.
Cuentapropistas
Respecto al abultado porcentaje de gente que dice trabajar por cuenta propia (65%), la economista considera que hay muchas personas que prefieren no estar contratadas porque su nivel de ingreso se ve mermado y se rige a un sueldo fijo, y que, por otro lado, el mercado laboral tampoco ofrece grandes expectativas.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en América Latina, los países de menor grado de desarrollo relativo muestran mayor participación laboral de las personas de edad avanzada, una situación que está estrechamente asociada con la escasa cobertura de la previsión social que caracteriza a las sociedades menos desarrolladas. En este escenario, Bolivia es uno de los países con las mayores proporciones de adultos mayores insertos en la actividad económica.
Baja calidad de empleo
La pérdida de calidad del empleo es una tendencia que se reafirma año tras año, así lo dice un informe del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla).
De un periodo en el que predominaba la estabilidad laboral dentro de un modelo de relaciones laborales, reguladas política y socialmente (hasta antes de 1985), se ha pasado a otro –el neoliberalismo, aún vigente– que dejó que las fuerzas del mercado actuaran sin traba alguna, empeorando las condiciones laborales de la población, precisa la institución.
La investigación hace hincapié en que tanto el Estado como las empresas continuaron actuando sin el menor respeto por los derechos laborales, acudiendo a la contratación temporal y al despido por causas ajenas al trabajador, a la modificación de las formas de pago, las jornadas laborales, la asignación de tareas, entre otros, de manera funcional a la acumulación de capital o a las políticas de ajuste fiscal.
CEDLA: No existe estabilidad laboral
Según el CEDLA, el nivel de desempleo en el país llegó al 8,8% el 2010
la paz n El analista económico del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Bruno Rojas, dijo que los decretos promulgados por el Gobierno para proteger a los trabajadores han contribuido muy poco en la transformación de las condiciones de trabajo, generación de empleos de calidad y los derechos laborales.
Según Rojas, desde el 2006 persisten los contratos laborales eventuales, las consultorías personales, no se cumple con el pago del salario mínimo, las jornadas laborales son más de ocho horas, el 78% de los trabajadores no cuentan con seguro médico ni sus empleadores aportan al sistema de jubilación.
Además, añadió, no existe el derecho a la organización sindical, al fuero sindical y a la negociación colectiva. “El 83% de los empleos son precarios”.
Rojas indicó que el Estado es el que más incumple las leyes y decretos laborales al contratar personal en el marco de la Ley Safco 1178, Ley de Municipalidades 2028 y del Estatuto del Funcionario Público 2027 que desconocen los derechos de los trabajadores. Asimismo, “gran parte de los funcionarios del Estado estan sujetos a las consultorías”, expresó.
“El Estado, pese a reconocerse de corte popular, progresista y de izquierda todavía asume normas de corte neoliberal como la Ley de Municipalidades, la Ley de Autonomía Departamental que también es conculcadora de los derechos laborales”. El analista expresó que para crear empleos de calidad y dignos se debe industrializar las materias primas y debe haber un cambio en la clase política del Estado para que no se beneficie al capital externo. (WCH)
la paz n El analista económico del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Bruno Rojas, dijo que los decretos promulgados por el Gobierno para proteger a los trabajadores han contribuido muy poco en la transformación de las condiciones de trabajo, generación de empleos de calidad y los derechos laborales.
Según Rojas, desde el 2006 persisten los contratos laborales eventuales, las consultorías personales, no se cumple con el pago del salario mínimo, las jornadas laborales son más de ocho horas, el 78% de los trabajadores no cuentan con seguro médico ni sus empleadores aportan al sistema de jubilación.
Además, añadió, no existe el derecho a la organización sindical, al fuero sindical y a la negociación colectiva. “El 83% de los empleos son precarios”.
Rojas indicó que el Estado es el que más incumple las leyes y decretos laborales al contratar personal en el marco de la Ley Safco 1178, Ley de Municipalidades 2028 y del Estatuto del Funcionario Público 2027 que desconocen los derechos de los trabajadores. Asimismo, “gran parte de los funcionarios del Estado estan sujetos a las consultorías”, expresó.
“El Estado, pese a reconocerse de corte popular, progresista y de izquierda todavía asume normas de corte neoliberal como la Ley de Municipalidades, la Ley de Autonomía Departamental que también es conculcadora de los derechos laborales”. El analista expresó que para crear empleos de calidad y dignos se debe industrializar las materias primas y debe haber un cambio en la clase política del Estado para que no se beneficie al capital externo. (WCH)
05 diciembre 2010
Feria laboral despejó dudas de empleados y trabajadores
Con el objetivo de brindar información sobre las relaciones laborales patrón-obrero, la jefatura distrital del Ministerio de Trabajo y Previsión Social realizó ayer una feria de socialización en el parque Bolívar. El jefe departamental de Trabajo, Ramón Vilca, destacó que los asistentes tuvieron la oportunidad de absolver sus dudas en cuanto a las relaciones laborales asesorados por los técnicos del Ministerio de Trabajo, quienes informaron sobre las reglas del trato patrón-obrero. “Se intercambió criterios y situaciones de interés para trabajadores y empleadores, lo que queremos es que haya buenas relaciones entre los obreros y patrones.
Vilca dijo que, en la feria, trabajadores y empleadores pudieron acceder a mayor información, y acotó que pretenden romper el esquema de institución que atiende al público solamente en las oficinas. “Están las inspectoras para absolver todo tipo de dudas, porque hay muchos trabajadores que necesitan ser informados”, manifestó.
Además, dijo que fueron mostrados varios proyectos que son ejecutados, como el dirigido a personas con capacidades diferentes, el proyecto Mi Primer Empleo Digno.
Aguinaldos
Por otra parte, el funcionario recordó que ya está vigente el instructivo 125/2010 oficial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social respecto al pago de aguinaldos, el cual establece que toda empresa pública y privada tiene que cancelar los aguinaldos máximo hasta este 20 de diciembre, ya que a partir del 21 la empresa que incumpla deberá pagar doble a cada trabajador.
En este sentido, informó que hasta el 30 de diciembre fenece el plazo para que los empleadores entreguen sus planillas de aguinaldos al Ministerio de Trabajo, caso contrario hay nuevas sanciones por incumplimiento a la ley, que van de mil a diez mil bolivianos, dependiendo de la cantidad de trabajadores que posea.
17 octubre 2010
Instituto informa del aumento de migración por bajos salarios
El Instituto Sindical de Cooperación al Desarrollo (ISCOT) aseguró que la excesiva migración de bolivianos a varios países del mundo se debe a las mejores ofertas económicas que reciben y la inseguridad laboral que es frecuente en los trabajos del país.
Iver Lara, técnico en migración del ISCOT, señaló que el motivo principal para que los bolivianos salgan del país es el económico y en muchos casos estas personas no retornan por la inseguridad laboral que se vive en la coyuntura actual.
“Todavía el Estado boliviano no ofrece a los ciudadanos unas condiciones adecuadas que les permitan vivir dignamente, además que hay una enorme falta de trabajo, y sobre todo, inseguridad de retener un cargo conseguido”, precisó.
De esta forma, detalló que hoy en día la gran cantidad de la población boliviana tiene su trabajo bajo un contrato, que parte de un año a más, por lo que corre un gran riesgo de ser despedido, a diferencia de unos pocos que tienen sus fuentes laborales como trabajadores de planta.
Irregularidades y desánimo afectan a los empleados
El hospital Obrero 3 es el corazón de la Caja Nacional de Salud en Santa Cruz. Sus 250 camas permanecen ocupadas todo el año y el enorme edificio luce más como una fábrica abandonada que como un centro de atención a la salud. En los rincones se apilan camas en desuso, como esqueletos metálicos que amenazan con oxidarse.
En medio de ese ambiente vienen y van médicos, enfermeros, administrativos y ‘manuales’ que están tan acostumbrados a vivir junto a la muerte que se han olvidado cómo tratar a los vivos.
“Y es que no puede haber calidez si vivimos discriminados”, justifica Johnny Cuéllar. El médico internista lleva ocho años trabajando en la Caja Nacional de Salud (CNS), pero gana menos de la quinta parte de lo que reciben sus colegas. Él es la cabeza visible del movimiento de los eventuales de la Caja, un ‘ejército’ de 700 trabajadores que reciben entre un tercio y un quinto del sueldo y beneficios de los otros 1.100 contratados con ítem.
Después de 10 años de estudio sólo gana Bs 2.000, pero Líder Ramírez, ayudante de quirófano, lleva siete años ganando Bs 700, por 12 horas de trabajo, el doble de las que Cuéllar permanece en la institución. Para Cuéllar, la Caja está en contrarruta del proceso de cambio impulsado por el Gobierno y se considera un discriminado, ya que ni siquiera es elegible a recibir los aumentos anuales que decreta el Presidente, y el sueldo de los 700 eventuales se mantiene inmóvil desde hace 13 años.
A esto se suma que, según Cuéllar, existen 200 ítems sin uso en la Caja, que pertenecieron a gente que se retiró de la institución o que se jubiló. “Esos ítems están en el Presupuesto, ¿dónde va la plata? A nosotros nos dicen que debemos esperar el Programa Operativo Anual de 2011, pero cómo le digo a mi hija que su estómago debe esperar un año más”, se pregunta el galeno.
El que no se quedará hasta 2011 es Roberto Gutiérrez. El director del hospital Obrero se retirará de la institución a fin de año. “La Caja ya no tiene nada para darme. Yo tengo mucho para darle a la Caja, pero en esta situación es imposible”, dice el especialista.
Para él, el problema no es de recursos, ya que la seccional Santa Cruz maneja alrededor de $us 40 millones al año. Considera que ninguna institución tan grande como la Caja puede andar sin una administración adecuada, con profesionales formados y capacitados para llevarla adelante. Cuestiona que la Caja no tiene objetivos medibles ni pasos en falso tan grandes como aceptar nuevos servicios sin aumentar su infraestructura ni su personal. Recuerda que la CNS nació para atender a los obreros afiliados, pero a ellos se le ha sumado el Seguro de Vejez, el Materno Infantil, de riesgos extremos y para los niños en situación de calle.
A ello se suman las denuncias de corrupción. La Caja es una ‘olla de grillos’ que gritan que corre mucho dinero por la compra de servicios y medicamentos y el problema llegó en septiembre hasta la Asamblea Legislativa Plurinacional. Hasta allí tuvo que ir la ministra de Salud, Nila Heredia, para denunciar, el 23 de septiembre, que hay grupos de poder y mafias dentro de la Caja que impiden prestar servicios de calidad y calidez a la población. Para Gutiérrez, lo que necesita la CNS es una revolución de verdad, dirigida por gente que sepa y que quiera sacar a la institución de su maraña administrativa.
Y, además de los pacientes, los que pagan el pato de esta desorganización son los médicos y enfermeras. Contra ellos se estrella la población que no recibe atención a tiempo. Gutiérrez les da la razón, porque se pone en el lugar de una persona que debe esperar dos años para ser operada de un mal cardiaco del que se puede morir en un día.
Cifras
$us 40
Millones
Es lo que maneja de presupuesto Santa Cruz. En el país, el presupuesto 2010 es de Bs 2.000 millones.
700.000
Afiliados
Es lo que calcula Gutiérrez que hay. La CNS sólo tiene 300 camas para atenderlos.
Más detalle
- En promedio, un paciente en la Caja debería estar sólo seis días internado. Eso permitiría atender mejor a la población. Sin embargo, por problemas de hacinamiento y falta de recursos, hay casos de pacientes que se han quedado 18 meses hospitalizados.
- Un médico considerado eventual, con 10 años de estudio, gana Bs 2.040, mientras que uno con ítem, entre bonos, sueldos y beneficios, puede llegar a ganar más de Bs 11.000.
- Cuando la empresa o el empleado se atrasa en sus aportes, la CNS establece multas por los atrasos. El director del hospital Obrero 3, Vicente Gutiérrez, es partidario de que se multe a la Caja por los retrasos en atención a pacientes que tiene.
- La institución tiene a los mismos cirujanos que las mejores clínicas de la ciudad. Sin embargo, mientras que en los centros privados pueden operar cuando sea necesario, en la CNS lo hacen sólo cuando hay los insumos que se requieren para la intervención.
06 mayo 2010
CEDLA: La generación de empleo es el reto para el país
Un análisis laboral del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA) afirma que Bolivia aún registra una elevada tasa de desempleo, inestabilidad laboral, bajos salarios y desprotección social. Y el reto para enfrentar esta problemática es un tema que se debate desde los años 80 para activar políticas que estimulen y mejorar la producción del país a favor de la generación de empleos.
La socióloga Silvia Escobar, investigadora del CEDLA, dice que en los dos últimos años se han desarrollado estudios de comportamiento al mercado de trabajo y a partir de esa información se identificaron las principales tendencias en la situación de los trabajadores.
Producto de esos estudios se estableció que la tasa de empleo abierta en el país continúa en crisis, la misma se elevó al 11 por ciento, en 2009.
El tema afecta aun con más intensidad a la mujer porque la tasa de desempleo actual para ella actual es del 13.3 por ciento.
“En muchos casos se intenta desconocer esta situación, pero si uno ve la tasa de desempleo ligada a las condiciones de trabajo que están teniendo hoy en día los trabajadores, se ve que el problema ocupacional en el país no es solamente el desempleo abierto sino también una alta precariedad laboral” señala Escobar.
La precariedad laboral se refiere a que las condiciones de trabajo en general han perdido calidad, y los indicadores de esta situación son la inestabilidad del trabajador, bajos salarios y desprotección social.
La socióloga afirma que se registra una mayor inestabilidad laboral, porque sólo la mitad de los trabajadores en los principales centros urbanos del país tiene un empleo permanente. La otra mitad esta ocupada bajo formas contractuales o atípicas para trabajos que son permanentes y regulares en las empresas, incluso en el Estado, bajo formas de contrato temporal, eventual o por obra.
Los bajos salarios que rigen en la economía “son un problema de gran magnitud”, la forma en que se ha logrado mantener altos niveles de ganancia y acumulación en el país hasta ahora, continúan a expensas de abaratar los costos salariales, tanto el salario directo como los beneficios complementarios al salario.
“Este tema es uno de los puntos neurálgicos de debate hoy en día y de lucha por parte de los trabajadores”, indica Escobar.
Señala que la forma de dimensionar la precariedad salarial es a través de su relación con los costos de la canasta alimentaria y la canasta familiar. El análisis del CEDLA ha demostrado que hay una brecha enorme entre el nivel del salario mínimo y el costo de una canasta alimentaria y es del 39 por ciento, y con el salario mínimo con su poder adquisitivo sólo se podría adquirir el 18 por ciento del costo de esa canasta total.
“Entonces –dice la investigadora- eso muestra que la situación en términos de ingreso se ha deprimido de tal manera que desde ahí deberíamos leer las luchas de los trabajadores por lograr aumentos que les permitan al menos recuperar un mínimo de su capacidad de consumo para satisfacer sus necesidades básicas”.
El tercer indicador señala que los trabajadores están cada vez más desprotegidos socialmente, quiere decir que muy pocos son afiliados a los sistemas de seguridad social, tanto de corto y largo plazo.
A medida que aumentan los empleos eventuales y de corto plazo sin beneficio, la gente aun registrada en el sistema privado de pensiones, no logra aportar con regularidad o con una mínima cuantía, lo cual no garantizará una protección social a su vejez. Datos del CEDLA indican que 13 de cada 100 personas estarían aportando para una jubilación.
Propuesta Escobar refiere de que este tema hace a la política pública en general y a las políticas en todos los niveles, macro, sectoriales, micro y también a todos los ámbitos, nacional, regional y municipal.
“El problema es que hasta ahora se ha privilegiado las políticas macro, la políticas de estabilidad y no se avanzó hacia políticas activas que puedan promover el potenciamiento de la base material para la producción”.
Considera que hay la necesidad de fortalecer la base productiva del país, de articular el tejido social y de generar a través de inversiones y de desarrollos tecnológicos nuevos, mejoras de la productividad que permitan reiniciar un círculo virtuoso de producción y con generación de empleo.
“No hay hasta ahora en la política pública una orientación clara hacia la definición de políticas activas para estimular la producción. Creo que este era un reto que viene desde los ‘80 cuando el gran debate era cómo generar empleo, y solo se puede generar empleo a partir de mejorar la productividad en el país”.
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