La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda al Gobierno aplicar el convenio 131 (gobiernos, empleadores y sindicatos), además de recurrir a la asistencia técnica del ente mundial para hacer cumplir el acuerdo. Entretanto, las autoridades nacionales señalan que seguirán en su lógica de dialogar por separado.
Mediante una nota de prensa de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), se informa que la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT, tras un largo debate en el que participaron delegados de los empresarios, del Ministerio de Trabajo y de la Central Obrera Boliviana (COB), estableció que, efectivamente, el sector privado boliviano ha sido excluido por el gobierno de las consultas exhaustivas y en igualdad de condiciones, del proceso de fijación de salarios mínimos nacionales, establecido en el Convenio 131.
Al final de la sesión, la Comisión resolvió instar al Gobierno boliviano a que “i) proceda sin demora a llevar a cabo consultas exhaustivas de buena fe con las organizaciones de empleadores y de trabajadores sobre la fijación de salarios mínimos; ii) tener en cuenta, al determinar el nivel de salario mínimo, las necesidades de los trabajadores y de sus familias, así como los factores señalados en el artículo 3 del Convenio 131 (requerimientos del desarrollo económico, niveles de productividad y la conveniencia de alcanzar y mantener un alto nivel de empleo) y; iii) recurrir a la asistencia técnica de la OIT para garantizar sin demora el cumplimiento del Convenio en la legislación y en la práctica, y aceptar una misión de contactos directos de la OIT”.
La entidad internacional pidió además a las autoridades bolivianas que, “antes del 1° de septiembre de 2018, envíe a la Comisión de Expertos una memoria detallada sobre los progresos realizados en la aplicación de estas recomendaciones”.
El debate y la Resolución se realizaron durante la sesión de la 107ª. Asamblea del organismo internacional, llevada a cabo en Ginebra – Suiza, del 28 de mayo al 8 de junio de este año. El tema del diálogo tripartito fue incluido en la agenda, a petición de la CEPB, luego que el gobierno boliviano, en reiteradas oportunidades se negara a incluir a la parte patronal en el debate sobre el aumento anual del salario mínimo.
Durante la plenaria, representantes de 12 países, entre ellos Paraguay, Uruguay, Egipto, Ecuador, India, Honduras, Bangladesh y México, intervinieron en la discusión y la mayoría recordó la obligatoriedad del cumplimiento del Acuerdo 131 y apoyó la demanda de los empresarios bolivianos de ser incluidos en el diálogo. El Ministerio de Trabajo y la COB participaron en varios momentos, pero no pudieron rebatir los argumentos de la delegación de la CEPB.
La Comisión consideró además que “el Gobierno tiene la obligación de crear y mantener condiciones que permitan consultas exhaustivas y la participación directa de la mayoría de los representantes de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en todas las circunstancias, por lo cual insta al Gobierno a que adopte las medidas adecuadas para garantizar que la exigencia de consultas exhaustivas, se aplique, preferentemente de una manera bien definida, de común acuerdo e institucionalizada”.
Al respecto, el presidente de la CEPB, Ronald Nostas, al recordar que la demanda fue decidida por una Asamblea del sector y refrendada por el Congreso Empresarial de Santa Cruz, señaló que la decisión de la OIT confirma una vez más que el gobierno está incumpliendo el Acuerdo 131, ratificado por nuestro Estado.
Asimismo, Nostas aclaró que esta decisión no implica que el sector pedirá la nulidad de los incrementos, porque en ningún momento se pretende afectar a los trabajadores que se han beneficiado con los aumentos. “Lo que exigimos es que el gobierno reconduzca la política de incrementos salariales, y adopte sin demoras el incumplimiento del Acuerdo 131 cuya omisión afecta cada vez más al sector empresarial privado”, dijo.
ECONOMÍA
Mientras tanto, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Mario Guillén, respecto a la determinación de la OIT, dijo que la entidad recomienda el diálogo entre empleadores y trabajadores.
Pero observó que las entidades privadas en parte de sus estatutos establecen, que no puede haber diálogo entre empleadores y empleados, por lo tanto algunos artículos de las federaciones desconocen el tema de la OIT.
Mientras tanto señaló que seguirán con su política, de dialogo por separado, ya que buscan evitar enfrentamiento entre empresarios y empleados, para conocer los argumentos de cada sector y determinar luego el incremento salarial.
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23 julio 2018
02 mayo 2018
Según OIT Más de 61% de trabajadores del mundo se encuentran en economía informal
Dos mil millones de personas, o más de 61 por ciento de la población mundial empleada, se gana la vida en la economía informal indicó ayer un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En el informe llamado “Mujeres y hombres en la economía informal: Una imagen estadística”, la OIT indicó que la transición a la economía formal es la condición para lograr un trabajo decoroso para todos.
La mayoría de quienes trabajan en la informalidad se encuentran en países emergentes y en desarrollo y la mayoría carece de protección social, derechos laborales y condiciones de trabajo decorosas, señaló el informe.
El informe indicó que el 93 por ciento del empleo informal mundial se encuentra en los países emergentes y en desarrollo. En África, el 85,8 por ciento del empleo es informal.
La cifra es de 68,2 por ciento en Asia Pacífico, 68,6 por ciento en los países árabes, 40,0 por ciento en las Américas y 25,1 por ciento en Europa y Asia Central.
Florence Bonnet y Vicky Leung, dos de las autoras del informe, señalan que aunque no todos los trabajadores informales son pobres, la pobreza es tanto causa como consecuencia de la informalidad.
El informe suministra estimaciones comparables sobre el tamaño de la economía formal y un perfil estadístico de la informalidad utilizando criterios de más de 100 países.
De acuerdo con el informe, si se excluye la agricultura, la mitad de la población empleada se encuentra en la informalidad.
El empleo informal es una más importante fuente de empleo para los hombres (63,0 por ciento) que para las mujeres (58,1 por ciento).
De los 2.000 millones de trabajadores informales de todo el mundo, poco más de 740 millones son mujeres.
De acuerdo con la OIT, el empleo asalariado representa sólo la mitad del empleo mundial y el restante adopta formas como el trabajo por cuenta propia o actividades económicas familiares. Además, solo una cuarta parte de los trabajadores tiene una relación laboral estable, a tiempo completo y con contrato permanente.
Pone en evidencia que la inseguridad va en aumento en el mercado laboral, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes y de bajos ingresos.
El modelo considerado como “estándar” –el que mejor garantiza la protección social– ya no es predominante entre los empleos que se generan, ni siquiera en los países desarrollados.
Las últimas estadísticas disponibles muestran, por ejemplo, que sólo el 16% de trabajadores por cuenta propia o independiente contribuyen a un régimen de pensiones.
En el resto del mundo, aunque se ha observado cierta mejora de los contratos y de las relaciones de empleo, la informalidad sigue siendo la práctica más generalizada.
En los niveles inferiores de las cadenas de aprovisionamiento mundial –donde se generan uno de cada cinco empleos a escala global– los contratos de muy corta duración y horarios irregulares se están convirtiendo en la norma.
Si los contratos son vistos como uno de los mecanismos más efectivos para la protección del trabajador, la situación es precaria porque, según datos de la OIT, más del 60 por ciento de los empleados carecen de uno de cualquier tipo.
Para los economistas, las grandes causas de la informalidad en las actividades lícitas tienen que ver con temas tributarios y del mercado laboral, como elevadas tasas impositivas, salarios mínimos que se encuentran por encima de sus niveles de mercado, o excesivos aportes patronales y de seguridad social.
En el informe llamado “Mujeres y hombres en la economía informal: Una imagen estadística”, la OIT indicó que la transición a la economía formal es la condición para lograr un trabajo decoroso para todos.
La mayoría de quienes trabajan en la informalidad se encuentran en países emergentes y en desarrollo y la mayoría carece de protección social, derechos laborales y condiciones de trabajo decorosas, señaló el informe.
El informe indicó que el 93 por ciento del empleo informal mundial se encuentra en los países emergentes y en desarrollo. En África, el 85,8 por ciento del empleo es informal.
La cifra es de 68,2 por ciento en Asia Pacífico, 68,6 por ciento en los países árabes, 40,0 por ciento en las Américas y 25,1 por ciento en Europa y Asia Central.
Florence Bonnet y Vicky Leung, dos de las autoras del informe, señalan que aunque no todos los trabajadores informales son pobres, la pobreza es tanto causa como consecuencia de la informalidad.
El informe suministra estimaciones comparables sobre el tamaño de la economía formal y un perfil estadístico de la informalidad utilizando criterios de más de 100 países.
De acuerdo con el informe, si se excluye la agricultura, la mitad de la población empleada se encuentra en la informalidad.
El empleo informal es una más importante fuente de empleo para los hombres (63,0 por ciento) que para las mujeres (58,1 por ciento).
De los 2.000 millones de trabajadores informales de todo el mundo, poco más de 740 millones son mujeres.
De acuerdo con la OIT, el empleo asalariado representa sólo la mitad del empleo mundial y el restante adopta formas como el trabajo por cuenta propia o actividades económicas familiares. Además, solo una cuarta parte de los trabajadores tiene una relación laboral estable, a tiempo completo y con contrato permanente.
Pone en evidencia que la inseguridad va en aumento en el mercado laboral, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes y de bajos ingresos.
El modelo considerado como “estándar” –el que mejor garantiza la protección social– ya no es predominante entre los empleos que se generan, ni siquiera en los países desarrollados.
Las últimas estadísticas disponibles muestran, por ejemplo, que sólo el 16% de trabajadores por cuenta propia o independiente contribuyen a un régimen de pensiones.
En el resto del mundo, aunque se ha observado cierta mejora de los contratos y de las relaciones de empleo, la informalidad sigue siendo la práctica más generalizada.
En los niveles inferiores de las cadenas de aprovisionamiento mundial –donde se generan uno de cada cinco empleos a escala global– los contratos de muy corta duración y horarios irregulares se están convirtiendo en la norma.
Si los contratos son vistos como uno de los mecanismos más efectivos para la protección del trabajador, la situación es precaria porque, según datos de la OIT, más del 60 por ciento de los empleados carecen de uno de cualquier tipo.
Para los economistas, las grandes causas de la informalidad en las actividades lícitas tienen que ver con temas tributarios y del mercado laboral, como elevadas tasas impositivas, salarios mínimos que se encuentran por encima de sus niveles de mercado, o excesivos aportes patronales y de seguridad social.
17 enero 2017
Se elevará 5.8% este año OIT pronostica mayor desempleo en el mundo
Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que la tasa mundial de desempleo aumente moderadamente de 5,7 a 5,8 por ciento en 2017, lo cual representa un incremento de 3,4 millones de personas desempleadas.
En un comunicado, la OIT explicó que para 2017 se prevé que el número de personas desempleadas a nivel mundial se sitúe en poco más de 201 millones, con un aumento en previsto de 2,7 millones para el año 2018.
“Estamos enfrentando un doble desafío: reparar los daños causados por la crisis económica y social mundial y crear empleos de calidad para las decenas de millones de personas que cada año se incorporan al mercado laboral”, señaló el director general de la OIT, Guy Ryder.
INFORME
El informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo de la OIT” muestra que las formas de empleo vulnerable, como los trabajadores familiares no remunerados y los trabajadores por cuenta propia, deberían constituir más de 42 por ciento del empleo total, es decir mil 400 millones de personas en el mundo en 2017.
“De hecho, en los países emergentes casi uno de cada dos trabajadores ocupa un empleo vulnerable, y en los países en desarrollo, más de cuatro de cada cinco trabajadores”, declaró Steven Tobin, economista principal de la OIT y principal autor del informe.
Por consiguiente, se estima que el número de trabajadores en empleo vulnerable aumentará 11 millones cada año, con Asia Meridional y África Subsahariana como las regiones más afectadas.
INVERSIÓN
En lo que se refiere a las recomendaciones en materia de políticas, los autores de dicho informe estiman que un esfuerzo coordinado dirigido a ofrecer estímulos fiscales y un incremento en la inversión pública que tenga en cuenta el espacio fiscal de cada país, proporcionaría un impulso a la economía global y reduciría el desempleo mundial en 2018 de cerca de 2 millones en relación a las previsiones iniciales.
Sin embargo, estos esfuerzos deberían estar acompañados de una cooperación internacional, añade el documento.
“Estimular el crecimiento económico de manera equitativa e inclusiva precisa de un enfoque político multifacético que aborde las causas subyacentes de este estancamiento prolongado, como la desigualdad de los ingresos, y a la vez considere las particularidades de cada país”, concluyó Steven Tobin.
En un comunicado, la OIT explicó que para 2017 se prevé que el número de personas desempleadas a nivel mundial se sitúe en poco más de 201 millones, con un aumento en previsto de 2,7 millones para el año 2018.
“Estamos enfrentando un doble desafío: reparar los daños causados por la crisis económica y social mundial y crear empleos de calidad para las decenas de millones de personas que cada año se incorporan al mercado laboral”, señaló el director general de la OIT, Guy Ryder.
INFORME
El informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo de la OIT” muestra que las formas de empleo vulnerable, como los trabajadores familiares no remunerados y los trabajadores por cuenta propia, deberían constituir más de 42 por ciento del empleo total, es decir mil 400 millones de personas en el mundo en 2017.
“De hecho, en los países emergentes casi uno de cada dos trabajadores ocupa un empleo vulnerable, y en los países en desarrollo, más de cuatro de cada cinco trabajadores”, declaró Steven Tobin, economista principal de la OIT y principal autor del informe.
Por consiguiente, se estima que el número de trabajadores en empleo vulnerable aumentará 11 millones cada año, con Asia Meridional y África Subsahariana como las regiones más afectadas.
INVERSIÓN
En lo que se refiere a las recomendaciones en materia de políticas, los autores de dicho informe estiman que un esfuerzo coordinado dirigido a ofrecer estímulos fiscales y un incremento en la inversión pública que tenga en cuenta el espacio fiscal de cada país, proporcionaría un impulso a la economía global y reduciría el desempleo mundial en 2018 de cerca de 2 millones en relación a las previsiones iniciales.
Sin embargo, estos esfuerzos deberían estar acompañados de una cooperación internacional, añade el documento.
“Estimular el crecimiento económico de manera equitativa e inclusiva precisa de un enfoque político multifacético que aborde las causas subyacentes de este estancamiento prolongado, como la desigualdad de los ingresos, y a la vez considere las particularidades de cada país”, concluyó Steven Tobin.
30 diciembre 2016
OIT: desigualdad de género solo disminuyó en 0,6 puntos porcentuales en 21 años
Según el nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a nivel mundial -desde 1995- la desigualdad de género en el empleo disminuyó sólo 0,6 puntos porcentuales con una relación empleo-población en 2015 de 46 por ciento para las mujeres y casi el 72 por ciento para los hombres.
El informe "Mujeres en el trabajo: Tendencias 2016" mostró que aún existen enormes desafíos para las mujeres, ya que siguen enfrentándose a diversos problemas para encontrar y mantener puestos de trabajo decentes y bien remunerados en todo el mundo, dijo el director general de la OIT, Guy Ryder.
El informe es una contribución a la Iniciativa del Centenario de la OIT 2019, sobre las mujeres en el trabajo ya que también representa el compromiso de los trabajadores, empleadores, representantes de las organizaciones de los trabajadores y la participación de gobiernos de la Organización Internacional hacia la Igualdad de Género.
Por su parte, la jefa del Servicio de Género, Igualdad y Diversidad de la OIT, Shauna Olney declaró que: "el objetivo es alcanzar la igualdad de género en el trabajo, en consonancia con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Nadie debe quedar rezagado. Hay que garantizar para un futuro el trabajo tanto para mujeres como para hombres".
El informe examinó datos de hasta 178 países y concluyó que las desigualdades entre mujeres y hombres persisten en un gran número de sectores del mercado de trabajo mundial.
Además, éste muestra que a lo largo de las dos últimas décadas, los importantes progresos alcanzados por las mujeres en la educación no se han traducido en mejoras comparables en su posición en el trabajo.
En 2015 hubo 586 millones de mujeres que fueron trabajadoras por cuenta propia o trabajadoras familiares no remuneradas.
A escala mundial, la proporción de aquellos que trabajan en una empresa familiar (trabajadores familiares auxiliares) disminuyó de manera significativa entre las mujeres (de 17.0 puntos porcentuales a lo largo de los últimos 20 años) y en menor grado entre los hombres (de 8.1 puntos porcentuales), la desigualdad de género en el trabajo familiar auxiliar se redujo a 11 puntos porcentuales.
Si bien 52.1 por ciento de las mujeres y 51.2 por ciento de los hombres en el mercado laboral son trabajadores asalariados, esto no garantiza una mejor calidad del empleo.
A nivel mundial, el 38 por ciento de las mujeres y 36 por ciento de los hombres en empleos asalariados no contribuyen con la protección social.
Las tendencias en 2016 proporcionan además nuevos datos de hasta 100 países sobre las horas de trabajo remunerado y no remunerado, el acceso a la protección de la maternidad y a las pensiones.
Sin embargo, las mujeres siguen trabajando un número mayor de horas al día que los hombres, tanto en el trabajo remunerado como en el no remunerado.
En los países con altos y bajos ingresos las mujeres realizan en promedio, al menos dos veces y media más trabajo doméstico y de cuidado familiar que los hombres.
El desequilibrio en la proporción del trabajo no remunerado limita la capacidad de las mujeres de incrementar sus horas de trabajo asalariado, formal y remunerado.
Como resultado, en todo el mundo, las mujeres que representan menos de 40 por ciento del empleo total, constituyen 57 por ciento de los que trabajan menos horas y a tiempo parcial.
Aunque se han registrado algunas pequeñas mejoras en la reducción de la brecha salarial de género, si la tendencia actual persiste, la OIT confirmó que serán necesarios otros 70 años para eliminar completamente las diferencias salariales por género.
El informe "Mujeres en el trabajo: Tendencias 2016" mostró que aún existen enormes desafíos para las mujeres, ya que siguen enfrentándose a diversos problemas para encontrar y mantener puestos de trabajo decentes y bien remunerados en todo el mundo, dijo el director general de la OIT, Guy Ryder.
El informe es una contribución a la Iniciativa del Centenario de la OIT 2019, sobre las mujeres en el trabajo ya que también representa el compromiso de los trabajadores, empleadores, representantes de las organizaciones de los trabajadores y la participación de gobiernos de la Organización Internacional hacia la Igualdad de Género.
Por su parte, la jefa del Servicio de Género, Igualdad y Diversidad de la OIT, Shauna Olney declaró que: "el objetivo es alcanzar la igualdad de género en el trabajo, en consonancia con la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible. Nadie debe quedar rezagado. Hay que garantizar para un futuro el trabajo tanto para mujeres como para hombres".
El informe examinó datos de hasta 178 países y concluyó que las desigualdades entre mujeres y hombres persisten en un gran número de sectores del mercado de trabajo mundial.
Además, éste muestra que a lo largo de las dos últimas décadas, los importantes progresos alcanzados por las mujeres en la educación no se han traducido en mejoras comparables en su posición en el trabajo.
En 2015 hubo 586 millones de mujeres que fueron trabajadoras por cuenta propia o trabajadoras familiares no remuneradas.
A escala mundial, la proporción de aquellos que trabajan en una empresa familiar (trabajadores familiares auxiliares) disminuyó de manera significativa entre las mujeres (de 17.0 puntos porcentuales a lo largo de los últimos 20 años) y en menor grado entre los hombres (de 8.1 puntos porcentuales), la desigualdad de género en el trabajo familiar auxiliar se redujo a 11 puntos porcentuales.
Si bien 52.1 por ciento de las mujeres y 51.2 por ciento de los hombres en el mercado laboral son trabajadores asalariados, esto no garantiza una mejor calidad del empleo.
A nivel mundial, el 38 por ciento de las mujeres y 36 por ciento de los hombres en empleos asalariados no contribuyen con la protección social.
Las tendencias en 2016 proporcionan además nuevos datos de hasta 100 países sobre las horas de trabajo remunerado y no remunerado, el acceso a la protección de la maternidad y a las pensiones.
Sin embargo, las mujeres siguen trabajando un número mayor de horas al día que los hombres, tanto en el trabajo remunerado como en el no remunerado.
En los países con altos y bajos ingresos las mujeres realizan en promedio, al menos dos veces y media más trabajo doméstico y de cuidado familiar que los hombres.
El desequilibrio en la proporción del trabajo no remunerado limita la capacidad de las mujeres de incrementar sus horas de trabajo asalariado, formal y remunerado.
Como resultado, en todo el mundo, las mujeres que representan menos de 40 por ciento del empleo total, constituyen 57 por ciento de los que trabajan menos horas y a tiempo parcial.
Aunque se han registrado algunas pequeñas mejoras en la reducción de la brecha salarial de género, si la tendencia actual persiste, la OIT confirmó que serán necesarios otros 70 años para eliminar completamente las diferencias salariales por género.
15 noviembre 2016
Empleados sin contrato fijo son más vulnerables, según la OIT
Los empleos atípicos, aquellos que no son fijos y a tiempo completo, tienden a estar asociados con mayor inseguridad para los trabajadores, dado que estos corren el riesgo de perder el empleo con mayor facilidad, y a menudo están relacionados con desventajas salariales, según un informe de la OIT.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó ayer “El empleo atípico en el mundo: retos y perspectivas”, que analiza las formas que difieren del contrato indefinido al cien por cien de carga horaria. Para la OIT las formas atípicas de empleo son los trabajos temporales; a tiempo parcial; temporal a través de agencia; subcontratación; trabajo por cuenta propia dependiente; y otras “relaciones ambiguas”, como el contrato de cero horas o “a pedido”.
El informe reconoce que estas formas de empleo pueden facilitar el acceso al mercado laboral y ofrecer cierta flexibilidad a los trabajadores y a los empleadores; están relacionados con frecuencia a una mayor inseguridad en varios aspectos.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó ayer “El empleo atípico en el mundo: retos y perspectivas”, que analiza las formas que difieren del contrato indefinido al cien por cien de carga horaria. Para la OIT las formas atípicas de empleo son los trabajos temporales; a tiempo parcial; temporal a través de agencia; subcontratación; trabajo por cuenta propia dependiente; y otras “relaciones ambiguas”, como el contrato de cero horas o “a pedido”.
El informe reconoce que estas formas de empleo pueden facilitar el acceso al mercado laboral y ofrecer cierta flexibilidad a los trabajadores y a los empleadores; están relacionados con frecuencia a una mayor inseguridad en varios aspectos.
05 julio 2016
Informe sobre Bolivia de OIT: Trabajo asalariado y cuenta propia con similar ingreso
El porcentaje del trabajo asalariado y de sueldo casi es similar al de los de cuenta propia, de acuerdo al informe sobre políticas activas de mercado de trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), difundido el pasado mes de junio.
De acuerdo al cuadro de la proporción de empleo por categoría ocupacional en América Latina y el Caribe, 2015, en Bolivia los trabajadores asalariados y a sueldo fueron el 40,1 por ciento, con un mayor número de hombre, 43,6 por ciento, mientras que las mujeres alcanzan a 35,7 por ciento.
En trabajadores por cuenta propia el porcentaje llega a 39,5 por ciento, y con respecto a hombres y mujeres, la situación no cambia, ya que el primero alcanza a 42,6 por ciento y la segunda 35,5 por ciento.
En el caso de trabajadores familiares auxiliares, el porcentaje total es de 14,7 por ciento, pero la situación de hombres y mujeres cambia radicalmente, ya que la segunda obtiene un 25,5 por ciento frente a 6,3 por ciento del primero.
En Bolivia, los trabajadores por cuenta propia se encuentran, una buena parte, en el sector informal, por lo que no reciben prestaciones sociales.
Sin embargo, el porcentaje de Bolivia está por debajo de Colombia que alcanza a 42,6 por ciento y de Nicaragua que registra 40,2 por ciento. En tanto, se desconoce el grado de informalidad de ambas naciones.
DESEMPLEO
En cuanto al mercado de trabajo, el documento muestra que el desempleo en Bolivia, en el período analizado, llegó a 3,6 por ciento. Entre los varones el porcentaje ha sido de 2,9 y en mujeres la cifra es mayor, 4,5 por ciento.
También señala que la tasa de empleo en el país llega a 70,5 por ciento. Los hombres tienen un porcentaje de 61 por ciento, mientras que las mujeres alcanzan a 80,1 por ciento.
LLAMADO DE LA OIT
Sin embargo, la crisis y la desaceleración económica que registra la economía mundial puede afectar a la población de la región, en especial hacer retroceder los avances sociales que obtuvo Latinoamérica, acerca de la reducción de la pobreza y aumento de la clase media.
Ante ese panorama adverso, la OIT sugiere que las políticas del mercado de trabajo en América Latina deben reorientarse para resguardar los logros sociales y enfrentar las brechas de productividad.
Los gobiernos de la región se enfrentan al desafío de crear empleos de calidad y de resguardar los logros del pasado en términos de inclusión social y de calidad del trabajo de cara a la desaceleración económica, el informe de la OIT argumenta que es urgente adoptar un nuevo enfoque basado en políticas activas de mercado de trabajo.
En ese marco, recomendó a los países de la región proceder a una “reorientación estratégica” de sus políticas en el mercado de trabajo, para enfrentar las consecuencias de la desaceleración económica, que producirá un aumento del desempleo y la informalidad, así como para aumentar la productividad.
ESTANCAMIENTO
El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales que, a su vez, podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
De acuerdo al cuadro de la proporción de empleo por categoría ocupacional en América Latina y el Caribe, 2015, en Bolivia los trabajadores asalariados y a sueldo fueron el 40,1 por ciento, con un mayor número de hombre, 43,6 por ciento, mientras que las mujeres alcanzan a 35,7 por ciento.
En trabajadores por cuenta propia el porcentaje llega a 39,5 por ciento, y con respecto a hombres y mujeres, la situación no cambia, ya que el primero alcanza a 42,6 por ciento y la segunda 35,5 por ciento.
En el caso de trabajadores familiares auxiliares, el porcentaje total es de 14,7 por ciento, pero la situación de hombres y mujeres cambia radicalmente, ya que la segunda obtiene un 25,5 por ciento frente a 6,3 por ciento del primero.
En Bolivia, los trabajadores por cuenta propia se encuentran, una buena parte, en el sector informal, por lo que no reciben prestaciones sociales.
Sin embargo, el porcentaje de Bolivia está por debajo de Colombia que alcanza a 42,6 por ciento y de Nicaragua que registra 40,2 por ciento. En tanto, se desconoce el grado de informalidad de ambas naciones.
DESEMPLEO
En cuanto al mercado de trabajo, el documento muestra que el desempleo en Bolivia, en el período analizado, llegó a 3,6 por ciento. Entre los varones el porcentaje ha sido de 2,9 y en mujeres la cifra es mayor, 4,5 por ciento.
También señala que la tasa de empleo en el país llega a 70,5 por ciento. Los hombres tienen un porcentaje de 61 por ciento, mientras que las mujeres alcanzan a 80,1 por ciento.
LLAMADO DE LA OIT
Sin embargo, la crisis y la desaceleración económica que registra la economía mundial puede afectar a la población de la región, en especial hacer retroceder los avances sociales que obtuvo Latinoamérica, acerca de la reducción de la pobreza y aumento de la clase media.
Ante ese panorama adverso, la OIT sugiere que las políticas del mercado de trabajo en América Latina deben reorientarse para resguardar los logros sociales y enfrentar las brechas de productividad.
Los gobiernos de la región se enfrentan al desafío de crear empleos de calidad y de resguardar los logros del pasado en términos de inclusión social y de calidad del trabajo de cara a la desaceleración económica, el informe de la OIT argumenta que es urgente adoptar un nuevo enfoque basado en políticas activas de mercado de trabajo.
En ese marco, recomendó a los países de la región proceder a una “reorientación estratégica” de sus políticas en el mercado de trabajo, para enfrentar las consecuencias de la desaceleración económica, que producirá un aumento del desempleo y la informalidad, así como para aumentar la productividad.
ESTANCAMIENTO
El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales que, a su vez, podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
22 junio 2016
El empleo informal en Bolivia supera el 70%
El elevado empleo informal en América Latina y el Caribe obliga a los gobiernos a enfocar sus programas sociales en la especialización de sus ciudadanos para que accedan a trabajos de calidad, dijo el martes la OIT.
“Pese a los avances en la región, se sigue observando niveles elevados de empleo informal. Se trata de la principal preocupación de la región”, dijo la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe difundido el martes en Lima, y que describe el hecho como un problema estructural.
El desempleo subió al 6,9%
Según cifras actualizadas, el desempleo en la región subió a 6,9% en 2015 y el crecimiento de los salarios se ha estancado. La informalidad laboral en la región es del 50% y el informe prevé que aumente en los próximos meses.
“En Bolivia, Honduras y Nicaragua la proporción del empleo informal sigue superando el 70%, mientras que en Colombia, México y Perú equivale al 50%”, detalla el informe.
Crecimiento del empleo
Según la OIT, se espera que el crecimiento del empleo alcance 1,6% en 2016, un alza más leve del promedio registrado entre 2008 y 2013, que fue de 2,7%.
Si bien la población con empleo en América Latina y el Caribe ha crecido de 57,3% a 61% en los últimos 15 años y además se redujo a la mitad la proporción de trabajadores pobres, de 17,8% a 8,2% (que vive con menos de 3,1 dólares al día), la desaceleración económica mundial, en algunos casos con recesión, ponen en peligro esos logros.
"Los avances en desigualdad y reducción de pobreza están amenazados con estancarse o revertirse. Las desigualdades aumentaron en 8 países de la región", dijo en conferencia de prensa el director para América Latina y el Caribe de la OIT, José Manuel Salazar.
La informalidad afecta aún al 70% de trabajadores
El empleo en América Latina y el Caribe crecerá levemente en 2016, pero aún marcado por la informalidad, dijo la OIT en un reporte difundido ayer.
En el caso de Bolivia, señala que la proporción del empleo informal sigue superando el 70 por ciento. Ante esta situación urgió a los países de América Latina a cambiar sus políticas.
El organismo internacional recomendó a los Gobiernos enfocar los programas sociales en la especialización de ciudadanos para que accedan a trabajos de calidad.
“Se espera que el crecimiento del empleo alcance 1,6 por ciento en 2016, mientras entre 2008 y 2013 el promedio fue de 2,7 por ciento”, dijo la OIT en su informe denominado “Soluciones Eficaces: Políticas Activas del Mercado de Trabajo en América Latina y el Caribe”.
Según cifras actualizadas, el desempleo en la región subió un 6,9 por ciento en 2015, el crecimiento de los salarios se ha estancado y se espera que la informalidad se intensifique en los próximos meses, en casi el 50 por ciento de la población empleada.
“En Bolivia, Honduras y Nicaragua la proporción del empleo informal sigue superando el 70 por ciento, mientras que en Colombia, México y Perú equivale al 50 por ciento”, detalla el informe, que considera el hecho como un problema estructural.
Si bien la población con empleo en América Latina y el Caribe ha crecido de 57,3 por ciento a 61 por ciento en los últimos 15 años y además se redujo a la mitad la proporción de trabajadores pobres, de 17,8 por ciento a 8,2 por ciento (que vive con menos de 3,1 dólares al día), la desaceleración económica mundial, en algunos casos con recesión, ponen en peligro esos logros.
“Los avances en desigualdad y reducción de pobreza están amenazado con estancarse o revertirse. Las desigualdades aumentaron en 8 países de la región”, dijo en conferencia de prensa en Lima (Perú) el director para América Latina y el Caribe de a OIT, José Manuel Salazar.
También alertó, que además de la baja productividad, “se espera que se intensifique” el empleo informal en los próximos años y que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca a la mitad de la tasa registrada entre 2003 y 2008.
Por ello, la OIT destacó la necesidad de reforzar los programas sociales orientados al apoyo en el mercado de trabajo, que “deberán apuntar a mejorar la calificación del trabajadores”.
Es una tarea en la que América Latina está avanzando. En 2013, la región invirtió un 0,4 por ciento del PIB para estos programas, que beneficiaron al 21 por ciento de la población comparado con el 0,1 por ciento que se destinó e 2000 y que benefició sólo al 6 por ciento.
“Los avances sociales y del mercado de trabajo dependerán del giro que dé la economía hacia especializaciones más competitivas, de un crecimiento más marcado de la productividad y de la existencia de políticas públicas que promuevan este cambio”, detalla el informe.
Para la OIT, estos programas pueden ser “un pilar central de las políticas sociales y del mercado de trabajo” y tienen aún un alto potencial no explotado.
La idea es que los programas permitan la actualización constante de la calificación de los trabajadores, mejorar la calidad del ajuste entre la oferta y la demanda de trabajo y promover directa o indirectamente la creación de empleos productivos, precisa la OIT.
REORIENTACIÓN DE LAS POLÍTICAS
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomendó a los países de América Latina realizar una “reorientación estratégica” de sus políticas del mercado de trabajo, para enfrentar las consecuencias de la desaceleración económica que producirá un aumento del desempleo y la informalidad así como para aumentar la productividad.
El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales, que a su vez podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo ayer el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
ANÁLISIS
El informe “Soluciones eficaces: Políticas activas de mercado de trabajo en América Latina y el Caribe ” fue elaborado por el Departamento de Investigaciones en la sede de la OIT en Ginebra.
Sobre la base de un compendio de las políticas del mercado de trabajo y un análisis de las mismas durante las últimas dos décadas, el informe de la OIT, concluye que muchos países de América Latina y el Caribe no tienen un sistema integrado de políticas activas del mercado de trabajo.
En el caso de Bolivia, señala que la proporción del empleo informal sigue superando el 70 por ciento. Ante esta situación urgió a los países de América Latina a cambiar sus políticas.
El organismo internacional recomendó a los Gobiernos enfocar los programas sociales en la especialización de ciudadanos para que accedan a trabajos de calidad.
“Se espera que el crecimiento del empleo alcance 1,6 por ciento en 2016, mientras entre 2008 y 2013 el promedio fue de 2,7 por ciento”, dijo la OIT en su informe denominado “Soluciones Eficaces: Políticas Activas del Mercado de Trabajo en América Latina y el Caribe”.
Según cifras actualizadas, el desempleo en la región subió un 6,9 por ciento en 2015, el crecimiento de los salarios se ha estancado y se espera que la informalidad se intensifique en los próximos meses, en casi el 50 por ciento de la población empleada.
“En Bolivia, Honduras y Nicaragua la proporción del empleo informal sigue superando el 70 por ciento, mientras que en Colombia, México y Perú equivale al 50 por ciento”, detalla el informe, que considera el hecho como un problema estructural.
Si bien la población con empleo en América Latina y el Caribe ha crecido de 57,3 por ciento a 61 por ciento en los últimos 15 años y además se redujo a la mitad la proporción de trabajadores pobres, de 17,8 por ciento a 8,2 por ciento (que vive con menos de 3,1 dólares al día), la desaceleración económica mundial, en algunos casos con recesión, ponen en peligro esos logros.
“Los avances en desigualdad y reducción de pobreza están amenazado con estancarse o revertirse. Las desigualdades aumentaron en 8 países de la región”, dijo en conferencia de prensa en Lima (Perú) el director para América Latina y el Caribe de a OIT, José Manuel Salazar.
También alertó, que además de la baja productividad, “se espera que se intensifique” el empleo informal en los próximos años y que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca a la mitad de la tasa registrada entre 2003 y 2008.
Por ello, la OIT destacó la necesidad de reforzar los programas sociales orientados al apoyo en el mercado de trabajo, que “deberán apuntar a mejorar la calificación del trabajadores”.
Es una tarea en la que América Latina está avanzando. En 2013, la región invirtió un 0,4 por ciento del PIB para estos programas, que beneficiaron al 21 por ciento de la población comparado con el 0,1 por ciento que se destinó e 2000 y que benefició sólo al 6 por ciento.
“Los avances sociales y del mercado de trabajo dependerán del giro que dé la economía hacia especializaciones más competitivas, de un crecimiento más marcado de la productividad y de la existencia de políticas públicas que promuevan este cambio”, detalla el informe.
Para la OIT, estos programas pueden ser “un pilar central de las políticas sociales y del mercado de trabajo” y tienen aún un alto potencial no explotado.
La idea es que los programas permitan la actualización constante de la calificación de los trabajadores, mejorar la calidad del ajuste entre la oferta y la demanda de trabajo y promover directa o indirectamente la creación de empleos productivos, precisa la OIT.
REORIENTACIÓN DE LAS POLÍTICAS
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomendó a los países de América Latina realizar una “reorientación estratégica” de sus políticas del mercado de trabajo, para enfrentar las consecuencias de la desaceleración económica que producirá un aumento del desempleo y la informalidad así como para aumentar la productividad.
El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales, que a su vez podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo ayer el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
ANÁLISIS
El informe “Soluciones eficaces: Políticas activas de mercado de trabajo en América Latina y el Caribe ” fue elaborado por el Departamento de Investigaciones en la sede de la OIT en Ginebra.
Sobre la base de un compendio de las políticas del mercado de trabajo y un análisis de las mismas durante las últimas dos décadas, el informe de la OIT, concluye que muchos países de América Latina y el Caribe no tienen un sistema integrado de políticas activas del mercado de trabajo.
Previsión de la OIT para latinoamérica El empleo crecerá apenas 1,6% este año
El empleo en América Latina y el Caribe crecerá levemente en 2016, pero aún marcado por la informalidad, dijo la OIT en un reporte el martes, y recomendó enfocar los programas sociales en la especialización de ciudadanos para que accedan a trabajos de calidad.
"Se espera que el crecimiento del empleo alcance 1,6% en 2016, mientras entre 2008 y 2013 el promedio fue de 2,7%", dijo la OIT en su informe denominado Soluciones Eficaces: Políticas Activas del Mercado de Trabajo en América Latina y el Caribe.
Detalles del informe. El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales, que a su vez podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
“Ahora de lo que estamos hablando es de soluciones eficaces. Las llamadas políticas activas del mercado de trabajo constituyen un nuevo enfoque para mejorar el ajuste entre la oferta y la demanda de trabajo, y promover la creación de empleos productivos. Este enfoque requiere los mercados de trabajo de la región”, agregó.
En un tiempo de oro. Según el documento, tras varios años de crecimiento sólido durante los cuales se registraron avances sociales y en materia de empleo, no se logró consolidar estos logros, lo cual puso en evidencia deficiencias estructurales. El informe advierte que “pese a los avances notables, aún no se ha completado el giro hacia una economía impulsada por el conocimiento y basada en empleos de mayor calidad”.
Políticas públicas. La especialista de la OIT, Verónica Escudero, una de las autoras del estudio, advirtió que es necesario “tener muy claro cuáles son las barreras al empleo al que se enfrentan las personas en el país, así como las necesidades sociales y del mercado de trabajo local, para garantizar la pertinencia de las políticas y así asegurar un mayor impacto, incluyendo en el número de beneficiarios”, explicó Escudero.
"Se espera que el crecimiento del empleo alcance 1,6% en 2016, mientras entre 2008 y 2013 el promedio fue de 2,7%", dijo la OIT en su informe denominado Soluciones Eficaces: Políticas Activas del Mercado de Trabajo en América Latina y el Caribe.
Detalles del informe. El informe advierte que “los logros obtenidos desde la década de 2000 en términos de inclusión social y de calidad del trabajo se han estancado recientemente e, incluso, comienzan a revertirse”, lo cual podría conducir a una situación riesgosa de “estancamiento estructural” en los mercados laborales, que a su vez podría generar aumento de la desigualdad y la informalidad, así como a erosionar la clase media.
“La señal de alerta está dada, pues la desaceleración de la economía seguirá impactando los mercados laborales de la región durante 2016 y los próximos años”, dijo el director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
“Ahora de lo que estamos hablando es de soluciones eficaces. Las llamadas políticas activas del mercado de trabajo constituyen un nuevo enfoque para mejorar el ajuste entre la oferta y la demanda de trabajo, y promover la creación de empleos productivos. Este enfoque requiere los mercados de trabajo de la región”, agregó.
En un tiempo de oro. Según el documento, tras varios años de crecimiento sólido durante los cuales se registraron avances sociales y en materia de empleo, no se logró consolidar estos logros, lo cual puso en evidencia deficiencias estructurales. El informe advierte que “pese a los avances notables, aún no se ha completado el giro hacia una economía impulsada por el conocimiento y basada en empleos de mayor calidad”.
Políticas públicas. La especialista de la OIT, Verónica Escudero, una de las autoras del estudio, advirtió que es necesario “tener muy claro cuáles son las barreras al empleo al que se enfrentan las personas en el país, así como las necesidades sociales y del mercado de trabajo local, para garantizar la pertinencia de las políticas y así asegurar un mayor impacto, incluyendo en el número de beneficiarios”, explicó Escudero.
12 mayo 2016
Cepal y OIT anuncian aumento de desempleo en América Latina
La evolución de los mercados laborales en América Latina y el Caribe durante 2016 será en general negativa, debido a la previsión de un contexto macroeconómico y de crecimiento más deteriorado que el año pasado y al debilitamiento de algunos indicadores de empleo, advierten la Cepal y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe conjunto difundido este miércoles.
Los organismos de las Naciones Unidas señalan en una nueva edición de Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe que esos factores, en especial el bajo dinamismo en la generación de empleo, llevarían a un incremento del desempleo urbano de más de medio punto (0,5) porcentual en 2016 con respecto a 2015.
“El proceso de continua mejora de los indicadores laborales que benefició a la región durante gran parte de los últimos 15 años se frenó en un contexto macroeconómico global más desfavorable”, indican Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y José Manuel Salazar, Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo del documento.
En ese contexto, ambos sugieren que si bien los gobiernos deben trabajar para mitigar los efectos de la crisis en el corto plazo, también tienen que aplicar medidas para el futuro, para enfrentar las brechas y rezagos, como la poca diversificación productiva, las brechas de productividad, la alta informalidad y la desigualdad.
INFORME
El informe Cepal-OIT realiza un balance del desempeño de los mercados laborales de América Latina y el Caribe en 2015. Indica que, principalmente como resultado de la leve contracción del producto interno bruto (PIB) regional, ese año la tasa de desempleo promedio registró su primer aumento desde 2009, al pasar de 6,0% en 2014 a 6,5% en 2015.
Ese aumento fue producto de una mayor entrada de buscadores de empleo al mercado de trabajo en comparación con años anteriores, quienes no encontraron la cantidad necesaria de puestos de trabajo. Esto fue consecuencia de una débil generación de empleo asalariado como resultado del bajo dinamismo de la actividad económica, agrega el estudio.
CALIDAD DEL EMPLEO
Además, a nivel regional se registró un deterioro de la calidad del empleo, dado que en vista de la falta de suficientes puestos de trabajo asalariado, se expandió el trabajo por cuenta propia, generalmente de menor calidad.
Según el documento, la debilidad en la generación de empleo en 2015 se expresó en la tercera caída anual consecutiva de la tasa de ocupación (en 0,4 puntos porcentuales), la cual implicó una reducción del número de perceptores de ingresos laborales por hogar. Esta caída en los ingresos ha jugado un papel importante en el aumento de la pobreza estimado para 2015 (a 29,2% de los habitantes de la región, de acuerdo con últimas proyecciones de la Cepal).
Sin embargo, Cepal y OIT recalcan que el deterioro de los indicadores de empleo y desempleo no es un fenómeno generalizado en la región.
PAÍSES
En 2015, solo en siete de 19 países de América Latina y el Caribe la tasa de desempleo aumentó, mientras que en nueve cayó y en otros tres se mantuvo prácticamente estable. En general, en los países de Centroamérica, México, República Dominicana y las naciones del Caribe la evolución del mercado laboral fue más favorable que en América del Sur, cuyo desempeño se vio afectado por el impacto del contexto externo en su actividad económica y la inflación, entre otros factores.
Los organismos de las Naciones Unidas señalan en una nueva edición de Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe que esos factores, en especial el bajo dinamismo en la generación de empleo, llevarían a un incremento del desempleo urbano de más de medio punto (0,5) porcentual en 2016 con respecto a 2015.
“El proceso de continua mejora de los indicadores laborales que benefició a la región durante gran parte de los últimos 15 años se frenó en un contexto macroeconómico global más desfavorable”, indican Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y José Manuel Salazar, Director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo del documento.
En ese contexto, ambos sugieren que si bien los gobiernos deben trabajar para mitigar los efectos de la crisis en el corto plazo, también tienen que aplicar medidas para el futuro, para enfrentar las brechas y rezagos, como la poca diversificación productiva, las brechas de productividad, la alta informalidad y la desigualdad.
INFORME
El informe Cepal-OIT realiza un balance del desempeño de los mercados laborales de América Latina y el Caribe en 2015. Indica que, principalmente como resultado de la leve contracción del producto interno bruto (PIB) regional, ese año la tasa de desempleo promedio registró su primer aumento desde 2009, al pasar de 6,0% en 2014 a 6,5% en 2015.
Ese aumento fue producto de una mayor entrada de buscadores de empleo al mercado de trabajo en comparación con años anteriores, quienes no encontraron la cantidad necesaria de puestos de trabajo. Esto fue consecuencia de una débil generación de empleo asalariado como resultado del bajo dinamismo de la actividad económica, agrega el estudio.
CALIDAD DEL EMPLEO
Además, a nivel regional se registró un deterioro de la calidad del empleo, dado que en vista de la falta de suficientes puestos de trabajo asalariado, se expandió el trabajo por cuenta propia, generalmente de menor calidad.
Según el documento, la debilidad en la generación de empleo en 2015 se expresó en la tercera caída anual consecutiva de la tasa de ocupación (en 0,4 puntos porcentuales), la cual implicó una reducción del número de perceptores de ingresos laborales por hogar. Esta caída en los ingresos ha jugado un papel importante en el aumento de la pobreza estimado para 2015 (a 29,2% de los habitantes de la región, de acuerdo con últimas proyecciones de la Cepal).
Sin embargo, Cepal y OIT recalcan que el deterioro de los indicadores de empleo y desempleo no es un fenómeno generalizado en la región.
PAÍSES
En 2015, solo en siete de 19 países de América Latina y el Caribe la tasa de desempleo aumentó, mientras que en nueve cayó y en otros tres se mantuvo prácticamente estable. En general, en los países de Centroamérica, México, República Dominicana y las naciones del Caribe la evolución del mercado laboral fue más favorable que en América del Sur, cuyo desempeño se vio afectado por el impacto del contexto externo en su actividad económica y la inflación, entre otros factores.
30 abril 2016
Niños alistan defensa del trabajo infantil ante OIT
Las Niñas, Niños y Adolescentes Trabajadores de Bolivia (NNAT) preparan una exposición oral y documentos en defensa del trabajo infantil, ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que se reunirá en mayo en Ginebra.
“Se está preparando documentos y testimonios. Se llevará a un grupo de niños y niñas trabajadores a Ginebra (Suiza) para que hagan conferencias paralelas en defensa del trabajo infantil”, informó ayer el ministro de Educación, Roberto Aguilar, en el II Encuentro Plurinacional en Educación de Niñas, Niños y Adolescentes trabajadores. Este y otros temas serán tratados en el encuentro que concluye hoy en el salón Auditórium, en Sopocachi de la ciudad de La Paz.
El Código Niña, Niño y Adolescentes, promulgado en 2014, fija los 14 años como la edad mínima para trabajar. Excepcionalmente, las Defensorías de la Niñez y Adolescencia pueden autorizar la actividad laboral por cuenta propia para personas de 10 a 14 años; y por cuenta ajena, para 12 y 14. La condición es que no se afecte su derecho a la educación.
Aguilar recordó que el trabajo infantil desde los 10 años fue cuestionado por la OIT bajo la advertencia de una posible sanción a Bolivia. La autoridad sostuvo que éste no es un tema arbitrario del Estado.
El jefe de la Unidad de Políticas Intracultural, Intercultural y Plurilingüismo (UPIIP), del Ministerio de Educación, Wálter Gutiérrez, dijo que los mismos niños trabajadores pidieron asumir su defensa. “Llevarán una propuesta. También se hará reuniones con los ministerios de Trabajo y de Justicia para sustentar nuestra posición y defender el Código 548”.
Según la representante de los NNAT en La Paz, Lizet Castro, una de las estrategias de la defensa será contar las experiencias. “Nuestra posición es defender nuestra realidad. Ellos (OIT) no saben cómo es trabajar día a día y qué esfuerzos hacemos para estudiar”.
Derechos. El Censo de 2012 registró a 300.000 niños trabajadores en el país. Datos recientes del Ministerio de Educación, con base en el Registro Único de Estudiantes (RUDE), indican que existen 34.000 inscritos en los colegios que trabajan y estudian.
Educación remarcó ayer que este encuentro de los NNAT busca adaptar un currículo educativo que fortalezca ciertas áreas o incorporar otras para que puedan desarrollar una actividad adecuada. En dicha reunión se discutirá alternativas como la adecuación de días u horarios de clases para un niño que trabaja, apuntó Gutiérrez.
Para este objetivo, el Ministerio de Educación propondrá un plan de acción para operativizar un programa de atención diferenciada para los niños trabajadores.
Éste incluye un programa de nivelación y apoyo pedagógico para estudiantes trabajadores con rezago escolar. “Un niño trabajador improvisa y en ocasiones utiliza gradas u otros espacios para hacer las tareas, y puede ser que se proporcione una mochila o tablero”, comentó el jefe de la UPIIP. Para reforzar el plan se trabajará en el programa de sensibilización dirigido a maestros y autoridades. Se propondrá un sistema de asignación de becas de universidades.
10 diciembre 2015
OIT dice que la tasa de desempleo en América Latina subió a 6,7 por ciento en 2015
La tasa de desocupación en América Latina y el Caribe subió en 2015, por primera vez en cinco años, y llegó a 6,7 por ciento , lo que ocasionó que al menos 1,7 millones de personas se sumen a filas de desempleados, según el informe anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El estudio, revelado el jueves, señala que la desaceleración económica fue la causa del aumento del desempleo, sobre todo en mujeres y jóvenes.
"Los efectos acumulados de la desaceleración económica que se inició hace tres o cuatro años y que se profundizó en 2015 pueden describirse como una crisis en cámara lenta", explicó el director regional de la OIT, José Manuel Salazar, al presentar el informe en la ciudad peruana de Lima.
"Esta situación es preocupante y plantea numerosos desafíos de política a nuestros países", reflexionó.
La OIT estimó que la tasa de desempleo promedio de América Latina y el Caribe podría subir nuevamente en 2016, a 6,9 por ciento , tomando en cuenta que los pronósticos de crecimiento lento para la región se mantienen para los próximos años.
En algunos países se redujo la tasa de desocupación, pero a nivel regional hay naciones que gravitan de forma importante sobre el aumento de desempleados, en especial Brasil, según la OIT.
El estudio, revelado el jueves, señala que la desaceleración económica fue la causa del aumento del desempleo, sobre todo en mujeres y jóvenes.
"Los efectos acumulados de la desaceleración económica que se inició hace tres o cuatro años y que se profundizó en 2015 pueden describirse como una crisis en cámara lenta", explicó el director regional de la OIT, José Manuel Salazar, al presentar el informe en la ciudad peruana de Lima.
"Esta situación es preocupante y plantea numerosos desafíos de política a nuestros países", reflexionó.
La OIT estimó que la tasa de desempleo promedio de América Latina y el Caribe podría subir nuevamente en 2016, a 6,9 por ciento , tomando en cuenta que los pronósticos de crecimiento lento para la región se mantienen para los próximos años.
En algunos países se redujo la tasa de desocupación, pero a nivel regional hay naciones que gravitan de forma importante sobre el aumento de desempleados, en especial Brasil, según la OIT.
03 diciembre 2015
La OIT pide firmar el protocolo contra el trabajo forzoso
La OIT pide a los gobiernos que adopten medidas para poner fin a la esclavitud.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) pidió ayer la firma del Protocolo contra el Trabajo Forzoso y así acabar con la esclavitud moderna, que sufren 21 millones de personas y genera ganancias anuales de 150.000 millones de dólares.
El director general de la OIT, Guy Ryder, hizo este llamamiento con motivo del Día Internacional por la Abolición de la Esclavitud, que se celebra cada 2 de diciembre.
La OIT señala que hay 21 millones de personas que sufren trabajo forzoso, una situación que define como "esclavitud moderna".
"La esclavitud viola los derechos humanos fundamentales y es un obstáculo para la justicia social. Supone un agravio para nuestra humanidad y no tiene cabida en el siglo veintiuno", señala Ryder en un comunicado.
Para terminar con el trabajo forzoso, los estados miembros que conforman la OIT adoptaron en 2014 un protocolo para la eliminación de esta práctica. Este instrumento jurídico entrará en vigor el 9 de noviembre de 2016.
Si bien el compromiso internacional para luchar contra la esclavitud moderna se ha reforzado, las medidas efectivas al respecto aún están muy lejos de poder abordar el problema o sus causas subyacentes. Poner fin a la esclavitud moderna requiere una legislación eficaz que se aplique estrictamente, así como el compromiso común de los países e interlocutores sociales y sistemas de apoyo eficaces a las víctimas.
Los países africanos han tomado la iniciativa; Níger ha sido el primer país en ratificarlo y todos los países de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional piden su ratificación inmediata. Tras la segunda ratificación de Noruega en noviembre, el Protocolo entrará en vigor en el plazo de un año.
Si se aplican plenamente, las disposiciones del Protocolo en materia de soluciones y compensaciones no sólo proporcionarán justicia a las numerosas víctimas del trabajo forzoso, por medio de indemnizaciones a cargo de los autores de los actos de explotación en concepto de daños y salarios no pagados, sino que contribuirán también a hacer menos rentable el trabajo forzoso.
En América Latina, por ejemplo, persisten las denuncias de la existencia de servidumbre en algunas haciendas de áreas rurales.
"Es el turno de los gobiernos asumir su responsabilidad, en ratificar y aplicar el documento"
Guy Ryder
Director general de la OIT
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) pidió ayer la firma del Protocolo contra el Trabajo Forzoso y así acabar con la esclavitud moderna, que sufren 21 millones de personas y genera ganancias anuales de 150.000 millones de dólares.
El director general de la OIT, Guy Ryder, hizo este llamamiento con motivo del Día Internacional por la Abolición de la Esclavitud, que se celebra cada 2 de diciembre.
La OIT señala que hay 21 millones de personas que sufren trabajo forzoso, una situación que define como "esclavitud moderna".
"La esclavitud viola los derechos humanos fundamentales y es un obstáculo para la justicia social. Supone un agravio para nuestra humanidad y no tiene cabida en el siglo veintiuno", señala Ryder en un comunicado.
Para terminar con el trabajo forzoso, los estados miembros que conforman la OIT adoptaron en 2014 un protocolo para la eliminación de esta práctica. Este instrumento jurídico entrará en vigor el 9 de noviembre de 2016.
Si bien el compromiso internacional para luchar contra la esclavitud moderna se ha reforzado, las medidas efectivas al respecto aún están muy lejos de poder abordar el problema o sus causas subyacentes. Poner fin a la esclavitud moderna requiere una legislación eficaz que se aplique estrictamente, así como el compromiso común de los países e interlocutores sociales y sistemas de apoyo eficaces a las víctimas.
Los países africanos han tomado la iniciativa; Níger ha sido el primer país en ratificarlo y todos los países de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional piden su ratificación inmediata. Tras la segunda ratificación de Noruega en noviembre, el Protocolo entrará en vigor en el plazo de un año.
Si se aplican plenamente, las disposiciones del Protocolo en materia de soluciones y compensaciones no sólo proporcionarán justicia a las numerosas víctimas del trabajo forzoso, por medio de indemnizaciones a cargo de los autores de los actos de explotación en concepto de daños y salarios no pagados, sino que contribuirán también a hacer menos rentable el trabajo forzoso.
En América Latina, por ejemplo, persisten las denuncias de la existencia de servidumbre en algunas haciendas de áreas rurales.
"Es el turno de los gobiernos asumir su responsabilidad, en ratificar y aplicar el documento"
Guy Ryder
Director general de la OIT
28 octubre 2015
Cepal y OIT piden fortalecer empleo de microempresas
En el actual contexto económico menos favorable, las microempresas podrían volver a jugar, conjuntamente con el trabajo de cuenta propia, el papel de generador de empleo de última instancia, señalaron en el informe conjunto, Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Según Víctor Ramírez, el expresidente de la Confederación Nacional de la Pequeña y Micro Empresa (Conamype) en Bolivia, el 83 por ciento del empleo privado es generado por los pequeños y micro productores.
OBSTÁCULOS
Sin embargo, ambos organismos advierten que para evitar que estos empleos sean de baja productividad y calidad, la región debe aumentar los esfuerzos para remover obstáculos y crear un ambiente propicio para su crecimiento y desarrollo, especialmente de las empresas medianas
MERCADOS E INNOVACIÓN
Los organismos agregan que se debe promover el crecimiento de estas empresas mediante una mayor incorporación de tecnología, acceso al financiamiento adecuado, mayor innovación, mejor acceso a mercados y una fuerza laboral más calificada.
DESEMPLEO URBANO
La desaceleración del crecimiento económico observada durante 2015 está impactando en los indicadores laborales de la región y hará que la tasa de desempleo urbano llegue este año a 6,6%, luego de anotar 6,0% en 2014, según nuevas estimaciones entregadas este martes por ambos organismos especializados de Naciones Unidas.
DEMANDA LABORAL
Tanto la Cepal como la OIT revisaron la evolución de los mercados de trabajo de la región en el primer semestre de 2015 y señalan que las poco favorables perspectivas de crecimiento regional para este año –que prevén una contracción de -0,3% según las últimas estimaciones de la Cepal– se reflejarán en una persistente debilidad de la demanda laboral y de la generación de empleo asalariado.
NUEVO DESCENSO
Constatan que durante el primer semestre de 2015 la tasa de ocupación registró un nuevo descenso respecto al mismo período anterior, lo que en el contexto de un número creciente de personas en búsqueda de trabajo empezó a incidir negativamente en la tasa de desempleo, la cual ascendió a 6,5% promedio en el primer semestre, frente a 6,2% del mismo período de 2014.
INFORMALIDAD
Las organizaciones de NNUU agregan que en el contexto macroeconómico y laboral actual podría esperarse que en muchos países surja una mayor cantidad de empleos informales, sobre todo por cuenta propia, para compensar parcialmente la ausencia de oportunidades de empleo productivo y de buena calidad.
POBREZA
Según el documento, la actual tendencia regional a la desaceleración económica es preocupante ya que “reduce los espacios para avanzar en la disminución de la pobreza y la desigualdad”, dos importantes logros de la región a partir de inicios de la década pasada.
En el informe, la Cepal y OIT llaman a fomentar la inversión dirigida a un cambio estructural que conduzca al potencial de crecimiento económico hacia un sendero de productividad creciente.
POLÍTICAS PRODUCTIVAS
“Solamente con políticas de desarrollo productivo claras la región será capaz de superar el contexto adverso que actualmente obstaculiza su expansión y generar más y mejores empleos para la inserción productiva de su fuerza laboral”, indicaron Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y José Manuel Salazar, director de la oficina regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo de la publicación.
En ese ámbito, el informe analiza si los avances del decenio anterior fueron lo suficientemente estructurales como para evitar que se pierdan en un contexto económico menos favorable.
UNA DÉCADA
El informe concluye que la positiva evolución de los mercados laborales entre 2003 y 2013 incluyó tanto las micro como a las empresas más grandes. Específicamente, en las primeras aumentó la proporción de empleo asalariado y la cobertura del seguro de salud. Sin embargo, persisten marcadas brechas de productividad y de calidad del empleo entre las empresas de diferente tamaño.
Según Víctor Ramírez, el expresidente de la Confederación Nacional de la Pequeña y Micro Empresa (Conamype) en Bolivia, el 83 por ciento del empleo privado es generado por los pequeños y micro productores.
OBSTÁCULOS
Sin embargo, ambos organismos advierten que para evitar que estos empleos sean de baja productividad y calidad, la región debe aumentar los esfuerzos para remover obstáculos y crear un ambiente propicio para su crecimiento y desarrollo, especialmente de las empresas medianas
MERCADOS E INNOVACIÓN
Los organismos agregan que se debe promover el crecimiento de estas empresas mediante una mayor incorporación de tecnología, acceso al financiamiento adecuado, mayor innovación, mejor acceso a mercados y una fuerza laboral más calificada.
DESEMPLEO URBANO
La desaceleración del crecimiento económico observada durante 2015 está impactando en los indicadores laborales de la región y hará que la tasa de desempleo urbano llegue este año a 6,6%, luego de anotar 6,0% en 2014, según nuevas estimaciones entregadas este martes por ambos organismos especializados de Naciones Unidas.
DEMANDA LABORAL
Tanto la Cepal como la OIT revisaron la evolución de los mercados de trabajo de la región en el primer semestre de 2015 y señalan que las poco favorables perspectivas de crecimiento regional para este año –que prevén una contracción de -0,3% según las últimas estimaciones de la Cepal– se reflejarán en una persistente debilidad de la demanda laboral y de la generación de empleo asalariado.
NUEVO DESCENSO
Constatan que durante el primer semestre de 2015 la tasa de ocupación registró un nuevo descenso respecto al mismo período anterior, lo que en el contexto de un número creciente de personas en búsqueda de trabajo empezó a incidir negativamente en la tasa de desempleo, la cual ascendió a 6,5% promedio en el primer semestre, frente a 6,2% del mismo período de 2014.
INFORMALIDAD
Las organizaciones de NNUU agregan que en el contexto macroeconómico y laboral actual podría esperarse que en muchos países surja una mayor cantidad de empleos informales, sobre todo por cuenta propia, para compensar parcialmente la ausencia de oportunidades de empleo productivo y de buena calidad.
POBREZA
Según el documento, la actual tendencia regional a la desaceleración económica es preocupante ya que “reduce los espacios para avanzar en la disminución de la pobreza y la desigualdad”, dos importantes logros de la región a partir de inicios de la década pasada.
En el informe, la Cepal y OIT llaman a fomentar la inversión dirigida a un cambio estructural que conduzca al potencial de crecimiento económico hacia un sendero de productividad creciente.
POLÍTICAS PRODUCTIVAS
“Solamente con políticas de desarrollo productivo claras la región será capaz de superar el contexto adverso que actualmente obstaculiza su expansión y generar más y mejores empleos para la inserción productiva de su fuerza laboral”, indicaron Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y José Manuel Salazar, director de la oficina regional de la OIT para América Latina y el Caribe, en el prólogo de la publicación.
En ese ámbito, el informe analiza si los avances del decenio anterior fueron lo suficientemente estructurales como para evitar que se pierdan en un contexto económico menos favorable.
UNA DÉCADA
El informe concluye que la positiva evolución de los mercados laborales entre 2003 y 2013 incluyó tanto las micro como a las empresas más grandes. Específicamente, en las primeras aumentó la proporción de empleo asalariado y la cobertura del seguro de salud. Sin embargo, persisten marcadas brechas de productividad y de calidad del empleo entre las empresas de diferente tamaño.
10 septiembre 2015
Pequeñas empresas las mayores generadoras de empleos en la región
Las micro y pequeñas empresas son las mayores generadoras de empleo en América Latina y el Caribe, pese a dificultades para formalizarse y la falta de financiamiento, según reportó el martes la OIT.
De acuerdo con el informe 'Pequeñas Empresas, Grandes Brechas', presentado en Lima, esas empresas generan el 47% de los empleos de la región y, si se añaden los trabajadores por cuenta propia, suman el 75% del total.
Las empresas grandes y medianas no alcanzan al 20%.
Expectativa para el futuro de la región
"Las 10 millones de micro y pequeñas empresas que existen en América Latina y Caribe tienen importancia crítica para el futuro de la región pues generan la mayor parte del empleo", según el reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe detecta, dentro de la estructura productiva, 76 millones de trabajadores por cuenta propia.
Pese a generar empleo, en las pequeñas y medianas empresas (Pymes) de la región predominan unidades de baja productividad que concentran una proporción elevada del empleo (80%), lo que significa una enorme brecha frente a empresas medianas.
Tasa de la informalidad
También es evidente la informalidad laboral: del total de ocupados en la región, la tasa de informalidad promedio es de 46,8%. En el caso de las empresas de 1 a 10 trabajadores, la tasa de informalidad del empleo es de 58,6%.
Obstáculos para las pequeñas y medianas empresas
"Los principales obstáculos son el acceso al financiamiento, la competencia del sector informal, sistema tributario (complejo), fuerza de trabajo con educación inadecuada y robos", explicó el director de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
Recomendaciones para el sector
El informe recomienda crear un entorno más propicio para las empresas sostenibles, que engrose el segmento de empresas de tamaño mediano, generando "un cambio estructural que América Latina y el Caribe necesita para elevar su productividad, crear más y mejores empleos y reducir la desigualdad".
De acuerdo con la OIT, es necesario "remover reglamentaciones demasiado complejas, aumentar el acceso al financiamiento, apoyar su formalización, además de establecer conglomerados, redes, conexiones a plataformas tecnológicas y promover las cadenas de valor y el desarrollo económico local", agregó el informe.
De acuerdo con el informe 'Pequeñas Empresas, Grandes Brechas', presentado en Lima, esas empresas generan el 47% de los empleos de la región y, si se añaden los trabajadores por cuenta propia, suman el 75% del total.
Las empresas grandes y medianas no alcanzan al 20%.
Expectativa para el futuro de la región
"Las 10 millones de micro y pequeñas empresas que existen en América Latina y Caribe tienen importancia crítica para el futuro de la región pues generan la mayor parte del empleo", según el reporte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe detecta, dentro de la estructura productiva, 76 millones de trabajadores por cuenta propia.
Pese a generar empleo, en las pequeñas y medianas empresas (Pymes) de la región predominan unidades de baja productividad que concentran una proporción elevada del empleo (80%), lo que significa una enorme brecha frente a empresas medianas.
Tasa de la informalidad
También es evidente la informalidad laboral: del total de ocupados en la región, la tasa de informalidad promedio es de 46,8%. En el caso de las empresas de 1 a 10 trabajadores, la tasa de informalidad del empleo es de 58,6%.
Obstáculos para las pequeñas y medianas empresas
"Los principales obstáculos son el acceso al financiamiento, la competencia del sector informal, sistema tributario (complejo), fuerza de trabajo con educación inadecuada y robos", explicó el director de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar.
Recomendaciones para el sector
El informe recomienda crear un entorno más propicio para las empresas sostenibles, que engrose el segmento de empresas de tamaño mediano, generando "un cambio estructural que América Latina y el Caribe necesita para elevar su productividad, crear más y mejores empleos y reducir la desigualdad".
De acuerdo con la OIT, es necesario "remover reglamentaciones demasiado complejas, aumentar el acceso al financiamiento, apoyar su formalización, además de establecer conglomerados, redes, conexiones a plataformas tecnológicas y promover las cadenas de valor y el desarrollo económico local", agregó el informe.
09 septiembre 2015
Según el informe de la OIT Las Mypes generan el 47% de empleos
Las micro y pequeñas empresas son el motor de la generación de empleo en América Latina y el Caribe, según un informe de la Organización Mundial del Trabajo (OIT), que detectó dificultades para formalizar y financiar esos emprendimientos. Las Mypes generan el 47% de los empleos de Latinoamérica y, si se añaden los trabajadores por cuenta propia, suman el 75% del total. Las empresas grandes y medianas, por su parte, no alcanzan al 20%. "Los 10 millones de micro y pequeñas empresas que existen en América Latina y Caribe tienen importancia crítica para el futuro de la región pues generan la mayor parte del empleo", según el reporte de la OIT.
Ayuda frente a la crisis. El director de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar, dice que las MYPE, en las últimas décadas, han permitido reducir la desigualdad y la pobreza y han caminado en la dirección correcta. Sin embargo, en un contexto de desaceleración económica global, que ya está golpeando a las economías emergentes de la región, es necesario redoblar esfuerzos para afianzar este sector. "Es más importante que nunca políticas para fortalecerlas. ¿De dónde va a venir el crecimiento y los nuevos empleos? Muchos van a tener que venir de este segmento. Tenemos que lograr no solo que se mantengan sino que crezcan", sostuvo.
El sector informal predomina en Bolivia. Bruno Rojas, experto laboral del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), indicó que en Bolivia el conjunto de las micro y pequeñas empresas comprenden el 60% a 65% como población ocupada, un poco más del 20% corresponde a las grandes empresas y el restante al sector estatal. "Las micro y pequeñas empresas tienen un aporte preponderante en relación a la economía nacional, ya que son empleos generados a partir de emprendimientos pequeños que muchas veces empieza siendo familiar", explicó.
Según el informe de la OIT, del total de ocupados en la región, la tasa de informalidad promedio es de 46,8%. Incluso, en el caso de las empresas de 1 a 10 trabajadores, la tasa de informalidad del empleo es de 58,6%.
Son eventuales. El funcionario del Cedla, Bruno Rojas, manifestó que una de las características de este tipo de trabajos, es que son eventuales que funcionan en determinados periodos del año cuando hay mayor producción, lo que provoca que los empleos sean temporales, además que son de bajos ingresos.
"Alrededor de un 63% de empleos generados en ese sector, perciben menos de un mínimo nacional (Bs 1.656) y esto nos muestra lo que significa tener un empleo en este sector", aseveró Rojas.
Sin seguridad social. Rojas indicó que según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), solamente un 5% de este sector aporta a los sistemas de pensiones, es decir que un 95% carece de seguridad social laboral.
Ayuda frente a la crisis. El director de la OIT para América Latina y el Caribe, José Manuel Salazar, dice que las MYPE, en las últimas décadas, han permitido reducir la desigualdad y la pobreza y han caminado en la dirección correcta. Sin embargo, en un contexto de desaceleración económica global, que ya está golpeando a las economías emergentes de la región, es necesario redoblar esfuerzos para afianzar este sector. "Es más importante que nunca políticas para fortalecerlas. ¿De dónde va a venir el crecimiento y los nuevos empleos? Muchos van a tener que venir de este segmento. Tenemos que lograr no solo que se mantengan sino que crezcan", sostuvo.
El sector informal predomina en Bolivia. Bruno Rojas, experto laboral del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), indicó que en Bolivia el conjunto de las micro y pequeñas empresas comprenden el 60% a 65% como población ocupada, un poco más del 20% corresponde a las grandes empresas y el restante al sector estatal. "Las micro y pequeñas empresas tienen un aporte preponderante en relación a la economía nacional, ya que son empleos generados a partir de emprendimientos pequeños que muchas veces empieza siendo familiar", explicó.
Según el informe de la OIT, del total de ocupados en la región, la tasa de informalidad promedio es de 46,8%. Incluso, en el caso de las empresas de 1 a 10 trabajadores, la tasa de informalidad del empleo es de 58,6%.
Son eventuales. El funcionario del Cedla, Bruno Rojas, manifestó que una de las características de este tipo de trabajos, es que son eventuales que funcionan en determinados periodos del año cuando hay mayor producción, lo que provoca que los empleos sean temporales, además que son de bajos ingresos.
"Alrededor de un 63% de empleos generados en ese sector, perciben menos de un mínimo nacional (Bs 1.656) y esto nos muestra lo que significa tener un empleo en este sector", aseveró Rojas.
Sin seguridad social. Rojas indicó que según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), solamente un 5% de este sector aporta a los sistemas de pensiones, es decir que un 95% carece de seguridad social laboral.
06 junio 2015
OIT crítica a Bolivia por autorizar trabajo infantil
La delegación boliviana ante la OIT, encargada de defender por qué Bolivia aceptó el trabajo infantil desde los 10 años, “quedó muy mal parada” en la sesión y “perdió el apoyo irrestricto” que tenía de los países del Grulac (América Latina y el Caribe), informó la agencia argentina Telam.
Bolivia, Venezuela, El Salvador, México, Guatemala y Honduras están en evaluación del órgano de control de la entidad en la 104 Conferencia anual que se desarrolla desde el pasado lunes en Ginebra.
El caso de Bolivia, cuya legislación contempla el trabajo desde los 10 años, fue centro de duros debates ayer en la Comisión de Aplicación de Normas, el órgano permanente de control, integrado por las delegaciones tripartitas (gobiernos, trabajadores, empleadores).
Los representantes de los países del Grulac (gobiernos de América latina y el Caribe) va a la vanguardia de los esfuerzos por combatir el trabajo infantil, precepto básico de la OIT, según resumieron a Télam fuentes de varias representaciones.
El artículo 129 del Código del Niño, la Niña y el Adolescente fue modificado el año pasado para permitir el trabajo de niños de 10 años por cuenta propia y de 12 por cuenta ajena, lo que está reñido con el Convenio 138 de la OIT, que estipula la edad mínima en 14 años.
En la sesión de ayer, las tres partes de la delegación boliviana fueron escuchadas en el pleno de la Comisión de Normas, en la que el Gobierno, con el que los empresarios “hicieron causa común, quedó muy mal parado”, contó el jefe de una delegación sindical caribeña.
En su defensa, el gobierno de Evo Morales argumentó que el trabajo desde edad temprana es una cuestión cultural en Bolivia, ante el plenario de la Conferencia. El ministro de Trabajo boliviano, Gonzalo Trigoso, sostuvo que los programas de generación de empleo y el Plan Quinquenal de Desarrollo Económico 2015/20 implicarán que “en breve plazo se producirá un enorme incremento en la demanda de fuerza de trabajo, que estará destinada a incorporar al trabajo digno a sectores sociales económicamente deprimidos, con la finalidad de continuar disminuyendo los índices de pobreza y desempleo, así como la eliminación del trabajo infantil”.
La explicación sobre la cuestión “va a contramano de las iniciativas a nivel mundial, pero sobre todo a nivel regional sobre la erradicación del trabajo infantil”, señaló un funcionario de un país latinoamericano, de buenas relaciones con La Paz, quien sostuvo que la situación sobre la cuestión en Bolivia no solo “se da de patadas con la tradición sindical” sino que “plantea problemas a nivel regional”.
“En el Grulac hubo mucha discusión porque se había preparado un primer borrador sobre el tema que era casi una reivindicación del trabajo de los menores, que causó gran insatisfacción en varios gobiernos”, por lo que Bolivia “perdió el apoyo irrestricto”, ya que se prioriza que “existe una iniciativa regional para erradicar el trabajo infantil”, señaló el delegado gubernamental.
Tanto sindicalistas como empleadores, consultados por Télam, coincidieron en calificar de “indefendible” el caso de Bolivia, aunque algunas voces gremiales, en menor medida, lo consideraron “una cuestión política”.
Luego de la exposición de los tres grupos de la delegación boliviana, la Comisión de Normas elaborará un informe con recomendaciones al plenario de los 185 miembros tripartitos de la Conferencia, que será tratado y votado el viernes y sábado, según las fuentes consultadas por Telam, dicha recomendación será como mínimo el envío de una misión técnica para que Bolivia corrija la situación, según el informe periodístico.
La Comisión incluirá también en el informe de los 25 países que cada año selecciona este órgano entre los “infractores” a la normativa internacional los casos de Venezuela, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, en los que tanto trabajadores y empleadores están afectados, en algunos casos con violencia extrema y hasta muertes.
Bolivia, Venezuela, El Salvador, México, Guatemala y Honduras están en evaluación del órgano de control de la entidad en la 104 Conferencia anual que se desarrolla desde el pasado lunes en Ginebra.
El caso de Bolivia, cuya legislación contempla el trabajo desde los 10 años, fue centro de duros debates ayer en la Comisión de Aplicación de Normas, el órgano permanente de control, integrado por las delegaciones tripartitas (gobiernos, trabajadores, empleadores).
Los representantes de los países del Grulac (gobiernos de América latina y el Caribe) va a la vanguardia de los esfuerzos por combatir el trabajo infantil, precepto básico de la OIT, según resumieron a Télam fuentes de varias representaciones.
El artículo 129 del Código del Niño, la Niña y el Adolescente fue modificado el año pasado para permitir el trabajo de niños de 10 años por cuenta propia y de 12 por cuenta ajena, lo que está reñido con el Convenio 138 de la OIT, que estipula la edad mínima en 14 años.
En la sesión de ayer, las tres partes de la delegación boliviana fueron escuchadas en el pleno de la Comisión de Normas, en la que el Gobierno, con el que los empresarios “hicieron causa común, quedó muy mal parado”, contó el jefe de una delegación sindical caribeña.
En su defensa, el gobierno de Evo Morales argumentó que el trabajo desde edad temprana es una cuestión cultural en Bolivia, ante el plenario de la Conferencia. El ministro de Trabajo boliviano, Gonzalo Trigoso, sostuvo que los programas de generación de empleo y el Plan Quinquenal de Desarrollo Económico 2015/20 implicarán que “en breve plazo se producirá un enorme incremento en la demanda de fuerza de trabajo, que estará destinada a incorporar al trabajo digno a sectores sociales económicamente deprimidos, con la finalidad de continuar disminuyendo los índices de pobreza y desempleo, así como la eliminación del trabajo infantil”.
La explicación sobre la cuestión “va a contramano de las iniciativas a nivel mundial, pero sobre todo a nivel regional sobre la erradicación del trabajo infantil”, señaló un funcionario de un país latinoamericano, de buenas relaciones con La Paz, quien sostuvo que la situación sobre la cuestión en Bolivia no solo “se da de patadas con la tradición sindical” sino que “plantea problemas a nivel regional”.
“En el Grulac hubo mucha discusión porque se había preparado un primer borrador sobre el tema que era casi una reivindicación del trabajo de los menores, que causó gran insatisfacción en varios gobiernos”, por lo que Bolivia “perdió el apoyo irrestricto”, ya que se prioriza que “existe una iniciativa regional para erradicar el trabajo infantil”, señaló el delegado gubernamental.
Tanto sindicalistas como empleadores, consultados por Télam, coincidieron en calificar de “indefendible” el caso de Bolivia, aunque algunas voces gremiales, en menor medida, lo consideraron “una cuestión política”.
Luego de la exposición de los tres grupos de la delegación boliviana, la Comisión de Normas elaborará un informe con recomendaciones al plenario de los 185 miembros tripartitos de la Conferencia, que será tratado y votado el viernes y sábado, según las fuentes consultadas por Telam, dicha recomendación será como mínimo el envío de una misión técnica para que Bolivia corrija la situación, según el informe periodístico.
La Comisión incluirá también en el informe de los 25 países que cada año selecciona este órgano entre los “infractores” a la normativa internacional los casos de Venezuela, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, en los que tanto trabajadores y empleadores están afectados, en algunos casos con violencia extrema y hasta muertes.
05 junio 2015
Misión de la OIT visitará Bolivia para evaluar situación de trabajo infantil
Una misión técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) visitará Bolivia para evaluar la situación del trabajo infantil, ya que el país representa “uno de los casos más controversiales de inobservancia de la normativa internacional en la región”, según difundió ayer la Agencia de Noticias Oficial de la República Argentina (Télam).
Según esta agencia, el caso de Bolivia es bastante delicado para la OIT ya que su legislación contempla el trabajo desde los 10 años, aspecto que fue centro de duros debates el pasado miércoles en la Comisión de Aplicación de Normas, el órgano permanente de control de la OIT, “integrado por las delegaciones tripartitas (Gobiernos, trabajadores, empleadores) y generó malestar en los representantes de los países del Grulac (Gobiernos de América latina y el Caribe), región que va a la vanguardia de los esfuerzos por combatir el trabajo infantil, precepto básico de la OIT”.
Bolivia junto a Venezuela, El Salvador, México, Guatemala y Honduras están en evaluación por el órgano de control de la OIT en la 104 conferencia anual, que se celebrará desde este lunes próximo en Ginebra (Suiza).
El Artículo 129 del Código del Niño, la Niña y el Adolescente de Bolivia “fue modificado el año pasado para permitir el trabajo de niños de 10 años por cuenta propia y de 12 por cuenta ajena, lo que está reñido con el Convenio 138 de la OIT, que estipula la edad mínima en 14 años”.
Según la Télam, en la sesión de anteayer, “las tres partes de la delegación boliviana fueron escuchadas en el pleno de la Comisión de Normas”, donde el Gobierno y los empresarios hicieron causa común, pero quedaron muy mal parados.
“En su defensa, el Gobierno de Evo Morales argumentó que el trabajo desde edad temprana es una cuestión cultural en Bolivia”, pero que su plan 2015-2020 contempla la eliminación gradual del trabajo infantil.
Según esta agencia, el caso de Bolivia es bastante delicado para la OIT ya que su legislación contempla el trabajo desde los 10 años, aspecto que fue centro de duros debates el pasado miércoles en la Comisión de Aplicación de Normas, el órgano permanente de control de la OIT, “integrado por las delegaciones tripartitas (Gobiernos, trabajadores, empleadores) y generó malestar en los representantes de los países del Grulac (Gobiernos de América latina y el Caribe), región que va a la vanguardia de los esfuerzos por combatir el trabajo infantil, precepto básico de la OIT”.
Bolivia junto a Venezuela, El Salvador, México, Guatemala y Honduras están en evaluación por el órgano de control de la OIT en la 104 conferencia anual, que se celebrará desde este lunes próximo en Ginebra (Suiza).
El Artículo 129 del Código del Niño, la Niña y el Adolescente de Bolivia “fue modificado el año pasado para permitir el trabajo de niños de 10 años por cuenta propia y de 12 por cuenta ajena, lo que está reñido con el Convenio 138 de la OIT, que estipula la edad mínima en 14 años”.
Según la Télam, en la sesión de anteayer, “las tres partes de la delegación boliviana fueron escuchadas en el pleno de la Comisión de Normas”, donde el Gobierno y los empresarios hicieron causa común, pero quedaron muy mal parados.
“En su defensa, el Gobierno de Evo Morales argumentó que el trabajo desde edad temprana es una cuestión cultural en Bolivia”, pero que su plan 2015-2020 contempla la eliminación gradual del trabajo infantil.
31 mayo 2015
Recomienda la OIT Más inspección para bajar la informalidad
La OIT destacó la necesidad de redoblar los esfuerzos por redoblar la inspección del trabajo en América Latina y el Caribe, como uno de los medios para impulsar la formalización de la informalidad que afecta al menos a 130 millones de trabajadores a través de un mejor cumplimiento de la normativa existente.
"En nuestros países hay una extensa normativa que protege los derechos de los trabajadores, pero todavía existen deficiencias importantes para garantizar su cumplimiento", dijo la directora Regional de OIT, Elizabeth Tinoco.
La OIT ha destacado que la tasa de informalidad no agrícola de 47% plantea un desafío de grandes dimensiones para los países de la región que debe ser abordado con estrategias integradas basadas en una combinación de políticas, entre las cuales es esencial la del fortalecimiento de la inspección.
"En nuestros países hay una extensa normativa que protege los derechos de los trabajadores, pero todavía existen deficiencias importantes para garantizar su cumplimiento", dijo la directora Regional de OIT, Elizabeth Tinoco.
La OIT ha destacado que la tasa de informalidad no agrícola de 47% plantea un desafío de grandes dimensiones para los países de la región que debe ser abordado con estrategias integradas basadas en una combinación de políticas, entre las cuales es esencial la del fortalecimiento de la inspección.
21 mayo 2015
Empeora la calidad de los empleos
El empleo asalariado representa solo la mitad del empleo mundial y el restante adopta formas como el trabajo por cuenta propia o actividades económicas familiares. Asimismo, solo una cuarta parte de los trabajadores tiene una relación laboral estable, a tiempo completo y con contrato permanente, así lo revela el informe "Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo 2015", de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Inseguridad en crecida. El informe pone en evidencia que la inseguridad va en aumento en el mercado laboral, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes y de bajos ingresos.
"El modelo considerado como estándar -el que mejor garantiza la protección social- ya no es predominante entre los empleos que se generan, ni siquiera en los países desarrollados. Las últimas estadísticas disponibles muestran que solo el 16% de trabajadores por cuenta propia o independientes contribuyen a un régimen de pensiones", señala la OIT.
En este sentido, si los contratos son los mecanismos más efectivos para la protección del trabajador, la situación es precaria porque, según la OIT, más del 60% de los empleados carecen de uno de cualquier tipo. A nivel mundial, el 73% de los trabajadores no tiene un contacto permanente. "Estos datos indican un mundo de trabajo cada vez más diversificado y con formas atípicas de empleo. También son el reflejo de la inseguridad generalizada que afecta a muchos trabajadores en el mundo de hoy", dijo el director de la OIT, Guy Ryder.
Por su parte, Bruno Rojas, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), comentó que el empleo que se genera en las micro y pequeñas empresas, además de los emprendimientos familiares son los que se enmarcan en la informalidad, ya que un 92% están al margen de la legislación laboral. "Es un empleo que no garantiza la calidad, protección social e ingresos estables. También el proceso de terciarización económica en los países en desarrollo hace crecer los sectores comerciales y de servicio, por encima de los productivos", dijo Rojas.
Inseguridad en crecida. El informe pone en evidencia que la inseguridad va en aumento en el mercado laboral, tanto en las economías avanzadas como en las emergentes y de bajos ingresos.
"El modelo considerado como estándar -el que mejor garantiza la protección social- ya no es predominante entre los empleos que se generan, ni siquiera en los países desarrollados. Las últimas estadísticas disponibles muestran que solo el 16% de trabajadores por cuenta propia o independientes contribuyen a un régimen de pensiones", señala la OIT.
En este sentido, si los contratos son los mecanismos más efectivos para la protección del trabajador, la situación es precaria porque, según la OIT, más del 60% de los empleados carecen de uno de cualquier tipo. A nivel mundial, el 73% de los trabajadores no tiene un contacto permanente. "Estos datos indican un mundo de trabajo cada vez más diversificado y con formas atípicas de empleo. También son el reflejo de la inseguridad generalizada que afecta a muchos trabajadores en el mundo de hoy", dijo el director de la OIT, Guy Ryder.
Por su parte, Bruno Rojas, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), comentó que el empleo que se genera en las micro y pequeñas empresas, además de los emprendimientos familiares son los que se enmarcan en la informalidad, ya que un 92% están al margen de la legislación laboral. "Es un empleo que no garantiza la calidad, protección social e ingresos estables. También el proceso de terciarización económica en los países en desarrollo hace crecer los sectores comerciales y de servicio, por encima de los productivos", dijo Rojas.
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