29 enero 2015

Más de 8 mil niños en Tarija trabajan bajo explotación



En la ciudad de Tarija existen más de 8 mil niños trabajadores según indican los datos del Censo de Población y Vivienda proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Pero de acuerdo a un estudio de perspectivas laborales realizado por la ONG Brucke Le Pont y la Organización Independiente de Niños y Adolescentes Trabajadores (Oinats), encabezada por el Antropólogo Daniel Vacaflores, los datos van más allá y evidencian que los menores no cuentan con ninguna protección, pero además que sus derechos laborales son vulnerados.
La norma boliviana sobre el trabajo infantil se basa en el nuevo Código Niña, Niño y Adolescente - Ley N° 548, vigente desde julio de 2014. En ella se establece que la edad mínima para trabajar es de 14 años y excepcionalmente, con autorización de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, desde los 10 años.
De acuerdo al estudio llevado adelante por Vacaflores y un equipo de investigación compuesto por miembros y ex miembros de los niños y adolescentes trabajadores de Tarija, las prohibiciones al trabajo infantil sólo invisibilizan e ilegalizan al problema, ocasionando que pasen al sector informal bajo condiciones de clandestinidad que impiden verdaderas soluciones a un problema real y preocupante.
En este sentido, un dato que consideran preocupante en el estudio es que muchas niñas trabajan como niñeras o ayudantes de las pensiones y ganan 400 o 500 bolivianos al mes, por más de 8 horas de trabajo. Este dato revela también que más del 45 % de los niños que trabajan son menores de 13 años.
Sin embargo las cifras no son los únicos datos que revela la investigación, pues deja en evidencia la ausencia de políticas públicas formales a favor de la población de niños y adolescentes trabajadores en la ciudad de Tarija.
Según el documento, instituciones llamadas a proteger al sector, como: la Defensoría de la Niñez y adolescencia, la Defensoría del Pueblo, el Sedeges, el ministerio de Trabajo, tienen mínima incidencia sobre políticas y acciones que dignifiquen su trabajo y vida, existiendo la presencia sólo simbólica de una Ordenanza Municipal que declara el 9 de diciembre como Día de la Dignidad del Trabajo Infantil.
En esta situación, la delegada de la Oinats en Tarija, Dayana Ivanovich explicó que los niños y adolescentes trabajadores se comenzaron a organizar en 2005 y su organización se está fortaleciendo en busca de hacer conocer la situación de su sector, pero sobre todo apoyar a los niños que trabajan, mejorar sus condiciones laborales y proteger sus derechos.
Ivanovich remarcó que los Oinats están divididos en diferentes gremios, de acuerdo a los trabajos que se realizan, existiendo los gremios de los autonats y los bolseros, entre otros.
“Actualmente somos más de 100 personas en la organización y se está trabajando para sumar a más niños trabajadores, aunque no es tan fácil, porque muchos niños trabajadores que venden alimentos en las trancas se escondían o escapaban cuando realizábamos el estudio porque creían que éramos de la Defensoría y nos lo íbamos a llevar, porque antes fueron y les dijeron que el trabajo infantil está prohibido”, puntualizó.
En la presentación del trabajo de investigación que se realizó en salones de la Defensoría del Pueblo, estuvieron presentes representantes de la Defensoría del Pueblo, Defensoría de la Niñez y Adolescencia, dirección Genero y Generacional del municipio, Sedeges, Plan Internacional, COD y EDYFU.
Estas instituciones se comprometieron a fortalecer a la Organización Independiente de niños y Adolescentes Trabajadores, así como en apoyarlos a realizar algunas tareas y desafíos que tiene la organización como la identificación de los niños trabajadores, crear un centro Integral de apoyo pedagógico, tener más capacitaciones, encuentros, campañas de sensibilización, foros con instituciones, espacio para realizar reuniones, mejorar los procesos de documentación y crear un seguro de salud exclusivamente para NATs.
La representante de la Defensoría del Pueblo en Tarija, Gladis Sandoval señaló que a partir de la investigación se busca articular una instancia para proteger al niño trabajador, vigilando el cumplimiento de sus derechos, de manera que este grupo vulnerable pueda denunciar la explotación laboral.
“En Tarija los niños trabajadores no tienen protección y no se trata de erradicar el trabajo infantil, sino protegerlos y que el mismo se permita en condiciones dignas, por lo que buscamos incidir en políticas públicas junto a las diferentes instituciones para que se pueda hacer un plan por la niñez trabajadora, mejorando las condiciones de vulnerabilidad de los niños y adolescentes trabajadores” finalizó.

Están dentro de la población económicamente activa

El Censo Nacional de Población y vivienda 2012 arroja un total de 8.053 NATs, siendo 3.541 hombres y 4.512 mujeres, lo que representa el triple de los datos estimados y que eran manejados hasta el momento por las instituciones públicas encargadas de esta problemática.
Los niños y adolescentes trabajadores constituyen un 8% del total de la población económicamente activa del municipio y un 22,5% de la población total infantil dentro de estos rangos de edad, constituyéndose aproximadamente en un 5% de la población total. El estudio de perspectivas laborales de los niños y adolescentes trabajadores evidencia que el 90 % de los niños trabajan por necesidad, y el 80 % ayudan a su familia.

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